Práctica VI

INTRODUCCIÓN:

Esta es la última práctica y debe consistir en un análisis detallado de todo lo que se ha ido tratando en el resto de ejercicios prácticos. El que se vayan a tratar presupuestos teóricos que ya han quedado descritos con anterioridad explica que la práctica carezca de una introducción en la que se describan todos los aspectos teóricos que se van a analizar: porque ya han sido descritos en ejercicios anteriores y porque dedicarles un espacio aislado sería como volver a contar todo el contenido visto a lo largo de las clases antes de analizar las muestras concretas.

En cuanto a estas muestras, para esta última práctica he elegido tres: dos canciones de Melendi (con esto me refiero a la versión cantada y al texto transcrito) y el vídeo de la segunda canción, en el que se interpreta el contenido de la canción de forma literal. La decisión de analizar canciones ha venido dictada porque hasta ahora se han estudiado anuncios, titulares, debates políticos, imágenes, series… pero sólo he utilizado una canción en la primera práctica, y no de manera concienzuda.

En cuanto al cantante, al género musical y a la letra de las canciones, es verdad que no es Mozart, Los Beatles, Bach o Bob Dylan. No obstante, es una música muy conocida y de gran rendimiento pragmático. Al margen de que nos guste o no nos guste Melendi, su música o cómo canta, es innegable que sus letras tienen un alto componente pragmático y lingüístico, lo que hace de ellas buenos materiales para las clases de español, y también para una práctica de pragmática.

Sobre el número de canciones, dos, debo señalar que no se trata de un número elegido al azar, sino que con ello pretendo demostrar que la pragmática no está en una sola canción rebuscada y elegida expresamente para la práctica, sino que está presente -en mayor o medida- en todas. Por eso no voy a analizar sólo una, que podría parecer accidental, ni 5, que serían demasiadas a la luz del tiempo del que dispongo, sino que voy a centrarme en dos de manera que queden analizadas en profundidad y que, además, demuestren que se trata de algo generalizado presente en todas las canciones. Esto explica también que ciertos fenómenos no aparezcan en las dos canciones, o que no tengan mucho rendimiento, porque mi intención no es encontrar la canción perfecta que ejemplifique todo lo que hemos estudiado, sino demostrar que todo lo que hemos estudiado se da -más o menos- en cualquier canción.

CUESTIÓN DE PRIORIDADES

Que las palabras sean más lentas que las balas
Que las baladas ya no sean para dos
Que tus latidos que antes eran de cualquiera
Ahora solamente suenan por amor.

Que el prisionero ya no pose con cadenas
Que las melenas no son sólo Rock and Roll
Que una moneda nunca compre un sentimiento
Pues si de algo me arrepiento
Es de haber comprao tu amor
Y que la falda sea tan corta como quieras
Que el problema es del que mira
Y no encuentra explicación.

A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre
Pero si me apuras me dan más pena sus madres
Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia
No entiendo que en pleno año dos mil
A mil kilómetros de aquí
Se están muriendo de hambre.

Que la metralla se convierta en chocolate
Para comerla o fumarla qué mas da
Y que mi hijo sea del sexo que sea
Tenga una salud de hierro y se parezca a su mamá.

Y que en la vida no se pierdan las pateras
Que los desastres naturales se repartan
Que el perro flaco parece todo son pulgas
Nunca he visto un maremoto arrasar quinta «avenue»
Y que las ropas estén sucias o estén rotas
Casi nunca están reñidas con tener buen corazón.

A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre
Pero si me apuras me dan más pena sus madres
Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia
No entiendo que en pleno año dos mil
A mil kilómetros de aquí
Se están muriendo de hambre.

Se están muriendo de hambre y no les damos de comer
Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender
¿De qué?, ¿de quién?
De vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes
Que se den por aludidos son los putos asesinos que
Los estáis matando de hambre.

Competencias:

Las competencias, entendidas como «un sistema de reglas que, interiorizadas por el hablante, conforman sus conocimientos verbales  y le permite entender un número infinito de enunciados lingüísticos», pueden ser tres:

– Competencia lingüística: engloba la fonología, la morfología, el léxico y la sintaxis, e implica saber usar las reglas gramaticales de la Lengua.

– Competencia pragmática: supone saber cómo usar las funciones de la Lengua, los procedimientos no lingüísticos.

– Competencia comunicativa: es la suma de las dos competencias anteriores, a las que engloba, y poseerla significa saber usar las funciones en las situaciones comunicativas sociales.

En este caso es obvio que el autor de la canción -supongamos que quien la compuso, además de cantarla, fue Melendi-  posee las tres competencias, puesto que hace buen uso del lenguaje y de las funciones de la Lengua en una situación comunicativa social algo especial, porque no está hablando con un amigo o en una entrevista de trabajo, sino que está cantando una canción que puede escuchar cualquiera en cualquier momento. Es por esto que considero más oportuno tratar las competencias desde el punto de vista del receptor que desde la perspectiva del emisor.

Así, Melendi es competente lingüísticamente sólo para algunas personas. Para quienes no conozcan su estilo de música -y las convenciones que trae con él- y no le hayan oído hablar más que en las canciones, puede parecer que no cumple las máximas de la competencia lingüística ya que acorta palabras como en comprao o pa, y es posible argumentar que tampoco en el ámbito sintáctico sigue la norma establecida por la RAE.

Lo mismo se puede decir de la competencia pragmática, dado que puede haber personas que se muestren reacias a considerar como un uso competente de la pragmática la forma en que se refiere a los gobernantes o, incluso, el contenido de la canción, que puede ser considerado por muchos como inadecuado.

No obstante, como ya se ha dicho, es una canción, y pertenece a un género y a una tradición determinada. Y es necesario tenerlo en cuanta, porque si Melendi escribiese todas sus canciones en base a la norma lingüística, y sólo propusiese cierta temática para agradar a quienes consideran que estos temas no son adecuados en esta situación comunicativa social, entonces no sería Melendi, ni quedaría dentro del estilo de Pop en el que puede ser incluido.

Deixis:

Como ya se dijo en la Práctica I, la deixis consiste, según Lyons, en «la localización e identificación de personas, objetos, eventos, procesos y actividades de las que se habla, o a las que se alude, en relación con el contexto espacio-temporal creado y sostenido por la enunciación y por la típica participación en ella de un solo hablante y al menos un destinatario». Además, y antes de empezar con el análisis detallado, es importante recordar que los elementos deícticos se caracterizan porque aunque cambie el referente, el significado se mantiene siempre constante.

Asimismo, es necesario volver a referirnos a la rentabilidad que tiene la deixis en las canciones, que apela a cada receptor con un «tú» que no tiene un nombre concreto y podemos ser todos, y con un «yo» que tampoco está muy definido y que no es sólo el cantante, porque en ese caso tendría nombre. Esa vaguedad es buscada, y el efecto se logra, como vamos a ver, gracias a la deixis.

– Que tus latidos que antes eran de cualquiera/ahora solamente suenan por amor: en estos dos versos de la canción hay más que un elemento deíctico. «Tus latidos» pertenece a la dimensión personal y es una deixis ad oculos -el significado es siempre el mismo, y los latidos son siempre del interlocutor. No obstante, el referente, los latidos, pueden ser de la novia de Melendi cuando canta él, o de cualquiera que cante esa canción después – y social -porque no son sus latidos de usted, sino que Melendi trata al interlocutor de tú, lo cual no cambia al referente, pero sí al valor social de la relación. Este tipo de deixis va a ser muy recurrente a lo largo de la canción, y para evitar repetirme innecesariamente, cuando suceda esto, simplemente señalaré el tipo de deixis que es, obviando la descripción y explicación que acabo de desarrollar.
«Antes», «ahora», son deixis temporales que pueden incluirse en el grupo am Phantasma ya que se refieren a algo que no puede señalarse con el dedo, una realidad abstracta. Es obvio que son egocéntricas, porque dependen del momento en el que se sitúa el enunciador, pero aunque el significado es siempre el mismo, el referente cambia, y lo que ahora es «antes» para nosotros, pudo ser «ahora» cuando estaba componiendo la canción.
– Pues si de algo me arrepiento/es de haber comprao tu amor: «me arrepiento», «tu amor»… vuelven a ser ejemplos de deixis personal, egocéntrica, ad oculos y social (en el segundo caso).
– Y que la falda sea tan corta como quieras: en este «como quieras» hay otra vez una deixis personal, social y ad oculos, pero más importante que este tipo de deixis, que ya hemos visto y que seguiremos viendo, es «la falda», que es una deixis analógica. Esto quiere decir que una falda, «la falda», en realidad representa todas las faldas, y es posible que también la ropa en general, de forma que el verdadero significado sea algo así como «y viste como quieras».
– Que el problema es del que mira/y no encuentra explicación: este ejemplo nos permite hablar de la deixis anafórica, puesto que lo que se mira, y a lo que no se encuentra explicación es a la falda que ha mencionado antes. Aunque en este caso no hay un elemento deíctico como hubiera sido un «la», la frase entera depende del antecedente, ya que si este variara, el referente sería distinto.
– A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre: de nuevo nos encontramos ante una deixis personal y ad oculos, pero en esta ocasión el elemento comparativo resulta importante porque hace referencia a todos esas situaciones como la de la falda que se ha mencionado con anterioridad y que para él son menos importantes. Se puede aducir que se trata de otra deixis anafórica, aunque algo menos explícita en este caso.
– Pero si me apuras me dan más pena sus madres:  «si me apuras» es una deixis personal, social y ad oculos, acompañada de otra deixis anafórica, puesto que «sus madres» se refiere a las madres de «los niños que mueren de hambre» y que ya ha mencionado. Este último ejemplo de deixis, además, es no egocéntrica, puesto que las madres van a ser las mismas con independencia de quién hable de ellas.
– Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia: «sus gobernantes» es un ejemplo de deixis personal, am Phantasma y social: trata de «usted» a unos gobernantes a los que no puede señalar porque en el fondo son casi nombres abstractos, son quienes ostentan el poder, pero no tienen nombres porque no son entes concretos. Por supuesto «mía ignorancia» es otro ejemplo de deixis personal y am Phantasma, ya que ignorancia es claramente un concepto abstracto.
– No entiendo que en pleno año dos mil: aunque es obvio que «en pleno año dos mil» no es un elemento deíctico, porque no varía el significado ni tampoco el referente si la situación de enunciación es otra, sí que es deíctico el «no entiendo» y de nuevo es personal y ad oculos.
– A mil kilómetros de aquí: «aquí», que sería una deixis representacional si lo dijera señalando el lugar en un mapa, es en realidad una deixis espacial y am phantasma, semejante a los ya vistos «antes» o «ahora».
– Se están muriendo de hambre: como ya hemos explicado, quienes se están muriendo de hambre son los niños a los que se ha referido con anterioridad, de forma que vuelve a incurrir en una deixis anafórica.
– Que la metralla se convierta en chocolate/para comerla o fumarla qué mas da: en este caso la deixis anafórica sí que se centra en un pronombre, enclítico en este caso. «Comerla» y «fumarla» alude, indudablemente a la metralla, pero su referente es ese sólo en esta situación y podría ser otro de ser diferente el contexto, si bien el significado siempre se mantendría constante.
– Y que mi hijo sea del sexo que sea: como ha pasado hasta ahora, esta frase significa siempre lo mismo, pero el referente depende de quién lo diga. Por esto, se trata de una deixis personal y ad oculos.
– Tenga una salud de hierro y se parezca a su mamá: como esta frase sigue a la anterior, es obvio que se refiere a su hijo, de forma que se puede considerar una misma frase o, en caso contrario, una deixis anafórica. No obstante, donde no hay duda es en «su mamá», que claramente se refiere a la mamá del hijo del que ya hablado, incurriendo en la deixis anafórica.
– Se están muriendo de hambre y no les damos de comer: la primera parte ya la hemos analizado con anterioridad, pero en la segunda nos interesa el «les», una deixis personal y obviamente egocéntrica, que aunque siempre significa lo mismo, no siempre se refiere a lo mismo.
– Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender: en este caso vuelve a haber más de una deixis: «nos» es una deixis personal cuyo referente depende de quién lo enuncie, al igual que «podernos». Por otro lado, «todo» es una deixis am Phantasma, porque se trata de una idea abstracta que depende de quién lo diga: todo no es lo mismo para Bill Gates que para un estudiante.
– De vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes: al margen del léxico utilizado -más o menos apropiado-, «vuestros» es otra deixis personal y egocéntrica cuyo significado es siempre el mismo pese a que el referente sea distinto en función de quién lo diga.
– Que se den por aludidos son los putos asesinos que/los estáis matando de hambre: «son» es otro caso de una deixis personal, al igual que «estáis», que conlleva también una deixis social por tratar de «tú» y no de «usted». Además, está «los», que alude a los niños que se mueren de hambre y que lo convierte en una deixis anafórica.

Interrogaciones:

Las interrogaciones, como espero poder demostrar, no sólo sirven para preguntar, sino que también pueden pedir, invitar, reprochar… A continuación se van a analizar las dos únicas interrogaciones que aparecen en esta canción, y que además serán las únicas porque en la segunda canción no hay ninguna.

– ¿De qué?: dado que se trata de una canción, es importante tener en cuenta que no es un debate o una conversación, en la que se formula una pregunta y alguien puede responderla, sino que esta pregunta en realidad es una interrogación intersaccional -en la que domina el aspecto social y no el informativo. Es una situación en la que el conocimiento del enunciador y del receptor son similares y no aumentan con la pregunta.
Por otro lado, crea un efecto peculiar en el oyente cuando oye la respuesta. No es lo mismo declarar que «nos lo gastamos todo en tanques para podernos defender (…) de nuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes» que incluir la pregunta, que ralentiza el ritmo, enfatiza la respuesta y crea la sensación de que el receptor está de acuerdo, de que esa es su respuesta.
Puede decirse que en general, al menos en cuanto a que no espera una respuesta, es lo que tradicionalmente se ha conocido como una pregunta retórica.
-¿De quién?:
esta interrogación también es intersaccional, pero en este caso me inclino por clasificarla de acuerdo con la tipología establecida por Leonor Ruiz Gurillo, de forma que puede considerarse una interrogativa eco. Defiendo esta categorización porque en el fondo esta interrogación lo que hace es prácticamente repetir la anterior, aportando únicamente el matiz de persona frente al de cosa de la interrogación previa.

Enunciados constativos y performativos:

Hay que partir de la idea de que las expresiones constativas se caracterizan por ser descriptivas, lo que hace que puedan ser verdaderas o falsas, mientras que con las performativas se realizan acciones, lo que las hace susceptibles de ser afortunadas o no, pero nunca verdaderas o falsas.

– Pues si de algo me arrepiento/es de haber comprao tu amor: es un enunciado performativo judicativo o veridictivo: puede ser afortunado o desafortunado pero no verdadero o falso, y se trata de emitir un juicio tras un cierto razonamiento, que en este caso aparece explícito en la canción.
– A mi me preocupan más los niños que mueren de
 hambre: este enunciado es como el anterior: performativo judicativo o veridictivo.
– Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia:
en este ejemplo se trata de un enunciado performativo comportativo que expresa la actitud del cantante frente al comportamiento de los demás y que tiene que ver con el comportamiento social.
– A mil kilómetros de aquí/se están muriendo de hambre:
a diferencia de las expresiones anteriores, este enunciado es constativo, porque lo que hace es describir un hecho y, como tal, puede ser verdadero o falso.
– Los estáis matando de hambre:
se trata de otro ejemplo de expresiones constativas. El cantante describe una situación y puede estar en lo cierto o no, pero no se puede decir que el enunciado en sí sea afortunado o desafortunado.

Actos de habla:

Los actos de habla que describió Austin y que después matizó Searle son tres, que se realizan de forma simultánea y tienen propiedades diferentes. Cada enunciado engloba los tres actos -locutivo, ilocutivo y perlocutivo- pero, no obstante, a nosotros lo que nos interesa no es tanto ir analizando enunciado por enunciado los distintos actos -porque nos llevaría mucho tiempo y espacio para acabar concluyendo que lo que varía es el acto locutivo mientras que los otros dos se mantienen más o menos constantes a lo largo de toda la canción-, como analizar la canción en su conjunto, lo que nos permitirá demostrar en qué consiste cada acto y el sentido global de la letra.

– Acto de habla locutivo: está formado por todas y cada una de las palabras que conforman la canción, y se subdivide a su vez en tres actos: el acto fonético -son los sonidos que emite el cantante-, el acto fático -está formado por el orden gramatical en el que se emiten esos sonidos- y el acto rético -es el sentido de las palabras, de los sonidos.
– Acto de habla ilocutivo: es la denuncia que Melendi hace a través de su canción y, como expuso Searle, será un acto ilocutivo bueno, con fuerza ilocutiva, si consideramos que Melendi es la persona adecuada para realizar esta denuncia, si creemos que es sincero al cantar y si su intención es llegar al receptor. En este caso considero que, para quienes crean que cumple las tres condiciones, se trata de una canción con una gran fuerza ilocutiva.
– Acto de habla perlocutivo:
consiste en la respuesta de los oyentes. Si quienes escuchan la canción responden de la forma que tenía en mente el cantante al componer la canción, entonces el acto de habla ha sido afortunado. Melendi no explicita en ningún caso cuál es su intención, qué pretende al cantar esta canción. No obstante, es fácil inferir que busca denunciar situaciones con las que no está de acuerdo y, al mismo tiempo, ofrecer un punto de vista polémico, inusual, en cierta medida rompedor, lo cual explica el lenguaje que utiliza, aunque esto último pertenezca al acto de habla locutivo.

Implicaturas y presuposiciones:

En este caso, a diferencia del anterior, sí que quiero analizar la canció línea a línea, e ir mostrando las presuposiciones e implicaturas que encierra cada enunciado. No obstante, me limitaré a señalarlas e indicar las máximas que se violan, sin repetir las explicaciones en cada caso, porque al final resultaría redundante, repetitivo y muy poco práctico. De todas formas, para poder hacerlo así, considero que debo dar las explicaciones antes, de forma que pueda referirme a ellas después.

Toda esta teoría se basa en el según el cual decimos menos de lo que comunicamos, lo que depende de más factores que lo dicho. Fue Grice quien demostró que la comunicación es más que decodificar un mensaje, también hay que tener en cuenta las implicaturas y el contexto del acto comunicativo. Esta teoría se basa en la confianza de nuestro interlocutor que -conocido o desconocido- nos escucha porque cree que le vamos a comunicar algo. Todo esto quedó englobado en el Principio de cooperación de Grice, que pretende explicar la comunicación en base a una serie de máximas:
– Relación:
«diga cosas relevantes».
– Cantidad:
no dé más ni menos información de la requerida en la conversación.
– Cualidad:
«intente que su contribución sea verdadera».
– Modalidad:
«sea claro».
A partir de esto se deduce que las implicaturas se pueden generar cuando el hablante obedece las máximas, cuando parece violarlas pero no lo hace, cuando viola una para no violar otra más importante o cuando viola una máxima de forma deliberada. Además Grice estableció una tipología por la cual las implicaturas pueden ser:
– Presuposiciones: son convencionales, están relacionadas con el valor «veritativo» y no son ni calculables ni cancelables ni separables. Derivan del significado de las palabras.
– Implicaturas no conversacionales: son no convencionales -derivan de factores contextuales-, no están relacionadas con el valor veritativo y son separables y no calculables ni cancelables. Se basan en principios estéticos, sociales, morales…
– Implicaturas conversacionales particularizadas: son no convencionales, no están relacionadas con el valor veritativo y son calculables y cancelables pero no separables. Dependen directamente del contexto de emisión.
– Implicaturas conversacionales generalizadas: son no convencionales, no están relacionadas con el valor veritativo y calculables y cancelables pero no separables. No dependen directamente del contexto de emisión.

A continuación presento el análisis, que nos remitirá a esta explicación cada vez que se clasifique una presuposición o una implicatura y no se desarrolle de forma amplia lo que ya se ha descrito.

– Que las palabras sean más lentas que las balas: Presuposiciones: existen las palabras y las balas, las balas son rápidas, las palabras pueden ser más rápidas que las balas… Implicaturas: «Que se recurra a la comunicación antes que a la violencia», es una implicatura conversacional generalizada. Podría decirse que viola la máxima de cantidad al no explicitar lo que conlleva que una palabra sea más rápida que una bala.
– Que las baladas ya no sean para dos: Presuposiciones: existen las baladas, las baladas pueden ser para dos… Implicaturas: «Que las baladas sean para todos», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de manera porque no es del todo claro su significado.
– Que tus latidos que antes eran de cualquiera/ahora solamente suenan por amor: Presuposiciones: los latidos existen, pueden ser de alguien, suenan, pueden sonar por amor… Implicaturas: «Antes tu corazón latía por cualquiera, pero ahora sólo por amor», es una implicatura conversacional generalizada. Viola la máxima de cualidad porque el cantante sabe que el corazón no late por amor.
– Que el prisionero ya no pose con cadenas: Presuposiciones: los prisioneros y las cadenas existen, los prisioneros pueden posar con cadenas… Implicaturas: «Que no se prive de libertad a los prisioneros», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad porque de nuevo no explicita el sentido del gesto.
– Que las melenas no son sólo Rock and Roll: Presuposiciones: existen las melenas y el Rock and Roll, las melenas son Rock and Roll… Implicaturas: «Que podamos tener el aspecto que queramos sin que nos juzguen por ello», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad.
– Que una moneda nunca compre un sentimiento/pues si de algo me arrepiento/es de haber comprao tu amor: Presuposiciones: existen las monedas, los sentimientos y el amor, se puede comprar un sentimiento, uno puede arrepentirse… Implicaturas: «Que nadie pueda comprar un sentimiento como yo hice ganándome tu amor con dinero», es una implicatura conversacional generalizada. No viola ninguna máxima.
– Y que la falda sea tan corta como quieras/que el problema es del que mira/y no encuentra explicación: Presuposiciones: existen las faldas y las explicaciones, las faldas pueden ser de distintas larguras, alguien puede tener un problema, se puede mirar, puedes no encontrar una explicación a la largura de una falda… Implicaturas: «Viste como quieras que el problema lo tiene quien te juzga, no tú», es una implicatura conversacional generalizada.
– A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre: Presuposiciones: existen los niños y el hambre, se puede morir, se puede morir de hambre, los niños mueren de hambre, que los niños mueran de hambre puede preocupar… Implicaturas: «Lo que debe preocuparnos es que haya niños que mueren de hambre», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad al no explicar exactamente por qué eso le preocupa más.
– Pero si me apuras me dan más pena sus madres: Presuposiciones: existen las madres, puede apurarse a alguien, se puede dar pena, las madres pueden dar pena… Implicaturas: «Peor que la situación de los niños que mueren de hambre es la de las madres que los ven morir impotentes», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad de nuevo por no explicar la razón.
– Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia: Presuposiciones: existen los gobernantes, la ignorancia y la posibilidad de perdonar, los gobernante pueden perdonar la ignorancia de alguien… Implicaturas: «Realmente no necesito que me perdonen, pero así me muestro humilde y cortés», es una implicatura conversacional generalizada. Viola la máxima de cualidad porque lo que dice no es verdad, no quiere que le perdonen y tampoco se considera ignorante.
– No entiendo que en pleno año dos mil/a mil kilómetros de aquí/se están muriendo de hambre: Presuposiciones: existe el año 2000, los kilómetros y el hambre, se puede morir de hambre, se puede no entender que la gente muera de hambre … Implicaturas: «No concibo cómo hoy en día no tan lejos puede haber niños que se mueran de hambre», es una implicatura conversacional particularizada.
– Que la metralla se convierta en chocolate/para comerla o fumarla qué mas da: Presuposiciones: existe la metralla y el chocolate, el chocolate se puede comer o fumar, la metralla se puede convertir en chocolate … Implicaturas: «Acabemos con las armas, da igual cómo», es una implicatura conversacional generalizada . Viola la máxima de cualidad porque la metralla no se puede convertir en chocolate, y el cantante lo sabe.
– Y que mi hijo sea del sexo que sea/tenga una salud de hierro y se parezca a su mamá: Presuposiciones: los hijos y las madres existen, se puede ser de más de un sexo, se puede tener una salud de hierro, puedes parecerte a tu madre … Implicaturas: «Lo importante no es el sexo del niño, sino que nazca sano», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad al no explicar por qué es bueno parecerse a la madre.
– Y que en la vida no se pierdan las pateras: Presuposiciones: las pateras y la vida existe, se pueden perder las pateras… Implicaturas: «Que las personas no tengan que huir en pateras y morir en el intento», es una implicatura conversacional particularizada. De nuevo viola la máxima de cantidad.
– Que los desastres naturales se repartan: Presuposiciones: existen los desastres naturales, los desastres naturales se pueden repartir… Implicaturas: «Que no pasen las desgracias naturales siempre en los mismos sitios», es una implicatura conversacional generalizada. No viola ninguna máxima.
– Que el perro flaco parece todo son pulgas: Presuposiciones: existen los perros y las pulgas, los perros pueden ser flacos… Implicaturas: «Las desgracias siempre les pasan a los mismos», es una implicatura conversacional generalizada.
– Nunca he visto un maremoto arrasar quinta “avenue”: Presuposiciones: existen los maremotos y quinta «avenue», un terremoto puede arrasar algo, ningún terremoto arrasa quinta «avenue» … Implicaturas: «Los ricos nunca sufren desgracias naturales», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad al no informar sobre la trascendencia de este hecho.
– Y que las ropas estén sucias o estén rotas/casi nunca están reñidas con tener buen corazón: Presuposiciones: existen las ropas y el buen corazón, las ropas pueden estar limpias o sucias, se puede tener buen corazón, tener buen corazón no depende del estado de las ropas… Implicaturas: «No hay que juzgar por la ropa», es una implicatura conversacional generalizada. No viola ninguna máxima.
– Se están muriendo de hambre y no les damos de comer: Presuposiciones: se puede morir de hambre, se puede dar de comer … Implicaturas: «Nosotros, que podemos, no hacemos nada para evitar que mueran de hambre», es una implicatura conversacional generalizada. Viola la máxima de manera al no explicitar que el problema es que sí que podríamos darles de comer.
– Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender: Presuposiciones: los tanque existen, se puede gastar en tanques, los tanques sirven para defenderse… Implicaturas: «Lo gastamos todo en armamento», es una implicatura no conversacional.
– ¿De qué?, ¿de quién?/de vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes: Presuposiciones: los ombligos existen y pueden ser mercenarios y arrogantes… Implicatura «De vosotros que sois unos mercenarios y arrogantes», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de manera si se considera que no es claro al identificar a los gobernantes con sus ombligos.
– Que se den por aludidos son los putos asesinos que/los estáis matando de hambre: Presuposiciones: existen los asesinos, uno puede matar y darse por aludido, los asesinos los están matando de hambre… Implicaturas: «Sois vosotros los que los estáis matando al gastar todo el dinero en armamento y no en comida», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad al no explicar del todo por qué son ellos los que los están matando.

Teoría de la relevancia:

La teoría de la relevancia fue descrita por Sperber y Wilson, quienes acotaron una de las máximas de Grice, proponiendo una manera distinta de entender la comunicación. De acuerdo con su planteamiento, al comunicarnos cooperamos unos con otros porque esperamos ampliar nuestro conocimiento del mundo, lo que compensa el esfuerzo que invertimos.

En general, puede decirse que todo queda reducido a la relevancia del enunciado, la cual se calcula dividiendo los efectos cognoscitivos que se logran entre el esfuerzo que requiere.

Según esto, podríamos ir señalando, como hemos hecho con las presuposiciones y las implicaturas, qué esfuerzo requiere cada enunciado, qué efectos cognoscitivos conlleva y deduciendo así su relevancia. No obstante, dado que ésta no puede medirse de forma objetiva y además es gradual, daría lugar a una serie de descripciones repetitivas y monótonas en la que se trataría de establecer diferencias muchas veces insignificantes. Así, me propongo señalar únicamente un par de casos obvios en los que la relevancia sea muy grande o muy pequeña, y hablar de la canción, de nuevo, como un todo.

-Que las baladas ya no sean para dos: en este caso, al menos para mí, la relevancia es escasa porque requiere un esfuerzo muy grande y aún así el efecto cognoscitivo que provoca es nulo. Las baladas son canciones románticas, y el romanticismo, normalmente, se da sólo entre dos personas…
– Que el perro flaco parece todo son pulgas:
por el contrario, este enunciado es tan recurrente y está tan fosilizado que no presenta ningún problema. Cualquier persona que conozca su significado obtendrá un efecto cognoscitivo muy alto frente a un esfuerzo casi nulo, lo que resulta en una alta relevancia.

En cuanto a la canción en general, se trata de una canción «divulgativa» dirigida a un público grande de personas jóvenes que no escuchan esta música por su dificultad o por su calidad. Esto explica que prácticamente todos lo enunciados y desde luego el texto visto como un todo, tengan una relevancia bastante grande: desde luego que el esfuerzo es mínimo en la mayoría de los casos, y el efecto cognoscitivo aunque no es inmenso, sí que es importante, lo que hace que la canción sea relevante en general y enunciado por enunciado.

Cortesía y descortesía lingüísticas:

La cortesía lingüística tiene que ver con la manera con que se transmite la información, y con si esto permite alcanzar una comunicación eficaz entre enunciadores y receptores. Supone acabar con las barreras del interlocutor que nos impiden entrar en su “terreno” o lograr que nadie entre en el nuestro. Puede ser ritual si está fijada socialmente o estratégica si depende de la situación y de los hablantes.

En general, en esta canción, hay varios ejemplos de cortesía y descortesía, los cuales van a ser enumerados a continuación:
– Y que la falda sea tan corta como quieras/que el problema es del que mira/y no encuentra explicación: este enunciado es cortés porque busca reforzar los lazos que comparte con la mujer, porque respeta las máximas de Leech de tacto, generosidad, aprobación, acuerdo y simpatía, porque es un acto sociable que apoya la cortesía, porque el coste es mínimo para el destinatario y para el receptor, mientras que a ella le beneficia en gran medida… Pero sobre todo es cortés por los elementos atenuadores -el subjuntivo, culpar a otro…- que convierten al enunciado en un mero consejo amistoso.
Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia/no entiendo que en pleno año dos mil/a mil kilómetros de aquí/se están muriendo de hambre: este enunciado, si se considera de forma aislada y sin tener en cuenta cómo acaba la canción, resultaría cortés al principio porque el cantante pide disculpas y se muestra humilde, ambos atenuadores de la de descortesía. No obstante, el resto es un reproche, y esta idea queda reforzada a lo largo de la canción, lo que convierte a esta expresión en tremendamente descortés. Pero así tiene que ser, porque el tipo de crítica y denuncia que está llevando a cabo no puede hacerse de manera cortés y estrechando alzos de camaradería, sino que deben enfrentarse las posturas.
– Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender/¿De qué?, ¿de quién?/de vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes/que se den por aludidos son los putos asesinos que/los estáis matando de hambre: aquí el enfrentamiento se ha llevado al extremo. Al principio se incluye en la frase, lo que potencia la descortesía, sin embargo después formula las preguntas que son demasiado directas para ser corteses, y tras eso el cantante ya no forma parte del grupo de asesinos. No sólo se impone a los gobernantes pese a la diferencia social existente, sino que los insulta -tildándolos de asesinos, arrogantes y mercenarios-, y los trata de tú cuando correspondería un trato formal y diferenciador.

Argumentación:

Como todas las denuncias, el autor trata de defender su punto de vista y convencer al receptor para que piense como él. En este caso es obvio cómo considera al receptor, el cual influye en el tipo de argumentos que ofrece, en cómo los ordena y también en el lenguaje que utiliza para exponerlos.

Obviamente, el tema es la denuncia de las injusticias que cometen quienes tienen el poder, el protagonista es el cantante que no entiende cómo puede estar sucediendo lo que sucede, el antagonista son «los putos asesinos» que dejan que pase, la opinión es que no sería así si tuviéramos las prioridades claras -si se hablara en vez de disparar, si no se juzgara por el aspecto, si no se pudiera comprar el amor, si lo importante fuese la salud del bebé y no su sexo… si no se destinara el dinero a comprar armamento en vez de invertirlo en comida para quienes la necesitan. Estos argumentos no los ha elegido al azar, sino que están dirigidos claramente a un público joven, rebelde, que quiere cambiar las cosas, que no quiere que le digan cómo hablar, cómo vestirse… Por supuesto la conclusión es clara, ya el título la explicita: es todo cuestión de prioridades.

En cuanto al tipo de argumentación, ésta es por ejemplificación: el cantante ofrece numerosos ejemplos en los que las prioridades no siempre han sido las correctas, y termina con el ejemplo más fuerte, el de los niños que mueren por no tener ni comida mientras los gobernantes, las gente con poder y recursos, invierte su dinero en armamento para defenderse unos de otros.

LOS PREMIOS PINOCHO

Piedra tijera o papel,
pase lo que pase contigo siempre me tocará perder
Si yo pido nones,
salen pares nones no,
he dejao de ser el botones,
del hotel de tus lagrimones,
no me quieras conceder,
la exclusiva de la moto que me quisiste vender ayer
tus palabras no lo arreglan todo corazón
las heridas no pasan solas
no las confundas con las modas,
y hoy a partir de ya me voy
fundiendo con el sol
de este nuevo amanecer,
lo siento,
yo no soy de madera,
ni miento,
mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho,
y en los premios pinocho,
y tus armas de mujer,
no quisiera yo decirte por dónde te las puedes meter,
está bien que lleve ella los pantalones,
pero lo que yo ya no llevo,
que los lleve en dos relaciones,
no me sale de la piel
y los que me cuelgan no te pienses tampoco lo llevan bien
se acabó lo que sentía por ti descansa en paz,
en un cementerio alejado, sucio y muy bien apuntalado
y hoy a partir de ya me voy
fundiendo con el sol
de este nuevo amanecer,
lo siento,
yo no soy de madera,
ni miento,
mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho
y a los premios pinocho.
Según pasa el tiempo empieza a florecer mi vida lejos de ti,
me doy cuenta que eres tú la herida que sangraba dentro de mi piel
lo siento,
yo no soy de madera
ni miento
mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho
y a los premios pinocho.
Cómo pude creerte eres mala actriz.

Competencias:

Las competencias en este caso no merecen mucha más explicación que la que ya se ha dado, puesto que se presupone que el autor sigue siendo el mismo, y las canciones son tan similares que también los posibles oyentes tenderán a considerarlo competente, o no, en base a lo que ya ha quedado explicado en el caso anterior.

No obstante, no quiero desaprovechar la oportunidad de mencionar ciertos rasgos que podrían argumentarse en contra de su competencia lingüística, tales como: «dejao», «los que me cuelgan» o incluso «lagrimones», un léxico que no aparece en cierto tipo de música y que puede desconcertar a determinados receptores.

Deixis:

– Pase lo que pase contigo siempre me tocará perder: «contigo» es un ejemplo de deixis personal, ad oculos y social, como ya he demostrado en el ejemplo anterior. Y «me» es otro ejemplo de deixis personal, solo que en este caso no interviene el aspecto social porque no hay una distinción semejante al «tú» y «usted» que sí se daba en «contigo».
– Si yo pido nones: de nuevo «yo», un ejemplo de deixis personal y obviamente egocéntrica.
– La exclusiva de la moto que me quisiste vender ayer: como ya ha quedado descrita en la muestra anterior e incluso en ésta, los casos de «tú», «yo», «tuyo» o «contigo» van a ser obviados para no repetir demasiado la misma idea. No obstante, me gustaría señalar la deixis que se da en «ayer». Se trata de una deixis temporal cuyo significado se mantiene pese a que al decirlo hoy o hace 15 días su referente varía.
– Tus palabras no lo arreglan todo corazón: en este caso parece que «todo» es un ejemplo de deixis representativa, pues realmente no engloba la totalidad de los problemas susceptibles de ser arreglados, sino que se refiere con ello sólo a ciertos problemas de pareja, a las mentiras y los engaños.
– Y hoy a partir de ya me voy: con «hoy» y «ya» sucede algo que ya hemos visto en «ayer». Son ejemplos de deixis temporales cuyo referente varía dependiendo del momento en que se enuncie, si bien siempre significará «el día en el que se está» o «el momento presente».
– De este nuevo amanecer: de la misma forma que en las deixis anteriores, «este nuevo amanecer» no tiene el mismo referente si se dice hoy por la madrugada o si fue hace 15 años, lo que hace que sea una deixis temporal.
– No quisiera yo decirte por dónde te las puedes meter: «dónde» es una deixis espacial curiosa porque obviamente puede tener diferentes referentes según el contexto pero, normalmente, este tipo de expresiones siempre tienen el mismo referente que, por otra parte, no siempre se hace explícito. En cuanto al «las», esta deixis es anafórica, y alude a las armas de mujer a las que acaba de referirse.
– Está bien que lleve ella los pantalones: «ella» sorprende porque se corresponde con el «tú» al que se ha estado refiriendo con anterioridad. Sin embargo lo que importa en este caso son «los pantalones», que en realidad es una deixis referencial puesto que la prenda sirve para referirse a quien tiene la autoridad en una pareja, y no a los pantalones en sí mismos.
– Y los que me cuelgan no te pienses tampoco lo llevan bien: «los que me cuelgan» pueden considerarse una deixis ad oculos puesto que si lo dijese una chica con pendientes largos o con dos niños colgando del cuello, entonces el significado sería el mismo, pero el referente sería muy distinto. «Lo», por otro lado, es una deixis anafórica que alude a la situación que está viviendo el protagonista, que ya ha sido explicada antes.
– Según pasa el tiempo empieza a florecer mi vida lejos de ti: «lejos de ti» obviamente es una deixis espacial que depende de quiénes sean él y ella, dónde esté ella y cuánto considere él lejos, para adjudicarle un referente.

Enunciados constativos y performativos:

– Si yo pido nones: es un enunciado performativo ejercitativo porque al expresarlo el enunciador está ejerciendo un poder y puede hacerlo de manera afortunada o desafortunada, pero nunca será verdadero o falso.
– No me quieras conceder: se trata de una expresión performativa ejercitativa similar a la anterior en la que alguien tiene el poder de conceder algo (en este caso una exclusiva).
– Lo siento: éste puede ser considerado como un enunciado performativo comportativo en cuanto a que expresa una actitud frente a un comportamiento, si bien no se trata del comportamiento de los demás, sino de la forma de actuar del enunciador.
– Ni miento: es una expresión performativa expositiva que describe las razones y argumentos del emisor del enunciado.
– Mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho: «nominar» hace que el enunciado sea performativo judicativo o veridictivo en cuanto a que se trata de emitir un juicio tras un razonamiento.
– Se acabó lo que sentía por ti descansa en paz: como otros ejemplos que ya han sido analizados, este enunciado es constativo porque se limita a describir algo, no se realiza ninguna acción por decirlo, y puede ser verdad o no.

Actos de habla:

De nuevo, como en la canción anterior, vamos a evitar ir analizando enunciado a enunciado, y nos vamos a centrar en la letra de la canción como un todo:

– Acto de habla locutivo: como en el caso anterior, es el acto que realiza el cantante al cantar, al decir algo, y tiene tres partes: el acto fonético -se limita a la emisión de los sonidos-, el acto fático -supone que los sonidos emitidos siguen un orden gramatical determinado- y el acto rético -que tiene que ver con el sentido y el significado de las palabras utilizadas.
– Acto de habla ilocutivo:
si volvemos a considerar que Melendi es la persona adecuada para decir lo que dice la canción, que es sincero al cantarlo y que pretende tener un efecto en la audiencia, entonces podemos decir que el acto de describir su situación amorosa y simpatizar con quienes le escuchan es afortunado y tiene una gran fuerza ilocutiva.
– Acto de habla perlocutivo:
se realiza si la canción logra que el oyente se ponga en el papel del cantante y esté de acuerdo con la descripción de sus sentimientos, si logra simpatizar con su situación.

Implicaturas y presuposiciones:

Como se verá a la hora de hablar de la teoría de la relevancia, esta canción nos aporta algo que no tiene la anterior, y es que el vídeo que alguien ha creado en base a la letra es especialmente revelador. Todo lo que vamos a hacer a continuación nos va a demostrar que en esta canción, como en la anterior, se comunica mucho más de lo que se dice. No obstante, el creador del vídeo se ha limitado a crear una sucesión de imágenes que representan únicamente lo que dice la letra, quedándose en el nivel de la presuposición y obviando todas las implicaturas.

– Piedra tijera o papel,/pase lo que pase contigo siempre me tocará perder: Presuposiciones: existen la piedra, el papel y la tijera, se puede perder… Implicatura: «Pase lo que pase, siempre saldré perdiendo», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de cantidad porque no se aclara que la piedra, el papel y la tijera representan lo fortuito, el azar.
– Si yo pido nones,/salen pares nones no: Presuposiciones: se pueden pedir nones, pueden salir pares… Implicatura: «Jamás me salen las cosas como quiero», es una implicatura no conversacional.
– He dejao de ser el botones,/del hotel de tus lagrimones: Presuposiciones: se puede der el botones, existen hoteles, existen los lagrimones, se puede ser botones de un hotel… Implicatura: «Ya no estoy pendiente de tus sentimientos», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de cualidad porque el cantante sabe que nunca fue, de forma literal, el botones del hotel.
– No me quieras conceder,/la exclusiva de la moto que me quisiste vender ayer: Presuposiciones: ayer existió, las motos se venden, las exclusivas se conceden, de puede conceder una exclusiva sobre la venta de una moto… Implicatura: «No intentes explicarme por qué me has engañado», la implicatura es conversacional particularizada. Se viola la máxima de manera por no se claro y poder dar lugar a un malentendido acerca de si la moto es de verdad o forma parte una frase hecha.
– Tus palabras no lo arreglan todo corazón: Presuposiciones: existe el corazón y las palabras, las palabras pueden arreglar cosas… Implicatura: «Ya no vale con palabras», es una implicatura conversacional particularizada. De nuevo se viola la máxima de manera por no quedar claro si se refiere a ella como «corazón» o si está hablando con su corazón como si fuera su conciencia..
– Las heridas no pasan solas/no las confundas con las modas: Presuposiciones: las heridas y las modas existen, las modas pasan solas, las heridas no… Implicatura: «Me has hecho daño y no se va a solucionar rápidamente», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de cantidad al no explicar exactamente de qué tipo son las heridas o por qué han surgido.
– Y hoy a partir de ya me voy/fundiendo con el sol/de este nuevo amanecer: Presuposiciones: el sol y el amanecer existen, uno puede fundirse, uno puede irse, puedes fundirte con el sol, el amanecer es nuevo… Implicatura: «Voy a empezar una nueva vida lejos de aquí», es una implicatura conversacional generalizada. Se viola la máxima de cantidad.
– Lo siento,/yo no soy de madera: Presuposiciones: se puede sentir, la madera existe, se puede ser de madera… Implicatura: «Tengo sentimientos y los has herido», la implicatura es conversacional particularizada. Se viola la máxima de relevancia.
– Ni miento: Presuposiciones: se puede mentir.
– Mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho,/y en los premios pinocho: Presuposiciones: se puede nominar, existen los premios pinocho y el año 2008, se puede nominar en los premios pinocho… Implicaturas: «No es la primera vez» y «Eres una mentirosa», la primera es convencional y la segunda conversacional particularizada. En el segundo caso se viola la máxima de la relevancia.
– Y tus armas de mujer,/no quisiera yo decirte por dónde te las puedes meter: Presuposiciones: existen las mujeres y las armas de mujer, se puede decir y meter … Implicatura: «Tus engaños me traen sin cuidado», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de manera con la ambigüedad sobre si las armas han sido diseñadas para que las empuñen mujeres o si son recursos femeninos.
– Está bien que lleve ella los pantalones: Presuposiciones: los pantalones existen, se pueden llevar pantalones, llevar pantalones puede estar bien… Implicatura: «No me importa que tengas la autoridad», es una implicatura conversacional particularizada. Para quienes no conozcan la expresión, la máxima que se viola vuelve a ser la de manera.
– Pero lo que yo ya no llevo,/que los lleve en dos relaciones: Presuposiciones: existen las relaciones, se puede tener dos relaciones… Implicatura: «No aguanto que me sea infiel», es una implicatura conversacional generalizada.
– No me sale de la piel/y los que me cuelgan no te pienses tampoco lo llevan bien: Presuposiciones: existe la piel y los que cuelgan, se puede llevar bien algo, te puede salir algo de la piel… Implicatura: «No me gusta», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de manera por no ser claro acerca del sentido de salir de la piel o «los que me cuelgan».
– Se acabó lo que sentía por ti descansa en paz,/en un cementerio alejado, sucio y muy bien apuntalado: Presuposiciones: existen los cementerios, pueden estar alejados sucios y bien apuntalados, se puede sentir, se puede acabar lo que se sentía, se puede descansar en paz, se puede descansar en paz en un cementerio… Implicaturas: «Antes sentía algo por ti» y «Ya he superado lo que sentía por ti», la primera implicatura es convencional, y la segunda conversacional generalizada. Se viola la máxima de cantidad porque el cantante da más información de la necesaria, resultando redundante.
– Según pasa el tiempo empieza a florecer mi vida lejos de ti: Presuposiciones: el tiempo pasa, puede empezar a florecer, la vida puede florecer, puede haber una vida lejos de ella… Implicatura: «Empiezo a estar mejor», es una implicatura conversacional generalizada. Se viola la máxima de cualidad porque la vida realmente no florece.
– Me doy cuenta que eres tú la herida que sangraba dentro de mi piel: Presuposiciones: puedes darte cuenta, se puede ser una herida, la herida puede sangrar, se puede sangrar dentro de la piel… Implicatura: «Eras tú quien me hacía sufrir», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de cualidad.
– Cómo pude creerte eres mala actriz: Presuposiciones: se puede creer, se puede ser actriz, hay actrices malas…

Teoría de la relevancia:

En este caso, como acabo de señalar, no sólo nos importa la canción, sino también el vídeo. Tal y como he hecho en la canción anterior, voy a presentar la relevancia en base a dos enunciados y al texto como un todo. No obstante, en este caso creo que también merece una mención aparte el videoclip y la interpretación que hace de la letra.

– Mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho,/y en los premios pinocho: este enunciado es muy relevante porque no requiere mucho esfuerzo para un receptor occidental y sin embargo si que produce un gran efecto cognoscitivo, y es que nos deja claro que la chica es una mentirosa y que no es la primera vez que miente.
– Según pasa el tiempo empieza a florecer mi vida lejos de ti,/me doy cuenta que eres tú la herida que sangraba dentro de mi piel:
en este caso no se trata de si el esfuerzo es grande o no, sino que es poco relevante porque el efecto cognoscitivo es mínimo. Él se aleja de ella y descubre que ella era la que le hacía daño. Es verdad que el esfuerzo que hay que hacer es mínimo, pero es que el efecto que se logra es aún menor.

De nuevo se trata de una canción destinada a una gran mayoría y como tal su relevancia reside más en no exigir ningún esfuerzo que los efectos cognoscitivos que pueda producir, si bien es verdad que también los produce y que cualquiera que escuche la canción puede entender su contenido, su mensaje, sin que tenga que hacer ningún esfuerzo especial, salvo en el caso de que no comparta el conocimiento cultural del cantante.

En cuanto al vídeo, si lo viéramos sin sonido, no nos resultaría difícil recrear las palabras, una a una basándonos en las imágenes. No obstante, la relevancia de este ejercicio sería nula, porque el esfuerzo que requeriría unir la revista de cotilleos con la moto o el premio de los Oscar con el 2008 y Pinocho sería inconmensurable en relación con el resultado, que sería nulo. Algo similar sucede en el vídeo que aparece a continuación y que, aunque no forma parte estrictamente de la práctica y no va a ser analizado, sí que nos ofrece una idea acerca de la relevancia de interpretar algo de forma literal, sin contemplar las posibles implicaturas. Por supuesto, en este ejemplo no sólo hace una interpretación literal, sino que también juega con la fonética y las palabras homófonas, pero la idea general es que ante el vídeo de Melendi nosotros somos como estas dos chicas que se colocan cascos insonorizados y tienen que adivinar una canción que comunica mucho más de lo que dice (que es lo que David Armand representa):

Cortesía y descortesía lingüísticas:

Otros ejemplos de cortesía y descortesía lingüística de esta canción son:
– Lo siento: no hay elemento más cortés que una disculpa, una felicitación, un saludo… Pese a que en este caso se esté disculpando por sentirse herido ante una infidelidad, no deja de ser una manera tremendamente cortés.
– No quisiera yo decirte por dónde te las puedes meter: obviamente el contenido no es cortés, sin embargo, el modo en el que lo expresa, con el subjuntivo condicional, sin explicitar exactamente por dónde… todo esto convierte un enunciado tremendamente descortés en una expresión comedida, cortés en cierto modo. Esto, junto con el ejemplo que sigue, no es algo azaroso. Hemos comprobado que el cantante puede ser terriblemente descortés, como en la canción anterior, pero aquí no lo es por una razón. De acuerdo con la temática de la canción tiene que mostrarse herido, dolido, reponiéndose de una ruptura en la que la mala ha sido ella… y no puede hacerlo siendo descortés, sino que tiene que mostrarse «correcto» para dar credibilidad a su historia.
– No me sale de la piel/y los que me cuelgan no te pienses tampoco lo llevan bien: de nuevo transmite un contenido descortés de forma velada, indirecta, de manera que no resulta tan descortés, sino que queda atenuado. Alguien que no tiene reparos en llamar a los gobernantes «putos asesinos» no debería mostrarse reticente a utilizar el tabú que se intuye en este enunciado. Y sin embargo utilizarlo hubiera sido vulgar, poco cortés y desde luego no hubiera sido apropiado para la temática de la canción.

Argumentación:

Con esta canción el autor no quiere convencernos de que nuestros gobernantes son unos arrogantes que no tienen las prioridades claras, sino que busca que compartamos su opinión y coincidamos en que está mejor sin ella, que es quien le hacía daño.

Para ello el tema es su relación amorosa con ella, el protagonista vuelve a ser Melendi mientras que en esta ocasión la antagonista es ella. El razonamiento que nos plantea es que desde que ya no está con ella -y no tiene que aguantar las lágrimas, las mentiras, las infidelidades…- está mucho mejor, ha vuelto a la vida. Los argumentos son principalmente las descripciones de cómo era estar con ella y cómo es estar sin ella. Y, por último, la conclusión vuelve a ser explícita y evidente: ella fue una mentirosa, una mala actriz, que le hirió, pero por la que ya no siente nada.

En este caso, los argumentos son acerca de la causa: a lo largo de la canción se nos explica por qué está nominada a los premios Pinocho, qué había hecho ella para herirle tanto… y todo esto nos conduce a que él esté mejor ahora, a que haya empezado una nueva vida.

CONCLUSIONES:

Después de analizar dos canciones con tanto detalle, las conclusiones son múltiples. En primer lugar es evidente que las canciones están repletas de elementos pragmáticos, de implicaturas, presuposiciones, argumentos, elementos deícticos, acto de habla… y en menor medida de interrogaciones. Aunque es verdad que podía haber elegido alguna canción con un mayor número de interrogaciones, considero que al no hacerlo estoy reflejando un hecho y es que las canciones no suelen desbordar interrogaciones. No es recurrente, y esta práctica es fiel a las estadísticas.

Por otro lado, como espero haber sabido demostrar, las canciones están llenas de implicaturas, comunicando muchísimo más de lo que dicen, violando máximas con frecuencia, y cargadas de relevancia -como poco por exigir un esfuerzo muy reducido.

Asimismo, están repletas de elemento deícticos, un recurso perseguido porque da una sensación de vaguedad al mismo tiempo que hace que sean aplicables para muchas más situaciones que la que tiene en mente el autor, muchos más momento que ese que está viviendo, y muchas más personas que sólo él y la mujer de la que habla.

También es destacable la argumentación que llevan a cabo. No se trata sólo de tocar instrumentos o cantar melodías vacías y sin sentido, sino que buscan transmitir algo -más o menos, relevante o intrascendente-, convencer al receptor de que tienen razón, y para ello se sirven de una estructura, unos recursos… como lo hacían los oradores clásicos y como se hace hoy en los discursos.

Además, aunque no es imprescindible, en general los cantantes deben poseer las tres competencias que se han descrito y que en principio posee Melendi. Digo en principio porque, como he dicho, hay quienes no estarían de acuerdo con la afirmación. No obstante es obvio que el cantante es capaz de argumentar y de convencer mediante su música, y para esto es indispensable poseer la competencia comunicativa, que engloba la pragmática y la lingüística.

Por último me gustaría señalar algo importantísimo. Todo este análisis que nos ha llevado un tiempo y un espacio considerables, lo hemos realizado todos de forma instantánea nada más escuchar las canciones. Quizás no con la nomenclatura técnica, o puede ser que no de forma ordenada, pero todos hemos entendido los elementos deícticos, las presuposiciones, las implicaturas, el sentido de las interrogaciones, los argumentos… Y es que es algo que no deberíamos olvidar: esto que hacemos, analizando, dando nombres, explicando teóricamente… nuestro cerebro lo hace en milésimas de segundo sin necesidad de conocer las teorías de autores como Lakoff o Grice.

BIBLIOGRAFÍA:

“Acto de habla” (consultado el 21 de mayo del 2012)

– Cómo hacer cosas con palabras (consultado el 21 de mayo del 2012).

Con o sin permiso: saber invadir el espacio del otro (consultado el 21 de mayo del 2012).

Deíxis (consultado el 21 de mayo de 2012).

(Des)cortesía, agresividad y violencia verbal en la sociedad actual (consultado el 21 de mayo del 2012).

Enunciados constativos y realizativos (consultado el 21 de mayo del 2012).

– Escandell, Mª Victoria, 2006, Introducción a la pragmática, Ariel, Barcelona, pp. 45-111-160, 175-191, 219-231.

How do you insult someone legally? (consultado el 21 de mayo del 2012).

Implicature (consultado el 21 de mayo de 2012).

– Leach, Edmund R., «Relevance: Communication and Cognition by Dan Sperber; Deirdre Wilson», American Ethnologist , Vol. 14, No. 4 (Nov., 1987), pp. 806-807.

– Los apuntes de clase.

Principio de cooperación (consultado el 21 de mayo de 2012).

“¿Qué es un acto de habla?” (consultado el 21 de mayo del 2012).

– Sweetser, Eve. E, «Relevance: Communication and Cognition by Dan Sperber; Deirdre Wilson», American Anthropologist , New Series, Vol. 90, No. 3 (Sep., 1988), pp. 744-745 .

The Top 10 Misconceptions about Implicature (consultado el 21 de mayo de 2012).

-Wilson, Deidre y Dan Sperber, «Truthfulness and Relevance», Mind , New Series, Vol. 111, No. 443 (Jul., 2002), pp. 583-632 .

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Práctica V

INTRODUCCIÓN:

La práctica tiene que consistir en repasar las nociones de cortesía y descortesía verbal que hemos estudiado en clase a la luz de un discurso político -oral o escrito. No obstante, mi intención es ir un poco más allá. No sólo voy a tratar la vertiente escrita, oral y traducida de un mismo debate político, sino que además voy a contrastarlo con un «debate» de esos que se dan a diario en los programas de prensa rosa. Sin embargo, con esto no pretendo dejar de lado la importancia que el discurso político tiene en sí mismo.

Como se verá según transcurra la práctica, y como ya se ha venido viendo en el resto de prácticas, el análisis comenzará con una introducción teórica en la que se asentarán las bases que luego nos permitirán abordar ejemplos concretos. Después, se estudiará el debate político -tanto oralmente como de acuerdo a su transcripción y a su traducción. Este ejemplo quedará contrastado con el otro debate, que estará en español y será oral.

CORTESÍA Y DESCORTESÍA:

La cortesía lingüística tiene que ver con el modo en el que se transmite la información de forma que se establezcan buenas relaciones entre los hablantes. Esto no tiene tanto que ver con decir siempre al verdad, sino con decir las cosas utilizando ciertos procedimientos de atenuación lingüística. Además, frente a la cortesía social -más conocida y referida al saber comportarse-, la cortesía lingüística trata de los elementos necesarios para conseguir una buena comunicación entre el emisor y el receptor.

Hay una cortesía positiva, que permite que el hablante sea valorado positivamente, y una cortesía negativa, que hace que no se invada el territorio del emisor. Asimismo, éste debe de tratar de que el receptor no se sienta tratado de forma negativa. Se puede decir que la cortesía es lo que nos permite lograr un equilibrio entre nuestro beneficio y el esfuerzo que puede requerirle al receptor y nos permite invadir el territorio del otro sin que se sienta ofendido. También se puede hablar de una cortesía ritual -establecida socialmente- y una cortesía estratégica -depende de la intención del hablante y de lo que busque del receptor.

Los planteamientos teóricos acerca de qué se entiende por cortesía han sido muy variados. Desde Lakoff hasta Brown y Levinson, pasando por Leech, han ido exponiendo sus teorías, las cuales quedarán recogidas a continuación:

– Para Lakoff, ser cortés implica no imponerse en situaciones de diferencia social entre los interlocutores, ofrecer opciones si hay un equilibrio social pero falta confianza, y reforzar la camaradería en los casos en los que la relación es muy cercana.

– Según Leech, al comunicarse se puede buscar mantener el equilibrio que ya existe o modificarlo para aumentar o reducir la distancia entre los hablantes. De acuerdo con él la cortesía varía según el coste y el beneficio que produzca, de manera que una acción será más cortés cuanto mayor sea el coste para el emisor y mayor el beneficio para el receptor. Para esto hay que tener en cuenta la importancia del tacto, la generosidad, la aprobación, la modestia, el acuerdo y la simpatía. Asimismo, establece 4 tipos de actos de acuerdo a su nivel de cortesía:
Conflictivos: en contra de las buenas relaciones entre los interlocutores.
Competitivos: entran en conflicto con la cortesía.
Sociables: apoyan a la cortesía.
Indiferentes: ni apoyan ni entran en conflicto con la cortesía.

– De acuerdo con Brown y Levinson, todos tenemos dos características básicas que explican nuestro comportamiento comunicativo, la racionalidad -consiste en tratar de alcanzar unos fines con unos medios comunicativos- y la imagen pública -cada individuo tiene una que debe conservar, y está unida a la cortesía. para estos autores, nuestra imagen se divide en una imagen positiva -la necesidad de sentirnos aceptados- y una imagen negativa -el deseo de que nadie nos imponga nada. Además, a la hora de comunicarnos, entran en juego la imagen que cada interlocutor tiene de sí mismo, la imagen -positiva o negativa- que cada uno proyecta, el rol que desempeña, y la imagen como integrante del grupo.

En general, frente a la cortesía se reacciona con cortesía, incluso en los actos rituales, puesto que nos permite mostrar una imagen positiva de nosotros mismos. Además, es interesante el papel que desempeña el contexto, que establece qué es cortés en cada momento, dependiendo de las culturas, y también el tipo de modalidad textual, puesto que la cortesía no funciona igual en una conversación entre amigos o en una carta formal. En cuanto a la descortesía, las posibles reacciones frente al ataque que se produce a la imagen del receptor son: contrariar ofensiva o defensivamente, aceptar y pedir disculpas o no responder.

Por último, y hablando de manera abstracta y teórica, aunque luego quedará ejemplificado, la cortesía se puede expresar lingüísticamente mediante la atenuación, la enfatización y los intensificadores, las fórmulas indirectas y las formas de tratamiento.

DEBATE POLÍTICO

Antes de comenzar a analizar todo lo que acabamos de ver, basándonos en un ejemplo concreto, me gustaría apuntar unas ideas. Por un lado, se trata de un debate entre tres políticos ingleses. Realmente no nos importa quién ganó esas elecciones, ni a qué aspiraban los tres candidatos, sino que son tres políticos que participan de un debate que va a ser retransmitido a nivel nacional y también internacional, y que lo hacen en un idioma que no distingue entre el «tú» y el «usted». El que no lo diferencien es muy importante a la hora de establecer si están siendo o no corteses, porque no podemos recurrir a esa marca gráfica que sí que tiene el español y que aparecerá en la traducción de la transcripción.

Además de señalar que se va a trabajar sobre una traducción en la que se va a distinguir entre dos personas verbales que no se diferencian en el texto original, querría destacar que tampoco se va a tratar sobre el debate íntegro. Aunque se incluye a continuación, y también la transcripción completa, hacerlo nos llevaría un tiempo excesivo y creo que superaría con creces lo que se espera de esta práctica. De este modo, aunque incluyo el debate entero, porque es el texto original y conforma el todo del que se ha sacado el extracto que vamos a estudiar, no vamos a analizarlo.

Transcript

A continuación está el fragmento concreto sobre el que se va a trabajar, junto con la transcripción y su traducción. Antes que nada, debo señalar que la transcripción está tomada de la BBC, lo que la convierte en un documento fiable y de cierto prestigio. En cuanto a la traducción, esa está hecha por mí, lo que explica que no sea demasiado buena, si bien nos sirve para el análisis que vamos a llevar a cabo a continuación.

Extracto analizado

Transcripción    Transcript

En primer lugar es importante señalar que el texto original es mucho más rico que la transcripción de la BBC, y que de hecho lo que convierte a éste en un buen ejemplo son todas esas breves intervenciones y cortes que se producen entre los participantes del debate, y que no aparecen por escrito, probablemente porque no tienen una mayor relevancia política, si bien sí la tiene en lo que al estudio de la cortesía y descortesía se refiere. Por esta razón, voy a empezar centrándome en el texto escrito, pero luego me dedicaré a todas esas intervenciones breves pero muy reveladoras.

Se trata de un debate político en el que se oponen tres políticos que quieren ganarse el favor de los espectadores a la vez que aclarar cuales son sus apuestas políticas y porque van a apostar si ganan. Esto es relevante por varios motivos:

– No se trata de un debate en un bar sobre qué equipo de fútbol es mejor, sino de un debate serio que va a ser televisado a nivel nacional e internacional, y del que está pendiente mucha gente.

– Se están jugando, hasta cierto punto, el ser elegidos, y esto influye en la cortesía. Un candidato no puede mostrarse descortés ni con el público ni con sus contrincantes si aspira a que el electorado le vote.

– Además, aunque tiene que ser un debate civilizado y formal, está claro que tienen que mostrar un claro contraste entre ellos, y que tienen que dejar claro de forma obvia que no están de acuerdo con lo que dicen sus oponentes, los cuales están equivocados.

Todo esto, sumado a la presencia del moderador, que se dedica a intervenir, cortar e interrumpir a los políticos para evitar que la discusión suba de tono o para que no se desvíen del tema principal de forma que el público no deje de prestar atención. Estas características son las que hacen que Gordon Brown «agradezca» la publicidad gratuita que ha hecho la oposición, que se «lancen» unos a otros las propuestas políticas, o que David Cameron avise al público de que Gordon Brown no está siendo sincero.

Es especialmente importante el agradecimiento de Gordon Brown, porque agradecer es eminentemente cortés. Se trata de un acto de habla sociable que mejora la imagen pública del emisor, y que no supone ningún esfuerzo para el receptor, sino todo lo contrario. Y sin embargo, en el contexto en el que se pronuncia dicho acto de habla, queda claro que Gordon Brown está siendo descortés, pero lo está siendo de forma tan velada que resulta hasta cómico, y no es tan descortés como lo hubiera sido decir directamente lo que piensa.

De la misma forma, también resulta muy curioso el diferente trato que se puede observar entre el mediador y los candidatos, y entre los propios candidatos. Mientras el moderador los trata de forma tremendamente educada y cortés (lo que queda reflejado en la traducción mediante la forma de «usted»), los candidatos se refieren unos a otros por su nombre de pila. Esto es muy importante porque explica la diferencia entre el «tú» y el «usted», que aunque es ajena al texto original, sí que parece adecuado si se tiene en cuenta el diferente registro en inglés. Además, se corresponde con el contenido del discurso. Es mucho más coherente «atacar» a un oponente político si te sitúas en su nivel, que si estableces una diferencia mediante la cortesía. Porque aunque no están tratando de ser descorteses, tampoco están buscando ser corteses -si fuera así, no se atacarían verbalmente como lo están haciendo.

Por otro lado, aunque podría analizar el debate frase por frase según el nivel de cortesía, en este caso me parece más interesante tratar primero el debate en general, a grandes rasgos, para pasar después a ver todas esas intervenciones que no han sido transcritas pero que sí afectan a la cortesía lingüística.

Así, es necesario hablar de cómo los debates políticos implican más que una mera función referencial. No se trata sólo de hablar de las propuestas que tiene cada candidato, sino de mostrar una imagen pública pero que no debe de ser simplemente positiva, como dicen Brown y Levinson. La imagen que tienen que ofrecer los políticos tiene que convencer a los votantes, y para ello tiene que ser cortés y descortés al mismo tiempo, porque tiene que mostrar todas las máximas de Leech -tacto, simpatía, aprobación, modestia, acuerdo y generosidad- a la vez que distanciarse del resto de políticos y defender su espacio, con lo que al final incurren en los cuatro tipos de actos de habla de Leech: conflictivos, competitivos, sociables e indiferentes.

Asimismo, es importante señalar que la teoría en la que se basa Leech para establecer el grado de cortesía de un enunciado, dependiendo del coste y el beneficio del emisor y el receptor, no es válido en este caso por varias razones. En primer lugar porque aunque el emisor es único, el receptor es doble -por un lado el grupo del debate, y por otro el público-. Y, por otro lado, porque es mucho más común hablar de coste/beneficio cuando de pide un favor o se agradece algo, que cuando un político debate. Obviamente el beneficio que puede obtener un político en un discurso es ganar más votos (ya sea por méritos o dañando la imagen del oponente) y el coste puede ser perderlos. De todas formas no parece adecuado decir que la broma inicial de Gordon Brown sea descortés porque le permita ganar votos en detrimento de David Cameron, sino que en realidad es descortés porque se burla de su oponente con humor y daña su imagen. Y es esto precisamente lo que más importa. La imagen. Por eso cuando se acusan de mentir, se burlan unos de otros o piden honestidad es tan efectivo y descortés, porque atentan contra la imagen de su/s oponente/s, y eso es lo más importante.

Tampoco podemos olvidar que la descortesía queda rebajada, en gran medida, porque no son alusiones directas, sino que la mayoría de las veces son implicaturas, críticas veladas que so menos descorteses porque son más indirectas. Aunque hay referencias claras y directas, e incluso las indirectas son comprensibles por cualquier espectador, esto no quita para que en el fondo no nos parezca tan descortés, porque en realidad Gordon Brown, David Cameron… no han dicho nada descortés, sino que lo han dado a entender.

Sobre lo que no aparece transcrito, a mí me parece lo más importante. Por supuesto que el contenido es lo que más importa a quienes debaten y a quienes ven el debate. Pero desde la perspectiva de la cortesía y la descortesía verbal, es más importante ver cómo se comportan cuando no están dando una respuesta «oficial», sino que se están interrumpiendo, quitando el turno, o hablando una vez que ya no es su turno.

No es sólo que David Cameron agradezca que le den su turno de palabra al principio, lo que podría definirse como un acto cortés ritualizado y casi mecánico, sino que al poco de empezar a hablar, el moderador le interrumpe y le cede el turno de palabra a Gordon Brown. En ese momento David intenta seguir, pero Gordon sigue hablando, hasta que el propio moderador se ve en la obligación de intervenir y volver a ofrecerle el turno de palabra a Gordon Brown. Como veremos, esto no es un hecho aislado, y sin embargo las reacciones son distintas. Aquí David intenta seguir, y hay un momento en el que ambos hablan a la vez, pero la intervención del moderador hace que ninguno tenga que imponerse de forma descortés.

Apenas unos segundos después Gordon Brown plantea una pregunta, pero no cede el turno, lo que hace que vuelvan a coincidir, Gordon Brown desarrollando un ejemplo mientras David Cameron trata de defenderse. En este caso el mediador tarda más en intervenir, y la simultaneidad de sus discursos se alarga. Ninguno quiere ceder. Ambos quieren seguir hablando… y aquí se produce una descortesía lingüística de clara vertiente social. Porque no respetar el turno de palabra es un problema de cortesía lingüística y social. No supone un beneficio o un coste para ninguna de las partes, ni se trata en principio de dañar la imagen pública. No obstante, es un acto muy poco cortés tratar de imponer tu conversación, no dejar que el otro conteste o termine su pregunta… Y aunque de nuevo es trascendente la intervención de moderador, se puede observar que el debate va cobrando importancia, que les cuesta más ceder la palabra, que ya no hacen tantas bromas ni sonríen igual…

En cuanto a Nick Clegg, es especialmente sorprendente su primera intervención. Empieza a hablar mientras David Cameron tiene el turno de palabra, le corta y se impone sobre sus dos oponentes sin alzar la voz, pero sin necesidad de que intervenga el moderador. Y lo hace para criticarlos a los dos, para tildarlos prácticamente de mentirosos porque lo que dicen y lo que aparece en sus manifiestos no es lo mismo. Por supuesto, acusar a alguien de mentiroso es descortés, como lo es en este caso colocar a dos representantes de principios políticos distintos en el mismo grupo. Lo es precisamente porque daña su imagen. Porque es un ataque directo, lo que incrementa la descortesía, de la imagen pública que están intentando proyectar.

No obstante, sí que es necesaria la intervención del mediador para que David Cameron pueda defenderse de las acusaciones, y aún así el mediador tiene que repetirse varias veces antes de que Neck Clegg ceda la palabra. Esto, que ya hemos visto antes y que entendemos como un hecho descortés, pone de maniefiesto por un lado la importancia de la figura del moderador, y por otro nos hace reflexionar sobre el comportamiento de éste. Stewart, como hemos dicho, trata a los políticos de una forma cortés en todo momento. En ningún caso se puede tildar su intervención de descortés, pese a que su papel es cortar, interrumpir, ir cambiando los turnos de palabras. Sin embargo, toda esta cortesía tiene un matiz importante, y es que se trata de una cortesía ritualizada, institucionalizada. No sale de él, sino que está desempeñando un trabajo, y como tal tiene que recurrir a ciertas fórmulas y mecanismos corteses, y es lo que hace.

El nuevo cambio, entre Cameron y Brown vuelve a estar marcado por la intervención del moderador, que da la palabra al segundo para que rebata y contradiga al primero, algo que se da durante todo el debate y que es eminentemente descortés. No obstante, el cambio vuelve a implicar que ambos hablen a la vez, pero durante pocos segundos en esta ocasión.

El siguiente cambio, en el minuto dos, es trascendental. Gordon Brown acaba con una pregunta directa que el moderador pide a Cameron que responda en una palabra. Aunque éste se alarga más, empieza, como ha acabado su rival, atacando, presentando la política de su oponente como inviable. Obviamente, en este caso lo de menos es el solapamiento de discursos. Lo que importa es la descortesía que implica atacar al interlocutor, si bien, pese a ser descortés, esto queda rebajado porque no está hablando directamente con Brown, sino que se lo está diciendo al público. Cuando Brown intenta defenderse Cameron se limita a subir el volumen y acabar con la interrupción, de forma claramente descortés socialmente, pero útil. Al final, es el moderador el que tiene que volver a interrumpir, y lo hace de forma que la descortesía de la interrupción queda mitigada al argumentar a qué se debe, por qué lo hace.

Otro aspecto de gran relevancia es la falta de impersonalidad. Dado que éste es un recurso muy usado a la hora de convertir en cortés un enunciado que podría ser considerado descortés, llama la atención el que no recurran a ello. Ni siquiera el moderador. Todos ellos hablan siempre en primera persona, en oposición a la segunda o tercera. Y es que no puede ser de otra manera. Cuando tu objetivo es proponer tus ideas y que éstas convenzan a la gente, no puedes escudarte en la impersonalidad, en el «se cree…», «se dice…», sino que tienes que hacerlo personal, tienen que ser tus opiniones las que defiendas y tienes que ser tú -o vosotros- quien se oponga a los otros.

Además, en el minuto 5, vuelve a haber un cambio en el turno de palabra en el que se solapan los discursos, pero en este caso lo importante es lo que dice Cameron, quien habla por Gordon Brown al contarnos lo que «él no nos está diciendo», un acto enteramente descortés. Pese a que no se peude explicar en términos de coste o beneficio, como ya he explicado, es obvio que hablar así de un oponente político, aunque normal, no es cortés.

«Be honest». A continuación lo que importa no es la interrupción, que es como lo han sido tantas otras a lo largo del debate, sino la presuposición de que Cameron está siendo deshonesto. Y con esta frase lo que está haciendo Brown es, claramente, insultar a su oponente. Este acto de habla, legal o ilegal, es descortés se mire por donde se mire. «This is a complete invention». Ésta es la respuesta de Cameron, que se pone exactamente al mismo nivel que Brown, aunque quizás no de forma tan directa, al menos si se tiene en cuenta que no utiliza un imperativo y que no se dirige directamente a Brown sino al público.

A mediados del minuto 6 vuelve a haber una intervención del moderador que pone fin a otro cambio en el turno de palabra que no terminaba de llevarse a cabo. No obstante, en este caso es sorprendente la intervención de Clegg, que aprovecha otra de sus escasas intervenciones para mostrar la semejanza entre sus adversarios políticos, y lo hace con humor, con lo que comunica lo que dice pero de forma menos directa.

Durante el resto del debate, los dos últimos minutos, las interrupciones se suceden, como la hacen las intervenciones del moderador y los ataques más o menos velados, pero todos descorteses, hasta que Gordon Brown acaba. En su última intervención no trata de imponerse, sino que espera a que le sea dada la palabra y entonces hace algo que no habían hecho hasta entonces… se refiere a uno de sus compañeros de debate como «him», al decir «and I say to him»… con esto está llevando a cabo el acto de habla más indirecto de todo el discurso, lo que hace que el resto del mensaje, la oposición entre lo que el defiende y lo que el otro ha propuesto, sea más cortés de lo que podría serlo si lo hubiera dicho de forma directa.

Por último, algo que se ha mencionado de pasada pero que habría que resaltar, es la importancia de los gestos en relación a la cortesía y descortesía lingüística. Aunque no se ha hablado mucho de esto, es obvio que en los casos en los que los comentarios son indirectos, es de vital importancia los gestos que los acompañan, y que nos permiten entender el verdadero significado del enunciado. En el caso, tantas veces referidas, del agradecimiento de Gordon Brown por la publicidad gratuita, es importante su sonrisa, porque no es una sonrisa franca y natural, sino que tiene un tinte irónico que añade descortesía a su enunciado. Y algo parecido sucede con la alternancia entre mirarse entre ellos o mirar directamente a las cámaras, dependiendo de lo que están diciendo.

«DEBATE»

Como ya he explicado, con este nuevo debate no voy a analizarlo como he hecho con el anterior, sino que voy a establecer una comparación general. Mi intención es simplemente señalar esos rasgos, relacionados con la cortesía, que hacen que este debate sea muy diferente del anterior, sin meterme a analizar esta muestra en profundidad porque no es en eso en lo que consiste la práctica.

En primer lugar es obvio que aunque ambos son debates, el público no es el mismo, como tampoco lo son los participantes. Sin entrar en juicios de valor -o intentando no caer en ellos- es obvio que mientras en uno se está discutiendo la política, la sanidad, la educación… en el otro -del que me interesa poco más que los primeros 30 segundos-se trata de insultarse y de ver si Karmele se va o no del plató. Por supuesto, los temas son distintos, pero también lo es el perfil de quienes intervienen, que son políticos en el primer ejemplo y periodistas y tertulianos en el segundo. También el medio de comunicación es distinto, como probablemente fueron las horas en que se emitieron ambas grabaciones.

No obstante, de forma más concreta, nos interesa abordar la cortesía. Aunque en el análisis del primer vídeo hemos señalado en repetidas ocasiones que las interrupciones, los ataques velados o no tanto… todo ello era descortés, está claro que la cortesía es un concepto gradual, que se puede ser más o menos cortés. Con respecto a esto, y a la luz de este nuevo ejemplo, parece indiscutible que aunque en sí eran enunciados y actos de habla descorteses, estaban atenuados por distintos factores que se han ido describiendo y que no aparecen en este segundo vídeo.

Pese a que los tres políticos hablaban siempre en segunda persona, Cameron incluso se ha referido a sus hijos o a experiencias personales, esto no tiene nada que ver con la falta de impersonalidad del ejemplo de Sálvame. En este segundo ejemplo la descortesía es obvia, directa e indiscutible. Los protagonistas del suceso se dedican a insultarse, a mandar callar -«a ver que estoy hablando», «ya vale»…-. En este caso no hay demasiado que decir. Insultar y mandar callar -que es prácticamente lo único que hacen en esos 45 segundos- son actos de habla inherentemente descorteses, y los utilizan como tales, sin rebajarlos mediante la impersonalidad o de forma indirecta.

Además, es importante darse cuenta de que también en este caso hay un moderador, pero su función, o al menos el papel que desempeña en este caso en concreto, es muy distinto. No consigue poner orden, su trato es mucho más cercano a los contertulios, y al final Karmele hace algo que ninguno de los tres políticos habría podido hacer, le culpa del desorden.

Es obvio que este segundo ejemplo está elegido de forma consciente, sabiendo que es más en lo que se diferencia del primero que lo que tienen en común. No obstante, ambas son muestras reales, que todos conocemos y muy frecuentes, en las que la cortesía y la descortesía son muy distintas. Tanto que difieren hasta en la gestualidad. Mientras en el primer ejemplo se servían de las manos y los gestos faciales para enfatizar su mensaje, eran gestos comedidos, en cierto modo corteses en si mismos, que no tienen nada que ver con los gestos usados en el segundo vídeo, en el que todo está mucho más descontrolado.

CONCLUSIONES:

Entre la introducción y los dos ejemplos se han expuesto numerosas ideas que se han ido ejemplificando. No obstante, a modo de conclusión, me gustaría resaltar un aspecto que se ha tratado de forma indirecta pero que considero muy importante. Las teoría acerca de la cortesía y descortesía verbal o lingüística son muchas y sin embargo, no todas sirven para todos los casos. Hablar de la cortesía ritual o estratégica sí que puede ser algo aplicable a todos los discursos, pero no pasa lo mismo con el resto de principios. Por ejemplo, las submáximas de cortesía de Lakoff no son aplicables al primer ejemplo que hemos tratado, en el que los interlocutores, del mismo nivel social, sí que se imponían, no ofrecían opciones ni reforzaban unos lazos inexistentes. Tampoco puede decirse que los tres políticos o los contertulio compartieran los objetivos que estableció Leech, si bien no por eso han incurrido en la descortesía. Como ya se ha dicho, tampoco es rentable hablar de la relación entre el coste y el beneficio que supone para el emisor y el receptor, porque esto no parece que explique los casos de descortesía en los dos ejemplos propuestos, si bien es verdad que sí lo explica en otras muchas situaciones.

Por último me gustaría destacar el papel de la gestualidad, que se ha mencionado en un par de ocasiones y que nos aporta una gran información sobre los emisores, el tipo de discurso que es y, en cierta medida, la procedencia de los emisores, aunque esta última parte sea cuestionable ya que los políticos españoles harán gestos parecidos a los ingleses pese a ser españoles, porque en estos casos es más fuerte el contexto situacional que la tendencia de ciertos habitantes de algunos países a gestualizar más o menos.

BIBLIOGRAFÍA:

– Los apuntes de clase.

– Escandell, Mª Victoria, 2006, Introducción a la pragmática, Ariel, Barcelona, pp. 141-160.

Transcripción del debate

(Des)cortesía, agresividad y violencia verbal en la sociedad actual

Con o sin permiso: saber invadir el espacio del otro.

How do you insult someone legally?

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Práctica IV

PROPUESTA METODOLÓGICA:

Esta práctica debe tratar sobre la teoría de la relevancia expuesta por Sperber y Wilson, y ésta debe quedar ejemplificada en anuncios publicitarios. No obstante, esto no es en realidad un límite, sino que deja muchas puertas abiertas. En mi caso, he decidido acotar la publicidad, en casi todos los ejemplos, a anuncios polémicos -videos e imágenes nacionales e internacionales que han herido sensibilidades. Sin embargo, ni todos los ejemplos son polémicos, ni están todos los ejemplos polémicos que hay.

He incluido ejemplos publicitarios no polémicos con el fin de que la práctica no se viese empobrecida por estar limitada a un tipo de anuncios tan concreto, aunque bien es verdad que hay muchos anuncios considerados polémicos y de estilos bastante diversos. Además, me parece necesario aclarar que dentro de la publicidad controvertida que he revisado, los anuncios que he elegido son bastante moderados si se comparan a otros. En general se trata de anuncios políticamente incorrectos, pero que no hieren la sensibilidad como muchos otros, en los que tanto las imágenes como los mensajes son más directos y gráficos.

En cuanto a los ejemplos que sí que he elegido, éstos siguen una gradación, de forma que los vídeos y las imágenes se alternan dependiendo del nivel de relevancia, y de su mayor o menor contenido lingüístico.

Por último lugar, y antes de pasar a describir la teoría que nos va a servir para trabajar sobre los anuncios, me gustaría resaltar algo ajeno en cierta medida a la práctica en si. Y es que, todos estos anuncios que han causado polémica en un momento u otro, son anuncios que en la mayoría de los casos -como veremos a continuación- no «dicen» nada ofensivo o polémico en si mismos. No obstante, sus imágenes, la forma en que expresan lo que dicen… todo ello hace que sean anuncios que hieran sensibilidades. Sin olvidar, como es obvio, la importancia del tema, porque tratar sobre política, religión, abusos a menores, ETS, homofobia, xenofobia, violencia, machismo… es, en muchos casos, suficiente para contrariar a unos sectores y no a otros.

INTRODUCCIÓN AL PRINCIPIO DE RELEVANCIA:

El principio de relevancia fue expuesto por Dan Sperber y Deirdre Wilson en 1986 y, aunque ha tenido detractores, explica todos los actos comunicativos, lingüísticos o no. Se basa en la noción de que prestamos atención a lo que nos dice el emisor porque creemos que lo que nos  va a comunicar va a ser pertinente.

Aunque está basada en una de las máximas de Grice, no se trata de una mera ampliación o modificación de su teoría, sino que busca explicar el proceso de la comunicación de una manera distinta, basándose en la intuición que tenemos todos los hablantes. Para los autores de la teoría todo queda reducido al hecho de que cooperamos porque esperamos adquirir un mayor conocimiento del mundo con cada intercambio comunicativo.

A este conocimiento del mundo lo llaman «efecto cognoscitivo», y lo entienden como el beneficio que obtenemos a cambio de nuestra atención, tiempo y esfuerzo. Precisamente al contrastar el efecto que logra un acto comunicativo frente al esfuerzo de procesamiento que conlleva se puede calcular la relevancia: cuanto mayor sea el efecto cognoscitivo y menor el esfuerzo, mayor será la relevancia.

Asimismo, los autores describen una «garantía de relevancia», que hace que intentemos descifrar e interpretar cualquier enunciado emitido intencionadamente, porque esperamos que sea relevante y que nos aporte algo.

En general, la información que nos puede aportar un enunciado puede ser:

– De acceso inmediato, no requiere un procesamiento.

– Totalmente ajena, requiere una gran esfuerzo de procesamiento que en gran medida resulta inútil.

– Nueva pero relacionada con la que ya se tiene: la relación genera más información, relevante por el proceso de multiplicación y porque requiere muy poco esfuerzo de procesamiento. A los resultados de esta multiplicación se los conoce como «efectos contextuales»  estos pueden generarse o bien porque la información nueva está relacionada con algo que ya existe en la memoria, o bien porque la información nueva va en contra de la información anterior. Hay que tener en cuenta que en este caso la relevancia es contextual y gradual, no absoluta.

También es importante establecer desde el principio la diferencia entre decodificar los signos lingüísticos e inferir lo implicado a partir de lo dicho. La inferencia es un proceso deductivo que cobra interés al estudiar cómo elegimos las premisas al tratar de buscar la relevancia de un enunciado que intentamos interpretar.

En general, dado que para Sperber y Wilson la comunicación no se limita a un proceso de codificación y decodificación, el papel del receptor es más activo de lo que se venía considerando puesto que además de decodificar tiene que descubrir la intención del emisor e interpretar lo que dice. En este sentido, el proceso de la comunicación se puede entender como el proceso por el que los entornos cognitivos del emisor y del receptor entran en contacto -parcialmente-, formando un entorno cognitivo compartido.

Por último, es necesario establecer la distinción no sólo entre lo dicho y lo comunicado -lo cual da lugar a las implicaturas-, sino también entre el significado convencional, literal de la oración y lo dicho, lo cual supone una explicatura. Éstas últimas son la información comunicada de forma explícita y establecerlas es la primera tarea comunicativa. Para ello es necesario recurrir a la decodificación, la desambigüación, asignar referentes, establecer un proceso inferencial…

QUÉDATE SÓLO CON LO MEJOR DEL CAMPO

Este spot publicitario fue emitido en España en el 2004, pero pronto tuvieron que retirarlo de la televisión porque las quejas y las críticas fueron numerosas. En principio, quienes defendían la retirada del anuncio argumentaban que el spot daba una imagen de la vida del campo y de las personas alejada de la realidad y falsa.

Y es esto, precisamente, lo que nos interesa. El mensaje literal del anuncio es:

Amanece en el pueblo, y flota ya en el cielo, un intenso aroma a estiércol. Sabañones y callos, labrando todo el día bajo el sol, y alimentar con esmero, a bichejos traicioneros, y llegar doblado a casa a disfrutar, de tu lumbalgia… lalalala… Quédate sólo con lo mejor del campo. Bocatta.

Ahora bien, ¿cuáles son las explicaturas del mensaje?, ¿y las implicaturas?. Los que se sintieron ofendidos con el mensaje… ¿hasta que punto infirieron el sentido?, ¿o es que éste está explicito?

La explicatura, entendida como la información comunicativa explícita, es que se trata de una canción en la que se dice: «Amanece en el pueblo, y flota ya en el cielo, un intenso aroma a estiércol. Sabañones y callos, labrando todo el día bajo el sol, y alimentar con esmero, a bichejos traicioneros, y llegar doblado a casa a disfrutar, de tu lumbalgia… lalalala… Quédate sólo con lo mejor del campo. Bocatta». No obstante, el receptor del anuncio deduce o infiere varias cosas, ayudado tanto por las imágenes que acompañan al texto como por nuestro conocimiento del contexto -o entorno cognitivo.

Gracias al conocimiento del contexto nos es sencillo comprender que el anuncio trata de vender una marca de bocadillos que utiliza «sólo lo mejor del campo». Además, también inferimos, en parte gracias a las imágenes, que lo mejor no es el aroma a estiércol, los sabañones y los callos, labrar bajo el sol, alimentar a bichejos traicioneros, llegar a casa doblado, la lumbalgia… sino los tomates, las cebollas, los huevos, el aceite… recién cogidos todos del campo, naturales, frescos…

Hasta aquí la inferencia es clara: «Bocatta hace sus bocadillos con lo mejor del campo, los productos frescos». No obstante, aquellos que alegaron que el spot era ofensivo, infirieron algo más. Para ellos, la mujer que abre la contraventana para disfrutar de un nuevo día y queda asqueada por el olor a estiércol, el hombre que corre detrás de la gallina, el que con el azadón que sale disparado, el hombre que trata de mover una cabra que no obedece, los dos señores que se saludan por la calle y que van totalmente doblados, el hombre que persigue a un ave… son imágenes, de carácter cómico, que resultan ofensivas para quienes conocen de cerca la realidad de la vida en el campo.

Sin embargo, este anuncio fue polémico porque no todo el público se opuso a él, y esto se debe a varios factores. Para muchos fue un anuncio, más o menos divertido, pero sólo algo que ves en la televisión entre películas, series o informativos y a lo que no prestas demasiada atención. Otros, la mayoría -imagino-, se quedaron en la primera inferencia, por la que el spot únicamente trataba de llamar la atención y vender una marca de bocadillos. Para los que se sintieron ofendidos, no obstante, el anuncio tenía una carga negativa porque su entorno cognitivo -marcado por su perspectiva de la vida en el campo y muy posiblemente por haber escuchado a la gente menospreciar la vida en el campo- les llevó a inferir algo más que a los demás.

Además, este último punto, el de haber escuchado antes a alguien menospreciar la vida en el campo, es especialmente importante. Por un lado porque nos remite a la idea de la información del campo cognoscitivo que se multiplica porque la información nueva -el spot- refuerza información que ya tenían en su memoria. Y por otro porque es obvio que si la sociedad hubiera seguido el ejemplo horaciano y jamás se hubiera menospreciado el campo o la vida de quienes viven gracias a él, entonces este anuncio no hubiera ofendido a nadie, porque la idea de burlarse de la vida en el campo hubiera sido inconcebible.

Por último, me gustaría recoger varias ideas que ya he ido señalando. En primer lugar, que un texto, un spot, conlleva algo más que las explicaturas. Además, que no todos inferimos lo mismo, precisamente por la relevancia, porque para unos es suficientemente relevante que se trate sólo de un anuncio de bocadillos hechos con las mejores verduras, mientras que para otros eso no es suficientemente relevante y buscan una relevancia distinta, infiriendo sentidos diferentes. Y por último, la importancia de la relación que se establece entre la nueva información y aquella que ya conocemos, lo que nos permite multiplicar nuestro conocimiento.

CADA NAVIDAD TUS SUEÑOS HACEN POSIBLE LA LOTERIA. SI SUEÑAS… LOTERIAS.

Este anuncio no es polémico, por lo menos en mi opinión. Pero presenta un par de aspectos muy relevantes que no me gustaría obviar. Por un lado, se trata de un anuncio muy especial porque sólo se emite una vez al año durante unos pocos días. Además, la música nos transmite mucho. No es un anuncio en el que aparezca el famoso calvo de Navidad -todo un símbolo en España-, pero sí que presenta otros factores representativos como es el frío, el árbol de Navidad, la gente que tiene puestos sus sueños en el cupón de lotería… y los colores dorados.

Asimismo, se trata de un anuncio en el que suceden cosas fantásticas, como esas burbujas que almacenan imágenes, y que temporalmente está situada en el pasado. Asimismo, aunque no hay elementos lingüísticos hasta el final, el producto que se está ofertando es obvio: la lotería de Navidad.

Después del establecimiento de «Lotería», las primeras palabras que leemos -no escuchamos- son «Fábrica de sueños», seguidas de «Registro de sueños» y, ya al final, «Cada Navidad tus sueños hacen posible la lotería. Si sueñas… Loterías». Éstas son las únicas explicaturas, la única información que se nos hace explícita mediante el lenguaje.

No obstante, sobre todo gracias a las imágenes, nuestras inferencias son numerosas. Una vez que los niños entran en la fábrica de sueños y entregan las burbujas quedan claras varias cosas. Por un lado, que todo lo que hemos visto antes son niños que recogen los sueños de los demás en burbujas y que luego las entregan en una fabrica de sueños. Además, que todos los sueños tienen que ver con la lotería de Navidad. Asimismo podemos inferir, por cómo van vestidos, que los niños son del colegio de San Ildefonso, y son los que en unos días van a cantar los números ganadores del sorteo. Por último, al seguir el recorrido de las burbujas, nos damos cuenta de que no son unas burbujas normales, que no van a un almacén… sino  son las bolas que saldrán el día del sorteo. Los niños no leerán número al azar, sino que sacarán sueños que ellos mismos han recogido.

Por supuesto, alguien que no conozca el ritual de la lotería de Navidad, la relación que guardan siempre los anuncios con los sueños, con la ilusión… que no sepa cómo van vestidos los alumnos que cantan los números premiados… esa persona no podrá inferir lo que hemos inferido nosotros, y para él o ella este anuncio es probable que no tenga relevancia, o al menos no tanta como para alguien que ha crecido viendo los anuncios de la lotería de Navidad. Esta falta de relevancia se deberá a que para esa persona el esfuerzo de interpretación que requerirá el spot será muy superior al efecto cognoscitivo que produzca en él o en ella.

CUANDO INICIES TU VIAJE A ÍTACA…

De nuevo se trata de un anuncio que no ha despertado polémica, al menos no que yo sepa. Pero en este caso es especialmente interesante por el fenómeno de la hipertextualidad de la hipertextualidad. Me explico: el anuncio recurre a la hipertextualidad con el poema de Kavafis, pero es que este poema es una muestra de hipertextualidad con referencia a La Odisea de Homero.

Este fenómeno hace que las inferencias, al igual que las interpretaciones, sean de lo más diversas:

– Para quien no conozca ni a Homero ni a Kavafis y nunca haya oído hablar de Ulises, entonces se tratará de un anuncio en el que se recita un poema -«Cuando inicies tu viaje a Ítaca, / ruega que el trayecto sea largo, / no temas al Lestrigón, / no temas al Cíclope, / ni siquiera al fiero Poseidón. / Ninguno de ellos hallarás en tu camino / Si tus razones son noble…»- sin demasiada relevancia, porque el esfuerzo de procesamiento será enorme y, sin embargo, el efecto cognoscitivo será nulo: probablemente ni siquiera sepa qué es Ítaca, qué es un Lestrigón, un Cíclope, quién es Poseidón… Sólo podrá relacionar el viaje con el coche. El resto del anuncio sí que es algo más relevante. Cualquier espectador comprenderá que el poema sólo suena al abrir el coche, y que se está anunciando el nuevo Seat Exeo como el responsable de que cada viaje sea algo excepcional. Tanto el inicio del poema como el «Nuevo Seat Exeo. Cada viaje algo excepcional. Autoemoción» son explicaturas que aparecen explícitas en el texto, y es el significado que van a captar este grupo de personas.

– Para los que conocen el poema homérico, los creadores de este spot publicitario se basaron en La Odisea, la cual han poetizado. Para éstos, el anuncio es más que las explicaturas. Es igualar los viajes que te ofrece el modelo nuevo con el viaje por excelencia. Este grupo de receptores probablemente interprete la forma de poema como una forma rápida y concisa de aludir a Odiseo, sin tener que recitar un fragmento completo. Además, el ritmo y el estilo llaman la atención y son memorables.

– Por último, está el grupo de espectadores que conocen la obra de Homero y también la de Kavafis. Para éstos, los encargados de idear el anuncio han recurrido al poema de Kavafis que nos hace pensar en Homero para darnos a entender que en el Seat Exeo nosotros nos convertimos en Ulises, en el eterno viajero que no tiene miedo a nada y lo sobrevive todo, incluso al Lestrigón, al Cíclope y al fiero Poseidón. Es precisamente para este grupo que la relevancia es mayor, porque el esfuerzo de procesamiento que conlleva el enunciado es mínimo, y el efecto cognoscitivo es muy superior.

THE DARK SIDE OF SWEETNESS. CARIBU BITTER.

Este es un anuncio especialmente curioso. Normalmente todos presuponemos que los anuncios tratan de convencernos de algo -en general de que compremos un producto- y que para ello utilizan imágenes y también palabras. No obstante, en este anuncio en concreto, las palabras son más bien escasas y salvo que se conozca la marca, no queda claro qué intenta vendernos.

En un primer acercamiento a la imagen -suponiendo que lo escrito en la esquina inferior derecha es demasiado pequeño para leerlo- vemos a dos niñas, una mayor que otra, que juegan a tomar el té. La mayor, que está en un primer plano, está sirviendo veneno en una taza. Esto son todo explicaturas, sobre todo el hecho de que esté sirviendo veneno, lo que queda explícito gracias al símbolo universal. No obstante, a partir de aquí comienzan las interpretaciones y las inferencias. ¿Por qué sirve veneno en un vaso?, ¿para quién es ese vaso?… Las respuestas pueden ser de lo más variadas, lo que demuestra que las inferencias varían según el contexto:

– Si esta foto formase parte de una campaña que promueve los controles de seguridad en los juegos infantiles, la inferencia más clara sería que el anuncio trata de convencernos de que los juguetes de los niños no son seguros.

– Si, por el contrario, el anuncio fuese parte de una campaña en contra de dar bebidas estimulantes a menores, entonces es obvio que la inferencia sería algo así como «dar té a los niños es como envenenarlos».

– Quizás incluso podría utilizarse en una campaña en contra de beber alcohol delante de menores, que luego tratarán de imitar la conducta de los adultos. Algo así como el ejemplo contrario al «Si tú lees, ellos leen».

No obstante, en la esquina derecha pone: «The dark side of sweetness. Caribú Bitter». Para muchos esto es irrelevante. ¿Qué tiene que ver el lado oscuro de la dulzura con una niña sirviendo veneno? El esfuerzo de procesamiento que muchos tienen que hacer supera con creces el efecto cognoscitivo que obtienen de este anuncio.

Aún resulta menos relevante si se sabe que Caribú Bitter es una marca de bombones. Porque si en algo coincidimos todos es que lo peor que se puede hacer en un anuncio de comida es mencionar el veneno.

No obstante, la relevancia aumenta en el momento en que se conoce que la marca hace gala en todos sus anuncios de un toque siniestro, que se ha convertido en su sello distintivo, en lo que los distingue de lo demás. La agencia argentina de publicidad El Garaje Lowe es la responsable de campañas que logran llamar nuestra atención precisamente porque las encontramos irrelevantes, porque las veamos las veces que las veamos, nos fijemos en los detalles que nos fijemos, no conseguimos ningún efecto cognoscitivo.

Como curiosidad señalaré la otra gran campaña publicitaria de Caribú Bitter, igualmente polémica e irrelevante:

AND IN ENGLAND PARENTS HAVE CALLED TO ABOLISH JUNIOR SCHOOL EXAMS

Esta campaña, de Miami Ad School, presenta muchas más palabras que la anterior, pero lo que nos permite pasar de la explicatura de «And in Egland parents hace called to abolish junior school exams» -«Y en Inglaterra los padres piden la abolición de los exámenes de primaria»- a entender la denuncia de la actitud de quienes vivimos en el «primer mundo» son las inferencias, el contenido no explícito, que se apoya tanto en la imagen como en el entorno cognitivo compartido entre los receptores y el emisor.

La explicatura es clara, como también lo es el mensaje pese a no ser tan explícito. «Mientras nos preocupamos por abolir cosas intrascendentes e irrelevantes, los niños soldados siguen existiendo, luchando, matando y muriendo». Este mensaje, tan claro como si fueran las palabras textuales del chico de la foto, nos lo transmite por un lado ese «y en Inglaterra», que se opone a lo que sucede en su país. Pero también la imagen, que unida a nuestro conocimiento del mundo nos permite entender que un niño con un fusil  y con ese gesto no está jugando a la guerra, está participando en ella.

La fuerza de esta campaña publicitaria reside, especialmente, en su relevancia. El esfuerzo que tenemos que hacer para procesar el mensaje es casi nulo, mientras que el efecto cognoscitivo que produce en nosotros es inmenso, dando lugar a una gran relevancia.

DON’T BUY EXOTIC ANIMAL SOUVENIRS

De este anuncio hay que decir varias cosas, empezando porque fue diseñado por la misma empresa de publicidad que ideó el spot sobre los bombones Cúster Bitter. Además de esto, que es algo que no interviene en la interpretación del anuncio a menos que se conozca este detalle, es importante partir, como venimos haciendo hasta aquí, de las explicaturas: «Don’t buy exotic animal souvenirs» -«No compre animales exóticos como recuerdos»- y «WWF». Este contenido, explícito, es muy relevante en si mismo ya que el efecto cognoscitivo que produce en nosotros es muy superior al esfuerzo de procesamiento que requiere, que por ser una explicatura se limita a la decodificación.

No obstante, el efecto cognoscitivo -y con ello la relevancia- aumentan con la imagen. La explicatura gráfica es la mancha roja. Pero lo importante es que nosotros inferimos que esa mancha es en realidad la sangre que sale de la maleta en la que va el cuerpo del animal que hemos comprado como recuerdo de nuestro viaje.

Es obvio que el mensaje es claro. Pero la fuerza, o su relevancia, sería mucho menor si no estuviera acompañada de una imagen tan gráfica, en la que nadie puede dudar de que la mancha es sangre.

Por supuesto, no es el anuncio más gráfico en defensa de los animales, al igual que los anuncios expuestos con anterioridad no han sido ni la mitad de explícitos de lo que lo son otros. No obstante, son lo suficientemente claros y polémicos para mostrarnos que en muchos casos la relevancia se logra mediante anuncios que nos presentan ante mensajes de sencilla decodificación, que no requieren casi ningún esfuerzo por nuestra parte, pero que producen grandes efectos cognoscitivos, especialmente mediante lo desagradable, el shock, lo inesperado.

PARA COMPETIR EN SUELO INGLÉS, ENTRENAMOS EN SUELO ARGENTINO

Este anuncio es el más nuevo de todos los que han aparecido en esta práctica. Y en cierto modo es la razón de que me haya centrado en vídeos polémicos especialmente.

En un primer vistazo se nos presenta a un atleta argentino que va a participar en las Olimpiadas de 2012 que tendrán lugar en Londres, y que corre por las calles de las Islas Malvinas.

Lingüísticamente las explicaturas se van sucediendo: empieza con las indicaciones que nos muestran dónde está grabado el vídeo, quién es el corredor, una señal de Stop, el nombre de una taberna escrito en inglés, un periódico con nombre inglés, un teléfono británico… y, al final, el mensaje, por si quedaban dudas: «Para competir en suelo inglés, entrenamos en suelo argentino».

Para muchos, esto no será más que un anuncio preolímpico en el que Argentina trata de demostrar su fortaleza, su preparación y, quizás, hacer una burla a los ingleses. Y esa puede ser una inferencia. No requiere un gran esfuerzo de procesamiento, pero tampoco aporta un efecto cognoscitivo grande, lo que hace que su relevancia sea limitada.

Sin embargo, para quienes hayan estado atentos a las noticias últimamente, el anuncio será especialmente polémico y relevante. Resulta que las Islas Malvinas son un territorio que fue colonia de Reino Unido y que desde 1833 se ha convertido en motivo de disputas entre Argentina -que las considera parte de su territorio nacional-, Reino Unido -que ejerce su soberanía sobre ellas y que las considera un «territorio de ultramar»- y la ONU -que defiende que fueron una colonia británica y que mientras se lleva a cabo el proceso de descolonización deben ser administradas por el gobierno británico. A la luz de estos datos parece obvio que lo que ha hecho el gobierno argentino con este anuncio, lo que muchos han interpretado y lo que ha convertido a éste en un anuncio polémico, es que la burla es más agria de lo que puede parecer a simple vista.

Las explicaturas son las mismas se conozca la historia de las Islas Malvinas o no. Pero las inferencias, la interpretación, es muy distinta. Y esto se debe al contexto, al entorno cognitivo. Además, no podemos olvidar que antes de aparecer en YouTube y volverse internacional, este anuncio estaba siendo emitido en la televisión argentina, donde el conflicto de estas islas es algo conocido por todos, y donde los creadores del spot podían estar seguros de que el patriotismo y la burla iban a formar parte del entorno cognitivo compartido.

WHITE, BLACK, YELLOW

El último anuncio polémico que me gustaría tratar es, como no podía ser de otra manera, una campaña de United Colors of Benetton, una empresa famosa por sus atrevidas campañas publicitarias.

A primera vista es obvio que las explicaturas, el contenido explícito, son «white», «black» y «yellow», que es lo mismo que «blanco», «negro» y «amarillo». Además, creo que nadie discutirá que estas explicaturas están situadas sobre tres corazones.

No obstante, si no se conoce qué tipo de anuncios suele crear la empresa, o si sólo se sabe que se trata de una empresa que fabrica y vende ropa, entonces la relevancia del anuncio es prácticamente nula, porque requiere un esfuerzo de procesamiento inmenso y, sin embargo, no nos ofrece ningún efecto cognoscitivo.

La publicidad gana relevancia si se considera que en los anuncios de esta empresa muy pocas veces aparecen sus artículos, sino que se suelen decantar por denunciar realidades sociales con las que no están de acuerdo, llegando hasta el punto de convertir esta denuncia gráfica en su símbolo de identidad. Teniendo esto en cuenta, así como nuestro conocimiento contextual, requiere menos esfuerzo de procesamiento interpretar el anuncio como un ejemplo gráfico de la igualdad. Los corazones de la gente que tiene el color de la piel blanco, negro o amarillo son iguales. Y no sólo son iguales, sino que son reales. Porque no se trata del símbolo internacional del corazón, ese dibujo convencional y hasta cierto punto arbitrario, sino que son corazones de verdad, reales.

CONCLUSIONES:

La verdad es que entre la introducción y la disección de los ejemplos ha quedado casi todo dicho. No obstante, no quiero dejar pasar la oportunidad de señalar e insistir en ciertos aspectos.

En primer lugar me parece importante advertir de que todo este análisis que hemos hecho con cada ejemplo y que nos ha permitido extraer unas inferencias concretas a partir de las explicaturas, lo que nos ha llevado a interpretar cada anuncio de una forma u otra, dependiendo de la intención que creemos que tuvieron sus creadores, todo esto es en realidad un proceso instantáneo que nuestro cerebro realiza continuamente. No sólo ante la publicidad, sino ante todos y cada uno de los intercambios comunicativos en los que intervenimos. Al leer una novela, ver una película, comprar el pan o asistir a clase.

Además, querría hacer hincapié en que este trabajo se ha centrado principalmente en anuncios polémicos porque así lo he querido yo, no porque las inferencias y las explicaturas se limiten a este tipo de anuncios. La teoría de Sperber y Wilson puede aplicarse a todo tipo de anuncios, pero he decidido acotar las opciones con el fin de ofrecer una práctica más compacta y ordenada en torno al hilo de las campañas controvertidas.

Todo esto me lleva a otro asunto que tiene más que ver con la forma que con el contenido del trabajo. Y es que, como ya he mencionado antes, pese a que mi objetivo era estudiar anuncios que han sido controvertidos, esta perspectiva es difícil en si misma, porque mi intención nunca ha sido herir los sentimientos de nadie. Por esta razón, los anuncios que he elegido han podido ser más o menos gráficos o explícitos, pero espero que en ningún caso hayan ofendido a nadie. Se trata de un estudio de la publicidad que ha tomado una orientación concreta, más que nada porque perseguía un enfoque original y a la vez real, pero que en ningún caso ha buscado ser más desagradable de lo necesario para llevar a cabo un análisis concienzudo.

En último lugar me gustaría señalar que la publicidad, como casi todas las manifestaciones lingüísticas, pretende comunicar algo y para ello se sirve de lo que dice -con imágenes o con palabras- y de lo que no dice -aquí entran las implicaturas. Pero también se basa en truncar las expectativas, lo cual se puede permitir precisamente por la noción de la relevancia. El anuncio de Benetton no tendría ningún sentido si quienes lo idearon no hubieran pensado que los receptores íbamos a esforzarnos en interpretarlo porque íbamos a dar por sentado que el anuncio tiene que ser relevante.

BILBIOGRAFÍA:

– Los apuntes de clase.

– Escandell, Mª Victoria, 2006, Introducción a la pragmática, Ariel, Barcelona, pp. 111-139.

– Leach, Edmund R., «Relevance: Communication and Cognition by Dan Sperber; Deirdre Wilson», American Ethnologist , Vol. 14, No. 4 (Nov., 1987), pp. 806-807.

– Sweetser, Eve. E, «Relevance: Communication and Cognition by Dan Sperber; Deirdre Wilson», American Anthropologist , New Series, Vol. 90, No. 3 (Sep., 1988), pp. 744-745 .

-Wilson, Deidre y Dan Sperber, «Truthfulness and Relevance», Mind , New Series, Vol. 111, No. 443 (Jul., 2002), pp. 583-632 .

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Práctica III

DECLARACIÓN DE INTENCIONES:

En esta nueva práctica se van a repasar y poner en práctica las nociones estudiadas en clase sobre el principio de cooperación, las presuposiciones y las implicaturas. Metodológicamente estamos limitados a muestras de periódicos, lo que ofrece ciertas posibilidades que deben tenerse en cuenta.

Por un lado, podrían elegirse ejemplos «preparados», anecdóticos, del tipo de

«Si la huelga no acaba pronto, durará más», «Los mineros se niegan a trabajar después de la muerte», «Los científicos demuestran que la esterilidad es hereditaria» o «La guerra reduce las esperanzas de paz».

No obstante, aunque son numerosos y hay mucho que decir de ellos, he optado por basarme y trabajar únicamente con muestras reales y no sólo eso, sino que todos los ejemplos que se van a aportar en esta práctica van a ser del día 8 de abril, domingo, y de dos de los periódicos españoles principales, El Mundo y El País.

Además, me gustaría señalar que el proceso de selección y discriminación de noticias no se ha basado tanto en buscar titulares que puedan «dar juego», como en aquellos que introducen noticias semejantes en los dos medios de comunicación. Con esto pretendo demostrar varias cosas: que las noticias -como todos sabemos- no son objetivas sino que varían según la orientación de cada periódico, y que tanto las presuposiciones como las implicaturas están presentes en todo tipo de titulares, sin que haya que rebuscar o elegir unos concretos.

INTRODUCCIÓN AL PRINCIPIO DE COOPERACIÓN, LAS PRESUPOSICIONES Y LAS IMPLICATURAS:

Es necesario partir de la idea de que lo que comunicamos suele ser más de lo que decimos, ya que depende de otros factores además del contenido de lo dicho verbalmente. Los intentos de teorizar al respecto han sido numerosos pero nosotros nos vamos a centrar en la propuesta de Grice, quien se dedicó al estudio de los principios que regulan la interpretación de los enunciados.

Como expone Escandell, «su modelo [el de Grice] trata, precisamente, de identificar y de caracterizar cuáles son los mecanismos que regulan el intercambio comunicativo y son los responsables de ese «significado añadido»».

Grice define el principio de cooperación cuando dice que «nuestros intercambios comunicativos no consisten normalmente en una sucesión de observaciones inconexas, y no sería racional si lo fueran. Por el contrario, son característicamente -al menos, en cierta medida-  esfuerzos de cooperación; y cada participante reconoce en ellos, de algún modo, un propósito o conjuntos de propósitos comunes o, al menos, una dirección aceptada por todos».

Además de todo esto -a lo que nos referiremos de forma más detallada y extensa según vayamos poniendo ejemplos-, Grice estableció unas máximas y submáximas del principio de cooperación, que ahora expongo pero a las que también aludiré después:

– Cantidad: no proporcione más ni menos información de la requerida en la conversación.

– Cualidad: «intente que su contribución sea verdadera».

– Relación: «diga cosas relevantes».

– Modalidad: «sea claro».

Las implicaturas, de las que también trataremos más adelante, surgen cuando parece que el emisor no cumple con el principio de cooperación y el oyente cree que se debe a que ha querido comunicar algo distinto de lo que ha dicho. Las implicaturas conversacionales se producen cuando hay una violación encubierta de las máximas, una supresión abierta del principio de cooperación, un conflicto entre dos máximas, o una violación abierta de éstas.

Por último, las implicaturas conversacionales pueden ser de distintos tipos -convencionales, presuposiciones, particularizadas o generalizadas- pero considero que en vez de exponer todas sus diferencias y particularidades de forma teórica, es más oportuno ir desentrañando la teoría según lo requieran los casos reales con los que se va a trabajar.

PORTADA

Los dos titulares que se van a presentar a continuación y que se analizarán primero por separado y después se contrastarán, no son titulares distintos de una noticia similar -como pasará en otros ejemplos- sino que en este caso son titulares similares para noticias que no guardan ninguna relación entre sí.

El País

En un primer acercamiento al titular, resulta obvio que el autor no pretende comunicar sólo lo que dice «Ingenieros intocables ‘made in India’», sino que, gracias al contexto y a las implicaturas, la mayoría de los lectores llegamos a unas inferencias semejantes.

Otro aspecto importante en cualquier intercambio comunicativo que nos permite explicar por qué funciona la comunicación y que interviene de manera especial en la prensa es la confianza del interlocutor. Probablemente, en cualquier circunstancia, confiemos en lo que el emisor tenga que decir, le escuchemos e incluso le contestemos. Pero mucho más cuando leemos un periódico o escuchamos un telediario. Aunque pongamos en duda el contenido, esperamos que lo que se nos va a comunicar va a ser relevante, y vamos a intentar entender lo que se pretende comunicar. Esto explica, por ejemplo, el pánico que cundió en Estado Unidos el 30 de octubre de 1938 cuando Orson Wells retransmitió por la radio La guerra de los mundos y los oyentes creyeron que de verdad se trataba de una invasión alienígena.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: existen ingenieros, existen personas intocables, existen ingenieros intocables, existe India, las personas pueden ser ‘made in’ algún sitio, hay ingenieros ‘made in India’…
Como presuposiciones que son, se trata de implicaturas convencionales -derivan directamente del valor de las palabras- y relacionadas con valor veritativo. Además, no son ni calculables -no dependen tanto de lo que se dice como de decir lo que se dice-, ni cancelables -si se eliminan, surgen contradicciones-, ni separables -dependen del contenido y no del modo en el que este se expresa.

– Implicaturas: «Muchos ingenieros de gran éxito son indios de origen muy humilde».
Se trata de una implicatura conversacional generalizada que por tanto es calculable, cancelable y no separable. Esto quiere decir varias cosas. Es una implicatura no convencional -se genera por la intervención interpuesta de otros principios que no son léxicos. Es una implicatura conversacional porque los principios involucrados son los que regulan la conversación -el principio de cooperación y las máximas. El que sea generalizada y no particularizada se explica porque no depende del contexto de emisión: si este enunciado se dijese en una conversación durante la cena, en un discurso político, en un anuncio sobre las universidades indias… en cualquier contexto la implicatura sería la misma.
En cuanto a las propiedades que he mencionado, que sea calculable se debe a que el oyente -en base a lo que dice el hablante, el contexto y el principio de cooperación- puede inferir la implicatura. La cancelabilidad supone que la implicatura puede eliminarse si se le añade al enunciado una cláusula que la invalide explícitamente – por ejemplo, «ingenieros de la casta de los intocables ‘made in India’»- o si el enunciado se emite en un contexto en el que se hace obvio que se está violando el principio de cooperación -si el titular se leyera en una clase de una universidad privada en la que todos los alumnos pertenecen a una casta mucho más alta. Por último, es no separable porque, como en el caso de las presuposiciones, depende del contenido y no del modo en el que éste se expresa.

– Máximas: este ejemplo es un caso de implicatura por la violación de una máxima, la de manera. Aunque cumple con la máxima de cantidad al dar la información precisa, con la de cualidad porque no dice nada falso o de lo que no tenga pruebas, y con la de relación porque su contribución es pertinente, viola la máxima de manera al no evitar la oscuridad en la expresión y recurrir a la ambigüedad de la expresión «intocables». Dado que la noticia se refiere además a ingenieros indios que han pasado de los suburbios más pobres a grandes empresas tecnológicas, parece obvio que el juego se establece entre la casta de los «intocables» y el carácter de «intocables» de la gente importante.

El Mundo

Este titular, breve y claro, sí que dice todo lo que el periodista quiere comunicar, o casi. Aunque se trata más de algo semántico que de pragmática, es interesante fijarse en que en este caso el autor recurre al término «intocables» no para referirse a una casta india, ni siquiera a unos ingenieros indios de éxito pese a su origen humilde, sino que con ello alude a los birmanos que están enfermos de sida y «agonizan sin esperanza».

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Birmania existe, los intocables existen, hay intocables en Birmania …
De aquí en adelante, cada vez que analice las presuposiciones, en lugar de repetir al categorización y descripción que ya he hecho en el primer ejemplo y que sólo me llevaría a extenderme innecesariamente en la explicación, consideraré que ya ha quedado descrito y evitaré caer en la repetición.

– Implicaturas: «En Birmania hay un grupo de personas que sufren, tienen tan pocos derechos y están tan repudiados como los conocidos intocables de la India».
Es una implicatura no convencional -deriva de factores contextuales-, conversacional -ya que se basa en las máximas y el principio de cooperación- y particularizada -depende directamente del contexto de emisión: si este enunciado se pronunciara en un debate sobre los políticos con inmunidad diplomática o en un congreso sobre la pobreza en Birmania, los oyentes no inferirían lo que se infiere al leer la noticia.
Como tal, es -como la implicatura anterior- calculable, cancelable y no separable.

– Máximas: la máxima que se ha violado ha sido la de cantidad, puesto que el titular, de manera aislada, ni siquiera aporta la información necesaria sobre por qué son intocables ciertos birmanos. El resto de máximas las cumple ya que es claro, relevante y verdadero.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Con un sólo vistazo parece evidente que semánticamente los titulares no son asimilables. Es más, sin leer si quiera el enunciado, vale con ver las fotos para saber que las noticias van a ser radicalmente distintas.
No obstante, ambos comparten algo. No sólo son titulares de prensa que van a ser desarrollados en una noticia, sino que dan lugar a implicaturas a las que llega el lector porque considera que el periodista tiene que estar diciendo algo más, tiene que estar violando las máximas de manera y de cantidad por un motivo ulterior. Y así es. En ambos casos la intención es llamar la atención, ser lo suficientemente oscuros o breves para interesar al lector por la noticia y hacer que siga leyendo. Y ambos titulares lo consiguen.

OPINIÓN

En este caso son las noticias que siguen a los titulares, las que son semejantes, tratan el mismo tema. No obstante, es obvio que los titulares no tienen demasiado en común.

El Mundo

Este sintagma nominal tiene una peculiaridad que no tenían los dos que hemos visto antes, y es que no es comprensible, de ninguna forma, por un lector medio. Gracias a la caricatura se puede inferir quiénes están en el balcón, pero de quién es, es otra cuestión. Es uno de esos casos en los que la implicatura no se infiere hasta que se lee el texto que le sigue o se busca el sentido de ‘Tigrekán’.

Sólo una vez que se sabe qué es ese balcón se puede establecer que el autor no quiere hablar de un balcón, y que de hecho está comunicando mucho más de lo que dice en el titular.

Tigrekán fue un mote que le pusieron los liberales a Fernando VII, el cual dio un “autogolpe” de Estado en agosto de 1822. Esta es la base de la comparación que Pedro J. Ramírez establece entre el monarca que promovió un golpe de Estado contra sí mismo, y la actitud de los «gerifaltes sindicales, los líderes del PSOE y los dirigentes de Izquierda Unida».

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: existen balcones, existe Tigrekán, el balcón es un lugar, Tigrekán tiene un balcón…

– Implicaturas: si nos basamos únicamente en el titular, prescindiendo de la noticia y de la caricatura, y presuponiendo que conocemos quién fue Tigrekán, entonces no hay implicatura posible. El titular podría reformularse como «En el balcón de Fernando VII» y no nos llevaría a inferir nada. Por lo menos al estar en un periódico.
Si el titular hubiera estado en un libro de historia, en una revista en la que se habla de lugares históricos… entonces sí que hubieran habido distintas y variadas implicaturas.

– Máximas: en este caso, la única máxima que ha podido ser violada ha ido la de cantidad, de nuevo por escasez, porque el titular es claro, pertinente y tan verdadero como puede serlo una artículo de opinión.

El País

Aunque no lo parezca, y no lo hace, esta noticia trata sobre el mismo tema que la anterior: los presupuestos del Gobierno para el 2013 y la polémica que han despertado. No obstante, ahí acaba toda la semejanza. Mientras el titular anterior era difícil de entender y llamaba la atención por la caricatura y porque el título no revelaba el tema del que se iba a tratar, este titular es claro, conciso, transparente. Lo único que no se puede deducir es la postura del autor -algo que sí podía deducirse del otro enunciado.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: los presupuestos existen, los presupuestos se hacen antes de que llegue el momento…

– Implicaturas: en este caso lo máximo que se puede inferir es que “2013” se refiere a un año, en concreto al que viene. Pero esta inferencia es tan mínima y en cierta medida insignificante que no merece una gran descripción. Vale con decir que es no convencional, conversacional y particularizada.

– Máximas: considero que este titular no viola ni una de las máximas porque transmite la información justa, es relevante, es claro y es verdad.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Después de analizarlos por separado parece evidente que enunciados tan dispares, claro y evidente uno, algo más oscuro y difícil de desentrañar el otro, tienen en común el no dar lugar a grandes inferencias mientras que, como todos los enunciados que hemos visto, generan más o menos presuposiciones.

Aunque no es el motivo de este trabajo, no quisiera ignorar el hecho de que aunque nos estamos centrando en los titulares, porque es lo que nos ocupa en esta tercera práctica, hay otros factores de los que sí podrían inferirse cierta información, como el periódico en el que está publicado cada artículo, el que se trate de artículos de opinión, o quién escribió cada uno. En base a esto, por ejemplo, cualquiera puede inferir que la postura de Pedro J. Ramírez va a ser muy distinta a la de Joaquín Estefanía, que escribe para El País.

INTERNACIONAL

Estos dos artículos, semejantes en el contenido y también en la foto, son los dos únicos que dos de los periódicos más importantes en España tienen un común en la sección Internacional o Mundo. De nuevo se trata de algo que no compete directamente a este trabajo, pero no deja de llamar la atención que a la hora de elegir esas noticias relevantes, trascendentales que no han sucedido en suelo español, sólo coincidan en una noticia.

El País

Este titular resulta interesante, precisamente por las posibles presuposiciones e implicaturas que se pueden inferir y por la gran similitud que guarda con el otro titular de esta misma sección.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: El Asad existe, la sangre existe, va a haber una tregua, la tregua será en dos días, hay un país, se puede teñir de sangre un país, El Asad ha teñido de sangre un país…

– Implicaturas: «El Asad, aprovechando los últimos días antes de la tregua, ha matado indiscriminadamente a los sirios.»
En este caso no hay una sola implicatura, sino que del titular se infiere que el país es Siria, que El Asad ha aprovechado de la idea de la tregua y que lo ha hecho matando.
Todas estas implicaturas son no convencionales, conversacionales y particularizadas, lo que hace que sean calculables, cancelables y no separables. El lector consigue inferirlas porque, confiando en el emisor, considera que lo que ha dicho es verdad, es relevante, es claro y es la información necesaria para entender las implicaturas, de forma que El Asad no ha teñido Canadá de sangre, sino que ha tenido que ser el país del que es presidente, igual que no lo ha teñido en vísperas de Carnavales y como decoración, sino que la sangre es humana y ha sido la consecuencia de una masacre…

– Máximas: en este ejemplo considero que la única máxima que puede argumentarse que se ha violado es la de claridad, pero aún así sería una violación pequeña, que no evita que ninguno infiera las implicaturas oportunas.

El Mundo

Como ya he mencionado antes, «Asad se ensaña mientras apura el plazo hasta el alto al fuego» es un titular semejante al anterior tanto en el contenido como en las presuposiciones e implicaturas.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Asad existe, uno puede ensañarse, existen los altos al fuego, se puede apurar un plazo, hay un plazo para el alto al fuego…

– Implicaturas: «Asad sigue asesinando, aprovechando los últimos días antes del alto al fuego».
De nuevo se pueden inferir más de una implicatura: Asad se ensaña matando a sirios, el alto al fuego se producirá en Siria…
Todas ellas son, igualmente, no convencionales, conversacionales y particularizadas, lo que las convierte en calculables, cancelables y no separables, como la muestra anterior.

– Máximas: de nuevo podría aducirse que se ha violado la máxima de cantidad porque pude considerarse que no da toda la información necesaria, pero en principio, en un contexto normal y con gente medianamente informada sobre los hechos, la comunicación se produce sin ningún problema.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Como he pretendido demostrar, en este tercer par de titulares no sólo coinciden las fotos y el contenido de las noticias, sino que hasta los titulares, sus presuposiciones e implicaturas son similares. En este caso, a diferencia de los titulares de la sección de «opinión», no se pretende tanto llamar la atención sobre ellos por su oscuridad o su excesiva claridad, sino que se busca introducir la noticia, decir de lo que va a tratar. En cierto medida hace aquello que Umberto Eco critica en los títulos de las novelas, que dan a conocer quién va ser el protagonista o desvelan cuál va a ser la trama.

ESPAÑA

Este es un nuevo ejemplo en el que ambos titulares son muy semejantes, tanto por la noticia que introducen, como por las palabras elegidas para introducirla.

El Mundo

Poco hay que decir de un titular tan claro, de forma que paso directamente al análisis, que es lo más interesante de este titular.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Hollande existe, España existe, se puede defender, Hollande puede defender, España es defendida…

– Implicaturas: «Hollande opina que España está mejor de lo que dijo Sarkozy».
Esta implicatura es, como otras que hemos visto con anterioridad, no convencional, conversacional y particularizada -el significado sería muy distinto si el titular se hubiera publicado tras la sanción de Contador, o si Hollande no fuese un candidato presidencial y fuera un mero espectador de Eurovisión. Además, es calculable, cancelable y no separable.

– Máximas: gracias al contexto y al conocimiento común de los lectores, defiendo que es otro de esos casos en los que no se ha violado ninguna máxima.

El País

Este titular ofrece más cambios sintácticos y morfológicos respecto al anterior que pragmáticos. Y, sin embargo, es importante que aquí Hollande no defiende a España, sino que asume su defensa, casi como si de un jefe militar se tratara.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Hollande existe, España existe, se puede asumir la defensa de algo…

– Implicaturas: «Hollande se encarga de defender a España frente a las críticas de su oponente político, Sarkozy».
La implicatura es, como la mayoría de las que hemos visto hasta ahora, no convencional, conversacional y particularizada, lo que la convierte a su vez en calculable, cancelable y no separable. No obstante, como ya se ha señalado, la idea de que Hollande no sólo defienda a España, sino que «asuma la defensa», hace que, además, se pueda inferir una implicatura convencional, que deriva de la significación de las palabras y no tanto del contexto.

– Máximas: este titular es claro, aporta la información necesaria, es verdadero y es pertinente, de manera que considero que tampoco viola ninguna máxima, salvo que se argumente que, al no aportar datos sobre quién es Hollande, pueda incurrir en una violación de la máxima de manera, pero esto ya depende del conocimiento de cada lector.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Salvo el pequeño matiz de «asumir» la defensa, ambos titulares tienen como resultado presuposiciones e implicaturas muy similares, caracterizadas de la misma forma e inferibles sin ninguna dificultad.

ECONOMÍA

En este nuevo par de titulares lo importante ha sido que la noticia fuese similar, de forma que tenemos otro ejemplo de las numerosas formas en las que se puede decir lo mismo recurriendo a estructuras sintácticas, morfológicas y también pragmáticas, distintas.

El País

Este enunciado presenta una innovación, algo que no ha estado presente en los demás, y es que recurre a las palabras textuales de una fuente gubernamental y las cita entre doble comillado, para que quede claro que aunque el contexto en que se pronunciaron fue distinto, las palabras fueron éstas.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Rajoy existe, las medidas pueden ser contundentes, se pueden preparar medidas, el fantasma del rescate existe, se puede espantar el fantasma del rescate, Rajoy prepara medidas para espantar al fantasma…

– Implicaturas: «Rajoy, presidente de España, pretende poner en marcha medidas muy estrictas para no acabar como Grecia».
Esta implicatura, como otras que hemos visto ya, se infiere del contexto. La implicatura no sería la misma si se tratara de una historia de ficción en la que hay fantasmas, o si Rajoy fuera el encargado de la seguridad en una empresa de rescates en montaña. Todo esto hace que podamos clasificarla -atendiendo a que es calculable, cancelable y no separable– como no convencional, conversacional y particularizada.

– Máximas: de nuevo, el conocimiento contextual hace que cualquier lector informado conozca quién es Rajoy, a qué rescate se refiere y qué tipo de medidas contundentes van a aplicarse. No obstante, como ya se ha visto, se puede argumentar que el enunciado, al no proveer esta información, está violando la máxima de cantidad. De todas formas, las máximas de relación, manera y cualidad quedan intactas.

El Mundo

En este titular lo que importa es, sin duda, la expresión, la forma en que se dice que el presupuesto va a suponer cambios, y no siempre a mejor.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: existen los presupuestos, se puede frenar, se pueda echar marcha atrás, un presupuesto puede ser de freno y marcha atrás…

– Implicaturas: «El presupuesto propuesto por el Gobierno va a ser estricto y negativo».
Esta implicatura, que se infiere del titular, es no separable, cancelable y calculable, lo que la convierte en no convencional, conversacional y, además, dado que depende del contexto, es particularizada.

– Máximas: de nuevo se puede aducir que el titular no da toda la información que debiera, faltando a la máxima de cantidad. Pero es este caso es más importante la posible violación de la máxima de manera si se alega que el titular no es claro sobre si la marcha atrás es algo negativo, un retraso, o si -por el contrario- supone volver a tiempos pasados que fueron mejores, aunque es verdad que esta segunda interpretación es más algo teórico que una realidad: muy pocos lectores inferirían que la marcha atrás puede ser algo positivo.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Ambos titulares se refieren a los presupuestos que el Gobierno acaba de presentar, en especial a los numerosos recortes que auguran. Además, son bastante poco informativos en cuanto a que no terminan de ocultar su reticencia a las «medidas contundentes» «de freno y marcha atrás».

CRÓNICA

Esta sección no está en los dos periódicos. No obstante, ambos tienen noticias semejantes a reportajes que, aunque no comparten ni el contenido ni el titular, sí tienen rasgos que me parece importante destacar.

El Mundo

Nada más leer el titular se hace evidente que el autor realmente no quiere decir que Diógenes estuvo buscando a un político honrado. Es obvio que lo que realmente quiere transmitir es la historia de un político honrado que hubiera agradado al filósofo cínico griego, Diógenes de Sínope, quien defendía la pobreza extrema como una virtud e iba buscando hombres honrados con una lámpara en pleno día.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Diógenes existió, los políticos existen, los políticos honrados existen (de hecho, esta presuposición, junto con la escasa frecuencia con que se dan, es la clave del titular), Diógenes buscaba un político honrado…

– Implicaturas: «Por fin ha habido un político honrado que ha seguido el ejemplo de pobreza de Diógenes».
En este caso, la implicatura podría ser no convencional, conversacional y generalizada si no fuera porque al filósofo Diógenes se le utiliza más a menudo en relación con el síndrome al que da nombre, lo que hace que en realidad la implicatura sea particularizada y dependa del contexto. De este modo, si se hablase de un político con un despacho abarrotado de cosas, inferiríamos que se trata del síndrome, mientras que al relacionarlo con la honradez y desarrollar el titular en el artículo, queda claro que se refiere a la honestidad.

– Máximas: como empieza a hacerse evidente en este trabajo, determinar qué máximas se han violado que expliquen las implicaturas no es fácil, y en la mayoría de los casos es discutible. En este ejemplo en concreto parece que el conocimiento sobre los filósofos griegos, al margen de Platón y Aristóteles, no es muy generalizado, lo que nos permitiría argumentar que el enunciado está violando la máxima de cantidad por no aportar más datos sobre la relación entre el filósofo y el político.

El País

«Ya no hay Virgen para los sicarios» ¿Y quién es el autor para decirlo? ¿Realmente está diciendo que la Virgen ha dejado de existir y sólo para los sicarios?

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: la Virgen existe, los sicarios existen, la Virgen existía para los sicarios, los sicarios ya no tienen Virgen…

– Implicaturas: «Los sicarios colombianos han perdido la esperanza y hasta la fe en la Virgen que ya no les es favorable».
Como se ha visto, una de las implicaturas principales es convencional, es una presuposición: «ya no hay Virgen» implica que antes sí la había. Pero, además, el titular nos permite inferir que el que ya no haya Virgen para un grupo de sicarios jóvenes conlleva, en este contexto la desesperación, el desapego… y esta implicatura es, entonces, no convencional, conversacional y particularizada, y se caracteriza por ser calculable, cancelable y no separable.

– Máximas: considero que en esto caso no se ha violado ninguna máxima. Creo que respeta la cantidad, la manera, la cualidad y la relevancia y que, no obstante, logra atraer la atención del lector por la imagen, el juego con los colores y un título que no revela demasiada información.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Como se ha señalado desde el principio, ambos artículos son radicalmente distintos y no tienen nada en común. No obstante, ambos llaman la atención de los lectores porque ocupan una cara entera del periódico, porque juegan con los colores y las imágenes y, sobre todo, porque juegan a no desvelar demasiada información. Son breves, concisos (¿demasiado? ¿lo justo?) y transmiten la información necesaria para informar al lector del tema del que va a tratar el artículo.

CULTURA

Los dos titulares que se van a tratar a continuación no tienen ninguna relación entre ellos. Ninguna salvo el hecho de que cuentan mucho más de lo que dicen y de que no dicen literalmente lo que aparece escrito.

El País

Es obvio que este titular no habla de un enfrentamiento literal entre historiadores y revisionistas, sino más bien, de una oposición ideológica entre dos formas de entender la historia. No obstante, además, al dividir a los historiadores en dos grupos está implicando que sólo un grupo son historiadores de verdad, mientras que los otros son meros revisionistas.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: los historiadores existen, los revisionistas existen, los historiadores no pueden ser revisionistas, los revisionistas no son historiadores, los historiadores se oponen a los revisionistas…

– Implicaturas: «Los historiadores de verdad se oponen a lo que han hecho los revisionistas».
En este ejemplo la implicatura es de gran importancia porque aporta un significado cargado de intenciones. En cierta medida es comparable a «expertos contra aficionados» solo que se puede inferir que la situación de los revisionistas es peor puesto que ellos no son aficionados.
Se trata de una implicatura no convencional, conversacional y generalizada, dado que realmente no depende del contexto.

– Máximas: el mensaje es tan claro y la inferencia tan evidente, que no se viola ninguna máxima. La cantidad es la justa, es relevante, claro y quien lo escribe considera que es verdad.

El Mundo

Esta muestra es similar a la anterior en cuanto a que el nuevo Londres olímpico no asciende a los cielos en su sentido literal, aunque de nuevo la imagen es muy certera considerando que la noticia va a tratar sobre la construcción de grandes edificios que «tocan» el cielo.

Tampoco se puede obviar la idea de que el Londres olímpico sea «nuevo», lo que, literalmente, implicaría que la ciudad olímpica actual no tiene nada en común con el Londres preolímpico de hace unos años. Sin embargo, todos los lectores comprenden que ese no es el sentido, que se trata de hablar de los numerosos cambios que ha sufrido la ciudad hasta convertirse en una ciudad olímpica.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Londres existe, una ciudad puede ser olímpica, Londres es olímpico, los cielos existen, se puede ascender a los cielos…

– Implicaturas: «Los edificios de Londres cada vez son más altos, con motivo de las próximas olimpiadas».
Esta presuposición depende en gran medida del contexto, puesto que si se enunciara durante las Olimpiadas, cuando se ofreciera el servicio de avionetas para divisar el Londres olímpico desde el cielo, el sentido sería totalmente distinto. De esto se deduce que la implicatura como la mayoría de las vistas hasta ahora, es no convencional, conversacional y particularizada.

– Máximas: de nuevo nos encontramos ante un ejemplo en el que puede decirse que se ha violado la máxima de cantidad, porque no ofrece información suficiente. No obstante, es un titular que se va a desarrollar en una noticia, y esto hace que no se pueda dar toda la información en el titular. Es una convención asumida por todos que el titular tiene que llamar nuestra atención para que luego nos informemos leyendo la noticia.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Pese a que ambas noticias tratan sobre aspectos muy diferentes, es obvio que ambas han recurrido a un lenguaje figurado y a las implicaturas y presuposiciones para llamar la atención del lector y para ponerle en antecedentes sobre lo que va a leer, en el menor número posible de palabras.

GENTE

Como se va a ver, ambos titulares tienen en común tanto su temática cinematográfica como la idea de “revivir” a una actriz muerta.

El Mundo

En este ejemplo en concreto queda explícita la idea de que Nicole Kidman va a revivir a Grace Kelly. Sin embargo, por la forma en que está enunciado, parece más que se trata del título de un libro escrito por Nicole –Revivir a Grace Kelly– que de una acción.

No obstante, cabe señalar, como ya ha pasado en otros casos, que la idea de “revivir” a alguien no se utiliza aquí en su sentido literal.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: se puede revivir, Grace Kelly existe, Nicole Kidman existe, Grace Kelly puede ser revivida, Nicole Kidman puede revivir a Grace Kelly…

– Implicaturas: «Nicole Kidman va a hacer de Grace Kelly en una película».
La implicatura que se infiere en este ejemplo es no convencional, conversacional y particularizada, puesto que, como ya se ha dicho, de ser otro el contexto podría entenderse que Nicole Kidman no es la actriz que va a hacer de Grace Kelly, sino la autora de un libro, o la mujer que da un masaje cardiaco a la difunta princesa de Mónaco.

– Máximas: de nuevo, otro ejemplo en el que decir que se ha violado una u otra máxima es discutible.

El País

Como ya se ha dicho, el titular trata sobre una película en la que se representa la vida de una gran actriz ya fallecida. No obstante, este enunciado no es tan obvio. Si un lector no conoce quién fue Marilyn Monroe y desconoce que murió, puede pensar que es una persona que se encuentra en su mejor momento.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Marilyn ha existido, se puede estar más viva en un momento que en otro…

– Implicaturas: «Marilyn vuelve a la gran pantalla representada por otra actriz».
Como espero haber demostrado la implicatura que un lector medianamente informado puede inferir es no convencional, conversacional y particularizada. Esto se explica porque la implicatura sí que depende de las máximas y el principio de cooperación -no de factores exclusivamente lingüísticos- y porque si el titular se hubiera enunciado en un contexto diferente -estando Marilyn viva, ante un público que no sabe que está muerta, en una novela de ficción en la que resucitan los grandes mitos del siglo XX…- su significado no hubiera sido el mismo.

– Máximas: como mucho, la máxima que más claramente se ha violado ha sido la de cualidad ya que, en el fondo, el enunciado es falso, Marilyn no está más viva de lo que lo estaba cuando estaba viva.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Estos dos titulares, que tienen mucho en común, presentan un rasgo importante: ambos tratan sobre actrices muertas que vuelven a la gran pantalla. En este sentido comparten el uso de un lenguaje figurado, metafórico, que nos permite inferir un sentido distinto del literal, por el que tanto Grace Kelly como Marilyn Monroe habrían vuelto a vivir después de llevar muchos años muertas.

DEPORTES

Los dos titulares que aparecen en esta sección tratan sobre el fútbol. Esto no se debe a que el tenis no dé lugar a implicaturas y presuposiciones, sino a que estos dos titulares introducen noticias muy semejantes de manera muy distinta.

El País

Si se entiende que una goleada puede ser sufrida psicológicamente -porque el sufrimiento al que se refiere no fue físico-, entonces este enunciado es breve, conciso, verdadero y dice todo lo que comunica.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: las goleadas existen, el sufrimiento existe, se puede sufrir una goleada…

– Implicaturas: como ya se ha dicho, el enunciado es tan claro y tan literal que realmente no se basa en las implicaturas para transmitir su contenido.

– Máximas: quizás el titular debiera haber incluido quién sufrió la goleada o quién fue el que metió los goles. No obstante, la comunicación se produce con este titular y esto nos permite defender que no se viola ninguna máxima, ni la de cantidad, la de cualidad, la de manera o la de relación.

El Mundo

No es necesario señalar que el Barça no huyó realmente de un volcán. En este caso se trata de una metáfora que sí que transmite mucho más de lo que dice.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: el Barça existe, los volcanes existen, se puede huir de un volcán, el Barça puede huir de un volcán…

– Implicaturas: «El Barça ganó, aunque fue difícil».
Como es evidente esta implicatura es no convencional, conversacional y particularizada ya que este mismo titular podría haberse utilizado hace un par de años en Islandia si el Barça se hubiera encontrado allí cuando comenzaron las erupciones volcánicas.

– Máximas: las máximas que quedan violadas en este titular tan breve son las de manera y cantidad puesto que se puede deducir que el Barça ganó porque de no haber sido así el titular habría sido otro, pero no por el enunciado en sí, que podría utilizarse tanto si ganó como si perdió.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Tal y como ya se había dicho, ambos titulares tienen en común que la noticia que introducen es muy semejante. No obstante, no lo hacen de la misma forma. Aunque ambos dan lugar a presuposiciones, del primero no se infiere ninguna implicatura, mientras que del segundo sí.

CONTRAPORTADA

Estos dos últimos ejemplos no tienen más relación que el que ambas se encuentran al final del periódico y ocupan toda la cara. Ni el titular ni la noticia tienen nada en común.

El Mundo

Este enunciado es de esos que tienen  más valor por las presuposiciones a las que dan lugar que por las implicaturas, puesto que no se puede inferir nada de un titular informativo tan literal.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: Televisión Española existe, los iconos existen, los iconos pueden ser nuevos, se puede fichar a un icono nuevo, Televisión Española puede fichar a un icono nuevo…

– Máximas: el titular no nos revela quién es el nuevo icono que ha fichado TVE, pero no es relevante. O, al menos, no es lo suficientemente importante como para que aparezca en el titular. Lo imprescindible es saber que la cadena ha fichado a alguien nuevo, y eso lo sabemos. Para conocer los detalles tendremos que leer la noticia. De acuerdo con este razonamiento, el titular respeta todas las máximas del principio de cooperación de Grice.

El País

Un coche puede perder aceite, un recipiente puede perder aceite, pero decir eso de un partido político conlleva unas implicaciones determinadas, mucho más importantes que las posibles presuposiciones.

ANÁLISIS DE LAS PRESUPOSICIONES E IMPLICATURAS:

– Presuposiciones: el PSOE existe, se puede perder aceite…

– Implicaturas: «El PSOE va perdiendo fuerza ideológica» o “en el PSOE hay muchos homosexuales”.
Este ejemplo es especialmente importante porque como se ha visto, es necesario un contexto, el resto de la entrevista, para poder discernir qué se debe inferir. De hecho, la expresión se utiliza más a menudo referida a la homosexualidad que a la pérdida de fuerza, a la mezcla de ideologías. Todo esto lo convierte en un titular ejemplar de las implicaturas no convencionales, conversacionales y particularizadas.

– Máximas: el enunciado viola claramente la máxima de manera ya que en base al enunciado es imposible discernir a qué se refiere realmente.

COMPARACIÓN Y CONTRASTE DE AMBOS TITULARES:

Como se ha ido demostrando con todos loe ejemplos que se han expuesto, no se puede inferir implicaturas de todos los titulares. No obstante, como ha sucedido con este último par de ejemplos, las presuposiciones están en todos los enunciados, sin excepción, y las implicaturas son mecanismos muy recurrentes que nos permiten comunicar mucho sin tener que decirlo explícitamente, algo muy usado en el periodismo, donde los titulares tienen que transmitir mucho contenido en muy pocas palabras.

CONCLUSIONES:

TBBT TBBT II

La broma de Sheldon, nos sirve para concluir con ésta práctica. Sólo nos queda apuntar y recoger un par de ideas que ya se han mencionado.

Por un lado, que las implicaturas y, sobre todo las presuposiciones, están mucho más presentes de lo que pensamos, que igual que aparecen en artículos elegidos casi al azar, también se dan en nuestros intercambios diarios, en la publicidad, los chistes, las películas…

Además, destacar que aunque nos hemos centrado en los titulares, en la parte lingüística de las noticias, hubiera sido interesante hacer un estudio de las imágenes, y de lo que se puede inferir del chico colombiano con el arma apuntando a su gorra, o de las víctimas de Assad.

En último lugar, me gustaría hacer hincapié en que la dificultad que se haya podido encontrar a la hora de identificar una implicatura, categorizar una presuposición… son problemas derivados de la teorización de algo que la mayor parte de los hablantes entendemos sin que nos haga falta darle un nombre. Que en «Marylin, más viva que nunca» un lector entienda que no se refiere a la resurrección de Marilyn no precisa de un respaldo teórico o de una categorización, sino que el hablante lo hace directamente, de forma inconsciente y casi mecánica. Y esto es algo importante y que no debemos olvidar. Porque lo verdaderamente importante, en mi opinión, al margen de la categorización o quién postuló qué teoría, es que todas las teorías buscan explicar algo que nos es natural, que hacemos constantemente y sin ser plenamente conscientes de ello.

BIBLIOGRAFÍA:

– EL PAÍS, domingo 8 de abril de 2012.

– EL MUNDO, domingo 8 de abril de 2012.

– Escandell, Mª Victoria, 2006, Introducción a la pragmática, Ariel, Barcelona, pp. 79-92.

– Los apuntes de clase.

Principio de cooperación (consultado el 11 de abril de 2012).

Implicature (consultado el 11 de abril de 2012).

The Top 10 Misconceptions about Implicature (consultado el 11 de abril de 2012).

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Práctica II

INTRODUCCIÓN A LOS ENUNCIADOS CONSTATIVOS Y PERFORMATIVOS:

En principio, lo que Austin dijo al respecto de estos dos tipos de enunciados -y que Mª Victoria Escandell recogió en su Introducción a la pragmática- es que los enunciados performativos son «aquellos que están ligados a la ejecución de ciertos tipos de actos convencionales o ritualizados». Además, frente a los constativos, «que describen estados de cosas y se evalúan en términos de verdad o falsedad», los performativos o realizativos «sólo pueden considerarse adecuados o inadecuados».

No obstante, como señaló el propio Austin, la distinción entre ambos no es sencilla, y en muchos casos no vale con considerar como performativo cualquier enunciado en primera persona del singular del presente de indicativo, ni tampoco todos los que posean verbos típicamente performativos como llamar.

En general puede llegar a decirse, como hizo el autor, que no hay diferencia entre ambos enunciados puesto que es performativa toda expresión «reducible, expandible o analizable de modo tal que se obtuviera una forma en primera persona de singular del presente de indicativo en voz activa». Esta teoría -por la que en todos los enunciados hay un predicado performativo implícito- dio lugar, en los años setenta, a la hipótesis realizativa, de la que habló Ross.

Sin embargo, bien es verdad que entre los enunciados no existe una equivalencia absoluta y, además, la forma lingüística y el tipo de acto realizado no se corresponden siempre.

Al margen de esta discusión sobre si realmente es rentable diferenciar o no estos enunciados, y en base a que parte de la práctica consiste precisamente en ejemplificar ambos tipos, considero oportuno diferenciar las expresiones constativas como aquellas de carácter descriptivo que, como hemos dejado translucir antes, pueden ser verdaderas o falsas; y las expresiones performativas como las que permiten que se realicen acciones a través del lenguaje y que pueden ser afortunadas o desafortunadas. Además, estas últimas expresiones se dividen en enunciados: judicativos o veredictivos, ejercitativos o decretos, compromisorios, comportativos y expositivos.

Por último, es necesario señalar que metodológicamente esta práctica va a tener dos partes, de forma que los dos tipos de enunciados de los que se ha hablado hasta ahora van a ser analizados y ejemplificados a continuación, aportando un ejemplo para cada tipo, y estudiándolos con detenimiento; mientras que a los actos de habla nos referiremos a continuación, en un apartado distinto.

ENUNCIADO CONSTATIVO

En esta tira cómica «no pude esquivarlo» es una expresión descriptiva que puede ser verdadera o, como este ejemplo, falsa. No obstante, como ya se ha descrito en la introducción, hay quienes consideran que este tipo de enunciados en realidad no existen porque pueden entenderse como una oración implícita semejante a «(Yo [Calvin] te digo que) no pude esquivarlo». Si realmente se acepta esta oración implícita, entonces ya no se puede hablar de si es verdadera o falsa, sino que habría que describirla en términos de afortunada o desafortunada y estaría considerada dentro del grupo de los enunciados performativos o realizativos.

ENUNCIADO PERFORMATIVO

Antes de pasar a ejemplificar todos los tipos de expresiones performativas que existen, al menos según Austin, sería interesante abordar un par de cuestiones que afectan a todas ellas y que resultaría repetitivo y poco relevante abordar en cada ejemplo.

En primer lugar, los enunciados performativos, como ya hemos señalado, «están ligados a la ejecución de ciertos tipos de actos convencionales o ritualizados». Además, son aquellos que permiten realizar acciones a través del lenguaje y pueden ser afortunados o desafortunados.

Para que una expresión de este tipo sea afortunada es necesario que haya un procedimiento convencional aceptado en el que unas personas concretas emitan ciertas palabras en un momento en determinado. Esto, que es muy evidente en un juicio o cuando alguien jura un cargo, resulta algo menos obvio en los ejemplos que expondré a continuación. No obstante, cabe plantearse si cuando Calvin se queja de la programación de la televisión no es algo convencional -de hecho el humor de esta tira resulta no sólo de su convencionalidad sino, en mi opinión, de la topicidad del enunciado-, que tiene sentido porque lo pronuncia quien está viendo la televisión mientras la ve, y no su madre mientras friega los platos.

Además, las circusntancias y las personas deben de ser las adecuadas y todos los participantes deben seguir los pasos, lo que explica que sea Mafalda quien prometa estarse callada y no sea Felipe quien prometa que Mafalda vaya a estarse callada, o que sea él quien se enfada cuando no cumple su promesa y no ella.

ENUNCIADO PERFORMATIVO JUDICATIVO O VERIDICTIVO

Los enunciados performativos judicativos o veridictivos son aquellos con los que se emite un juicio tras un cierto proceso, y siguen el modelo del acto de emitir un veredicto. El propio Austin propone como ejemplos «declaro al acusado culpable», «culpable» o «fuera de juego». En los dos primeros casos la expresión será afortunada si, en base a las pruebas, realmente creemos que el acusado fue el responsable. Además, como sucede en el tercer ejemplo, se trata de algo definitivo, aunque sea un veredicto injustificado o incorrecto, lo que convierte a la expresión en insincera, no nula.

En este caso concreto considero que «¡Me quejo de la calidad de la programación!» puede incluirse en esta categoría en cuanto a que lo que hace Calvin es emitir un juicio que no puede tildarse de verdadero o falso sino, en todo caso, de desafortunado por insincero -como él mismo reconoce al final.

ENUNCIADO PERFORMATIVO EJERCITATIVO O DECRETO

Las expresiones performativas ejercitativas o decretos consisten, según Austin,«en dar una decisión en favor o en contra de cierta línea de conducta, o abogar por ella. Es decidir que algo tiene que ser así, como cosa distinta de juzgar que algo es así. Es abogar porque algo sea así, como cosa opuesta a estimar que es así. Es otorgar una indemnización, como cosa opuesta a determinar su monto. Es un fallo judicial, como cosa opuesta al veredicto de un jurado. Los arbitradores y los jueces emplean ejercitativos, y también emiten judicativos».

En el ejemplo que aquí nos concierne los Reyes Magos, en su calidad de reyes y con el poder que esto les aporta, abogan por considerar el trabajo de los maestros como un trabajo realmente importante.

ENUNCIADO PERFORMATIVO COMPROMISORIO

Estas proposiciones comprometen a quien las usa a cierta línea de acción y siguen el modelo de quien expresa una promesa, como en este caso, en el que Mafalda se compromete, primero prometiendo y después jurando, a no interrumpir las explicaciones de Felipe.

Como es obvio, el primer enunciado compromisorio resulta desafortunado en cuanto a que Mafalda no cumple con lo prometido, pero como sucede con todas las expresiones performativos, esto no nos permite hablar de enunciado verdaderos o falsos sino, como mucho, desafortunados e insinceros. No obstante en este caso la insinceridad resulta cuestionable si se considera que Mafalda, al enunciar la promesa es sincera y quiere mantenerla aunque al final no lo haga.

Además, es importante, como se puede ver en esta muestra, que no vale con la manifestación lingüística, sino que muchos de estos enunciados van acompañados de ciertos gestos convencionales y necesarios. La mano derecha sobre el corazón y la izquierda en alto implica un juramento tanto si éste se enuncia como si no se articula verbalmente. Y aunque en este trabajo nos centremos en la vertiente lingüística, no está de más aludir a casos como estos o a las bendiciones en las celebraciones religiosas, que tienen una gesticulación propia y muy relevante.

ENUNCIADO PERFORMATIVO COMPORTATIVO

Esta clase de enunciados expresan actitudes derivadas del comportamiento de los demás y su uso guarda relación con el comportamiento social. Además, Austin, en su obra, diferencia entre performativos explícitos (pido disculpas), impuros (lo siento) o descriptivos (estoy compungido).

Según lo que acabamos de exponer «¡Feliz primavera!» no entraría en esta categoría en cuanto a que Mafalda no felicita a su padre por su comportamiento. No obstante, el acto de felicitar -y lo que éste implica- es muy semejante tanto si se le desea una feliz primavera como si se le felicita por un ascenso. De todas formas, si se considera que puede incluirse en este tipo de enunciados, es importante establecer que se trataría de una expresión performativa comportativa impura, muy distinta del enunciado explícito «yo te felicito».

ENUNCIADO PERFORMATIVO EXPOSITIVO

Por último, hay otro tipo de enunciados que son aquellos que clarifican y describen nuestras razones y que ponen de manifiesto cómo se incluyen las palabras en el discurso. Como en este caso, se usan para expresar opiniones tales como «le repito que lo de la humedad está claro».

En palabras de Austin «los expositivos se usan en los actos de exposición que suponen expresar opiniones, conducir debates, y clarificar usos y referencias».

INTRODUCCIÓN A LOS ACTOS DE HABLA:

Fue Austin quien primero expuso la teoría de los actos de habla, que luego fue matizada y ampliada por Searle. En general, se considera que un acto de habla es la unidad mínima de la comunicación lingüística, con la que se realiza una acción. Hay tres tipos distintos que se diferencian teóricamente en base a unas propiedades distintas, pero todos ellos se realizan simultáneamente.

Austin distinguió:

El acto locutivo: es el acto de emitir un enunciado, es poco pragmático y comprende tres actos:

+El acto fónico: supone emitir ciertos sonidos.

+El acto fático: implica emitir las palabras en un orden gramatical determinado.

+El acto rético: es el acto de emitir las secuencias gramaticales con un sentido concreto.

El acto ilocutivo: se produce al decir algo, es la realización de una función comunicativa e implica una intención. En palabras de Searle: «en una situación de habla típica que incluye un hablante, un oyente y una emisión del hablante, existen muchas clases de actos asociados con la emisión del hablante. El hablante habrá movido característicamente su mandíbula y su lengua y habrá producido ruidos. Además, habrá realizado característicamente algunos actos pertenecientes a la clase que incluye informar o irritar o aburrir a sus oyentes; habrá realizado también característicamente algunos actos pertenecientes a la clase que incluye referirse a Kermedy o a Kruschev o al Polo Norte; y habrá realizado asimismo actos pertenecientes a la clase que incluye hacer enunciados, plantear preguntas, dar órdenes, emitir informes, saludar, y aconsejar. Los miembros de esta última clase son lo que Austin llamó actos ilocucionarios».

El acto perlocutivo: es la reacción del interlocutor ante lo dicho por el emisor, si bien no depende de éste. Tiene lugar porque se dice algo.

Además de esta clasificación, hay que tener en cuenta a los actos indirectos. Son aquellos que se producen cuando el hablante quiere decir algo distinto de lo que expresa de forma literal. Estos actos hacen temblar a la teoría que acabamos de exponer, puesto que pone en evidencia que no es necesaria una relación constante entre la forma gramatical y el acto ilocutivo. A este respecto son múltiples las propuestas: para Gordon y Lakoff lo importante es la sinceridad de las peticiones; según Searle hay que tener en cuenta la información que comparten el emisor y el receptor, y la capacidad de este último de inferir; de acuerdo con Morgan se trata de actos convencionales.

Todo esto, que ha quedado más o menos explicado teóricamente, es lo que espero poder ejemplificar con las imágenes que voy a analizar a continuación.

LOS ACTOS DE HABLA

Con este ejemplo pretendo analizar los tres actos de habla expuestos por Austin y desarrollados más tarde por Searle.

Este ejemplo tiene dos partes. Por un lado la intervención del primer hombre, después la intervención del segundo y, por último, la viñeta vista como un todo.

En la primera intervención:

– El acto de habla locutivo es «¡Oh, Dios todopoderoso, no puedes abandonarme así! ¿Por qué a mi? ¡Yo siempre te he amado, temido, respetado; ayúdame, socórreme, dame con qué sobrevivir en este desdichado trance!!». Este acto engloba, a su vez, un acto fonético que son los sonidos que emite el hombre, un acto fático que es el orden gramatical en que ha pronunciado las palabras, y un acto rético que es el sentido que tienen esta palabras.

– El acto de habla ilocutivo es la súplica del hombre que está expresada de manera directa. En principio se trata de un enunciado con bastante fuerza ilocutiva, puesto que produce un efecto en el receptor, que le envía una caña de pescar con la que pueda sobrevivir.

– El acto de habla perlocutivo es la respuesta de Dios, que le envía la caña de pescar para que pueda alimentarse.

En la segunda intervención:

-El acto de habla locutivo es «¡Shuóóóó-íki ham-ham!». Se trata de un buen ejemplo en cuanto a que el autor, Quino, ha jugado con que este acto no presenta un acto fónico, un acto fático o un acto rético que comprendamos, conozcamos o podamos estudiar y, sin embargo, parece que sí es comprensible para Dios.

– El acto de habla ilocutivo es la oración del hombre que suponemos que le pide de comer a Dios. En este caso la fuerza ilocutiva es un aspecto muy interesante. Dado que no sabemos con certeza qué ha dicho este hombre, no podemos establecer que su enunciado haya tenido una gran fuerza ilocutiva puesto que podía haber pedido una sombrilla, por ejemplo. Además, aunque sería muy fácil decir que, suponiendo que el hombre ha pedido lo mismo que el otro, la fuerza de este segundo acto de habla ha sido mayor porque el acto perlocutivo ha sido más acertado, no podemos. Hay que tener en cuenta que el primer hombre ha pedido ayuda y Dios le ha ayudado, con lo que ambos habrían conseguido lo que habían pedido.

– El acto de habla perlocutivo es la reacción de Dios, que le da una lata de comida.

Considerando el cómic como un todo:

– El acto de habla locutivo incluye lo dicho por los dos hombres -y los tres actos que engloban y que ya han sido descritos- y, aunque no sea un acto de habla propiamente dicho por no formar parte de una posible comunicación acústica, considero que el mensaje que transmiten los dibujos también debería incluirse, en cierto modo, aquí. Al menos por lo que transmiten.

– El acto de habla ilocutivo es la sátira y la intención de divertir de Quino. La performatividad de este acto de habla no es tan directa como en los casos anteriores porque Quino en ningún caso explicita su intención, por lo que se trata de una implicatura.

– El acto de habla perlocutivo es la reacción que tiene quien lee la viñeta. El acto de habla en general será bueno si el receptor reacciona tal y como el emisor lo esperaba.

LOS ACTOS DE HABLA INDIRECTOS

En este ejemplo el acto de habla literal es evidente: en todos los canales hay televisión. No obstante, la fuerza ilocutiva de este enunciado deriva del hecho de que Quino -por boca de Mafalda- expresa algo diferente de lo que dice.

A la hora de explicar esta tira, la teoría de Gordón y Lakoff a la que hemos aludido antes no resulta de gran ayuda, ni tampoco la de Morgan. No obstante, lo expuesto por Searle sí que nos ayuda. Mafalda nos comunica algo más basándose en que todos sabemos que la programación de la televisión suele dejar que desear. Este conocimiento no lingüístico que compartimos, sumado a nuestra capacidad de inferencia, nos permite entender que lo que de verdad quiere decir Mafalda es que no hay nada bueno en la televisión, lo cual es algo tan habitual que parece casi inherente a la televisión.

Este ejemplo es algo diferente porque en este caso el conocimiento no lingüístico no es tan generalizado. No todos sabemos lo que siente Mafalda por la sopa.

En principio, es obvio que Mafalda no pretende transmitir de verdad que el mundo es una sopa. Y eso, probablemente, lo infiera cualquier lector. No obstante, el verdadero sentido de este acto de habla indirecto puede ser menos claro. Para entenderlo es necesario saber que Mafalda detesta la sopa. Una vez que se conoce este detalle es fácil comprender que se trata de una crítica velada a este mundo que tanto le preocupa a la creación de Quino.

*          *          *

Los dos casos anteriores, como espero haber argumentado, son ejemplos de actos de habla indirectos. No obstante, es evidente que no son como el famoso «¿puedes pasarme la sal?». La principal diferencia es que la intención de los emisores es distinta. Quino no busca una respuesta física como puede ser acercar un salero, sino que pretende un fin humorístico y hay que entender que el que el lector se ría o encuentre graciosa la viñeta será semejante a acercar la sal. Además, igual que quien responde «sí, puedo», quien no entiende que el enunciado no es literal, no llevará a cabo el acto perlocutivo que Quino pretende.

CONCLUSIONES:

Para finalizar, no queda mucho por señalar. Sóloo destacar que tanto los enunciados performativos/constativos, como la teoría de los actos de habla, fueron pensados y estudiados con la comunicación verbal en mente. Esto explica que la única forma de abordar otros tipos de comunicación como pueden ser los cómics -dentro de la producción escrita- sea considerándolos casi como transcripciones de conversaciones.

Además, sobre todo en la primera parte de la práctica, resulta mucho más sencillo decir que una boda, un juicio… son ejemplos de enunciados performativos, que centrarnos en el nivel de lo cotidiano, de las frases que utilizamos todos los días y que no están tan formalizadas como las otras. Aunque las hemos tratado casi como iguales, el juramento de un testigo en un juicio está mucho más ritualizado y es más claramente un acto realizativo, que Mafalda diciendo «lo juro».

Por último, me gustaría volver a señalar que el acto de habla perlocutivo no tiene que ser algo físico, como acercar el salero en el caso de los actos indirectos, sino que puede ser una sonrisa o el que el receptor experimente un sentimiento determinado.

BIBLIOGRAFÍA:

– Lavado, Joaquín Salvador, (1992) Todo mafalda, Lumen, Barcelona.

-Lavado, Joaquín Salvador, (2004) De viaje con Quino, Lumen, Barcelona.

-Lavado, Joaquín Salvador, (2005) Yo no fui, Lumen, Barcelona.

– Arenós, Enric, (2009) La escuela vista con humor, CSS, Madrid.

– Watterson, Bill, (2007) En todas partes hay tesoros, Grupo Zeta, Barcelona.

– Watterson, Bill, (2007) Cada cosa a su tiempo, Grupo Zeta, Barcelona.

– Los apuntes de clase.

– Escandell, Mª Victoria, 2006, Introducción a la pragmática, Ariel, Barcelona, pp. 45-78.

– Cómo hacer cosas con palabras (consultado el 21 de marzo del 2012).

Enunciados constativos y realizativos (consultado el 22 de marzo del 2012).

«¿Qué es un acto de habla?» (consultado el 23 de marzo del 2012)

«Acto de habla» (consultado el 23 de marzo del 2012)

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Práctica I

INTRODUCCIÓN A LA DEIXIS:

La deixis, que hace referencia al «campo mostrativo» de Karl Bühler, queda definida por la RAE como el «señalamiento que se realiza mediante ciertos elementos lingüísticos que muestran, como este, esa; que indican una persona, como yo, vosotros; o un lugar, como allí, arriba; o un tiempo, como ayer, ahora. El señalamiento puede referirse a otros elementos del discurso o presentes solo en la memoria». Se trata de una categoría que pertenece tanto a la pragmática como a la semántica e incluso a la sintaxis. Además, se basa en las coordenadas egohicnunc y tiene el yo como centro deíctico.

Para Lyons, la deixis es «la localización e identificación de personas, objetos, eventos, procesos y actividades de las que se habla, o a las que se alude, en relación con el contexto espacio-temporal creado y sostenido por la enunciación y por la típica participación en ella de un solo hablante y al menos un destinatario».

Aunque en una unidad deíctica varía el referente, el significado se mantiene siempre constante.

Por último, en esta práctica, me propongo analizar diferentes ejemplos en los que se dan deixis de tipos muy distintos. Pero mi intención es ir más allá y no sólo clasificar los ejemplos de deixis, sino también buscarles un sentido -¿por qué Churchill utiliza un lenguaje cargado de deícticos? ¿por qué las canciones recurren al «campo mostrativo»? ¿cuál es la diferencia entre una deixis del tipo de «mi fe» frente a «esto te ayudará»? ¿cómo se explica que una señal tan importante como la de «cuidado» cambie de referente según el contexto?

DISCURSO DE WINSTON CHURCHILL

Churchill’s Speech          Discurso de Churchill

Este es el discurso que Winston Churchill pronunció en el Congreso de los Estados Unidos el 26 de diciembre de 1941.

Antes de comenzar a diseccionar el texto y los deícticos que utilizó el Primer Ministro, así como el motivo detrás de su uso, me gustaría apuntar las implicaciones que tiene el analizar deícticamente un discurso pronunciado en inglés. El que su lengua original no sea el español supone una complicación en cuanto a que nos plantea el dilema de analizar el texto original, o la traducción. Ante esta situación he decidido -también para evitar repeticiones y no alargarme demasiado- tratar la deixis de una forma más general, describiendo los tipos sin ir caso por caso, lo que me permite trabajar con la traducción sin traicionar -demasiado- la versión original.

Este discurso es bueno no sólo por dar cuenta de todos los tipos de deixis posibles, sino también porque pese a situarnos en una realidad distinta, 71 años después, en un país y un contexto histórico completamente diferentes, no nos resulta difícil identificar los referentes a los que se refería el Primer Ministro en ese momento concreto.

A lo largo de su intervención, Churchill utiliza las tres dimensiones deícticas principales, a saber:

-la temporal: «hoy», «ahora», «la última guerra»…

-la local: «patria», «aquí», «el frente de la batalla»…

-la personal: «nuestros hijos», «mis antepasados», «mi padre»…

Pero no sólo eso, sino que, según los tipos de expresiones deícticas, también encontramos:

-Am Phantasma: «nuestra causa», «mi fe», «nuestra ruina»… en estos tres ejemplos el significado no variará lo diga quien lo diga, no obstante, el referente habría sido muy distinto si el discurso lo hubiera pronunciado Hitler, George W. Bush o Hugo Chávez. Además, están incluidos en este grupo porque no son objetos que se puedan identificar mediante gestos -acústicos o visuales-, sino que son abstractos.

-Deixis analógica: «aquí estamos juntos, defendiendo todo lo que es querido para el hombre libre»… este ejemplo es, sin duda, deíctico. No obstante, la duda está en interpretar el «aquí» como referido al Senado o como una analogía del campo de batalla en el que la idea de «defender» cobra un mayor sentido que en una sala rodeado de políticos. Sólo considerando que esa sala es el análogo del campo de batalla se puede incluir en esta categoría la afirmación. Y, aunque no sea tan obvio como pueden serlo otros ejemplos, sí me parece que es este el caso.

-Deixis no egocéntrica: «el frente de la batalla» entendido como la «extensión o línea de territorio continuo en que se enfrentan los ejércitos con cierta permanencia o duración», es verdad que depende de quién enuncie la frase, pues el frente no es el mismo para David Lloyd George -que fue ministro durante la primera Guerra Mundial- que para Slobodan Milošević -Primer Ministro yugoslavo durante las Guerras Yugoslavas. No obstante, el frente de batalla era el mismo con independencia de dónde se encontrara Churchill en el momento de emitir el discurso, lo que la convierte en una deixis no egocéntrica.

-Anáfora: «nosotros mismos», casi al final del discurso alude no sólo al Imperio Británico, sino que incluye también a los estadounidenses, de los que antes ha dicho que en dos ocasiones han ayudado en el frente, y que deberían haber permanecido unidos ambos, los británicos y los americanos, para evitar esa segunda Guerra Mundial.
-Catáfora: «el enemigo». En este caso, primero se lo nombra y es después cuando queda claro que el enemigo es aquel contra el que había luchado Rusia, «la tiranía y el sistema nazi» que habían sido heridos por las fuerzas aliadas.

-Deixis social: este tipo de deixis, que no siempre es considerada como tal, sino más como una manera de codificar las identidades sociales de los participantes de un acto de habla o de las relaciones entre ellos es, en cierta medida, el más problemático en cuanto a la distinción discurso original/traducción. Aunque, por supuesto, Churchill se dirige a los senadores estableciendo una distancia social, tratándolos con respeto, educación y una cierta distinción, la diferencia tú/ usted nace de la traducción al español, y no es algo que esté realmente presente, como tal, en el texto original. No obstante, dado que no sólo estamos tratando con el enunciado original, cabe referirse a estos elementos cargados de un valor social, tan evidentes en la traducción.

Por último, antes de concluir con el análisis de esta muestra, resulta necesario hablar de la intención del Primer Ministro al emitir un discurso tan repleto de deixis personales, temporales y locales. Por supuesto, podría haber aclarado en todo momento a qué lugares, en qué fecha y sobre qué personas estaba hablando, pero eso no sólo hubiera ralentizado y echado a perder el discurso, sino que además era totalmente innecesario. Que «yo» se refería a él mismo es incuestionable, y si el «nosotros» aludía sólo a los británicos o también a los estadounidenses, aunque crea ciertas dudas, es del todo intrascendental en un discurso en el que buscaba la unidad, la hermandad de ambos países frente a un enemigo común. De igual forma, establecer si «aquí» era el Senado en concreto o no, tampoco tiene una mayor trascendencia.

Se trata de un discurso escrito en tiempos de guerra, en un país que ya había sido aliado una vez y que estaba siéndolo de nuevo. La exaltación de las cualidades nacionales y la condena del enemigo es lo importante, y para ello se vale de expresiones deícticas de uso diario, que resultan familiares a sus oyentes.

ANUNCIO DE ESTRELLA DAMM

Summercat         Gato de verano

Esta canción vio la luz en 2004, interpretada por el grupo Billie the Vision and the Dancers, y en el año 2009 no sólo fue incluida en el anuncio de Estrella Damm, sino que además se convirtió en el éxito del verano. Lo que aquí nos interesa no es tanto la historia de la canción como los elementos deícticos que incluye, que son muchos.

El que una canción nos permita estudiar la deixis no es algo nuevo ni sorprendente. De hecho, considero que se trata de uno de sus mecanismos más recurrentes. Si consigues que la letra signifique siempre lo mismo pero que para cada persona que lo escuche posea un referente distinto, estarás más cerca de que esa canción guste a un mayor público. Si la canción tratase sobre una persona en concreto a la que le pasa algo en un momento y un lugar específicos, la canción se convertiría en una historia -de más o menos éxito- pero con escasas posibilidades de interpretación. No obstante, si las personas son «tú» y «yo», el tiempo es «entonces» y el lugar «aquel», en ese caso cada oyente va a poder «rellenar los huecos» como a él/ella le parezca.

De este modo, esta canción posee ejemplos de las tres dimensiones deícticas clásicas:

-la temporal: «esta noche», «hoy», «mañana»…

-la personal: «yo», «tú», «el hombre de al lado al hombre de al lado»…

-la local: «en ese avión», «aquí», «allí»…

Por otro lado, como en el ejemplo anterior, hay que distinguir entre la canción original, compuesta en inglés, y la traducción. Sin embargo, en este caso las diferencias son menores, la traducción es más fiel y literal, y el carecer de deixis social simplifica el análisis. En cuanto a los tipos de expresiones deícticas, las presentes en la letra son:

-Representacional: «ese avión». Se trata de una deixis de este tipo porque en ella, el emisor se imagina en el pasado, en un espacio de la memoria, en el que ella dijo algo. El enunciador establece un centro de orientación con el que relaciona los objetos del espacio de la memoria. Además, en vista de que toda la canción está escrita en pasado, como si fuera todo un recuerdo, es un tipo de deixis de gran rentabilidad en esta muestra.

-Anafórica: «tú», «yo»… todos los «tú» que dice el chico y todos los «yo» en boca de la chica tienen un carácter anafórico a partir del momento en que él nos revela que el nombre de la chica es Lilly, lo que hace que desde ese instante podamos poner nombre a todos esos casos de deixis. 
-Catafórica:
«tú». De la misma forma, las dos veces que el chico se refiere a ella antes de dar a conocer su nombre son ejemplos de deixis catafóricas.

THE BIG BANG THEORY

Recurro a este fragmento de una serie, básicamente, para incluir en el trabajo el único tipo de deixis que, junto a la discursiva textual, no he ejemplificado hasta ahora, la deixis ad oculos. Esta clase de deixis está presente en el video cuando Penny le ofrece café a Sheldon y le dice «esto te ayudará», cuando él lo coge y añade «si esto me lleva a los opiáceos o a los alucinógenos…» e incluso cuando Sheldon, disfrazado de Flash, habla de «este plátano». En las tres ocasiones tanto el emisor como el objeto referido se encuentran presentes en la situación de expresión. Además, en el primer y último caso el uso de la deixis va acompañado de gestos visuales que permiten adivinar a qué se está aludiendo con «esto» o «este». Por último, también en los tres casos el enunciador se convierte en el centro de orientación y determina a su interlocutor por la línea de su mirada.

SEÑAL DE «CUIDADO»

Este último ejemplo es muy diferente de los expuestos hasta el momento. De hecho, si se considera que la deixis ha de ser un fenómeno lingüístico -como ha quedado descrito al principio de esta práctica-, entonces este ejemplo no sería válido. No obstante, lo he incluido por varias razones.

En primer lugar porque, pese a que no es un signo lingüístico per se, es indudable que establece una comunicación entre quien busca avisar de un peligro y aquella persona que ve e interpreta la señal. Además, se cumple el principio de la deixis por el cual el significado es constante, si bien varía el referente, de forma que aunque siempre advierte de un peligro, éste -dependiendo del contexto- puede ser un perro, un escalón, hielo o una zona poco segura. Por último, la razón que ha hecho que lo incluya ha sido, sin duda, que si el cartel hubiera sido ligeramente diferente,

entonces hubiera sido tenido por deíctico sin demasiados problemas.

De todos modos, al margen del dilema de si es deixis o no, lo que está claro es que, de ser considerada como tal, no es una deixis como las vistas hasta ahora, que se podían clasificar y dividir en tipos, sino que, en este caso, lo más destacable sería precisamente el hecho de que signifique siempre lo mismo, pero los referentes puedan ser tan distintos.

Además, lo más sorprendente es la seriedad y relevancia de su significado, y lo ambiguo que resulta si no se completa con una explicación de cuál es el peligro concreto en cierta situación. Parece que tropezar con un escalón, resbalar en un trozo de hielo o ser mordido por un perro son sucesos suficientemente importantes como para evitar la falta de concreción que trae consigo la deixis si se desconoce el referente, y de hecho así es: cada vez es más frecuente que las señales de «peligro» pierdan este componente deíctico al especificar cuál es el problema en cada momento.

INTRODUCCIÓN A LAS INTERROGACIONES:

En un primer lugar hay que aclarar que las interrogaciones no sólo se limitan a preguntar, sino que además se utilizan para reprochar, invitar, aclarar, pedir, confirmar, ofrecer, mandar … Son enunciados que tiene muy en cuenta aspectos pragmáticos así como fonéticos, semánticos y sintácticos. No obstante, en este trabajo nos vamos a centrar en el punto de vista pragmático.

A la hora de clasificar las preguntas de las siguiente muestras, no se va a recurrir a la tipología de Leonor Ruiz Gurillo salvo como guía, dado que ésta es incompleta. En principio, las interrogaciones se van a dividir en: reproches, aserciones, transacciones («prima la vertiente informativa» (Escandell, 1996): el conocimiento del emisor y el que le atribuye al receptor son distintos), interacciones («están dominados por la vertiente social»: al servicio de la cortesía positiva y negativa) y retóricas.

CRUZ Y RAYA

De este vídeo sólo nos interesa la primera parte, y en concreto:

-¿Podrías reconocer el cadáver Kaley?: este es un claro ejemplo de discurso interaccional en el que, por medio de la cortesía negativa, el emisor, Horatio, trata de conseguir que Kaley reconozca el cadáver sin que se sienta coaccionada. En el fondo se trata de dar una orden, un mandato, y disimularlo para que el destinario sienta que tiene opciones, que no le están imponiendo nada. De esta forma, mediante la interrogación, se consigue establecer una cortesía negativa que mitiga la imposición.

-¿Y eso qué significa?, ¿Qué se hace ahora, detective?, ¿No ves nada más sospechoso?, ¿Cómo crees que lo mataron?: en estos caso el discurso es transaccional, y lo que importa no es tanto la vertiente social como el intercambio de información que reduzca las diferencias de conocimiento entre el emisor y el receptor. En concreto, el emisor de estas interrogaciones es quien posee un mayor grado de conocimiento, puesto que conoce las respuestas, y le atribuye al destinatario un conocimiento mucho más limitado. Es una situación similar a las preguntas de un examen.

-¿Cómo iba a escapar el muerto estando muerto?: esta interrogación entraría dentro de las aserciones, puesto que en el fondo lo que pretende es afirmar o dar por cierto que es imposible que el muerto, estando muerto, escape del callejón. En verdad, no se trata ni de intercambiar información, ni puede incluirse en la vertiente social.

-¿P-E-M-I-N?: este ejemplo sí que cabe en la tipología establecida por Leonor Ruiz Gurillo, de la que se ha hablado antes. Se trata de una interrogación eco en la que el emisor se cerciora de haber oído bien repitiendo lo que le acaban de decir.

Este vídeo, pese a ser una parodia de una conocida serie, representa en pocos minutos casi la totalidad de los tipos de interrogaciones que se van a abordar en este trabajo. No obstante, de aquí en adelante, se incluirán algunos tipos más y, sobre todo, se van a presentar casos curiosos, situaciones pragmáticas en las que entra en juego algo más que la interrogación en sí.

JAG

(De esta muestra sólo vamos a referirnos a los primeros 4 minutos y 39 segundos).

Este video presenta unas características peculiares. Como en cualquier juicio, se establece un diálogo entre varios participantes: la defensa, la acusación, los testigos, el juez, el público… y, tratándose de una película, el espectador. Ahora bien, lo que aquí nos importa, y lo que hace que este video sea relevante para el trabajo, es el juego entre el emisor, el destinatario de la pregunta y la información que se intercambia entre ellos.

Desde el segundo 00:34 hasta el 01: 29, la Acusación entabla un diálogo con su propio testigo, al que formula preguntas cuyas respuestas ya conoce. No obstante, estas interrogaciones son claramente un discurso transaccional en el que lo relevante es intercambiar información y no un acto social. Entonces, si ambos conocen las respuestas ¿con quién se intercambia la información? La respuesta está clara. Las interrogaciones se formulan, en este caso, para que el juez, los asistentes y quien está viendo la serie, todos ellos ignorantes de las posibles respuestas del testigo, adquieran un grado de información mayor al que poseen.

Sin embargo, entre el minuto 01:36 y el 02:56 la cosa es distinta, en este caso es la Defensa la que plantea las preguntas a un testigo cuyas respuestas no puede conocer con seguridad, si bien puede intuirlas. De nuevo, el intercambio de información es en beneficio de los mismos, pero en este ejemplo en concreto, además, la propia Defensa desconoce las respuestas, puesto que ni siquiera son suyas las preguntas, sino que son del acusado.

Además de esta alternancia entre el emisor, el receptor de la pregunta y el destinatario de la información, la cual llevaría a cuestionar si no hay que hablar, en ciertos casos, de un destinatario en cierta manera ajeno a la comunicación (en cuanto a que no es ni el emisor ni el receptor), que es quien hace que el intercambio sea trascendente; además, digo, hay otros tipos de interrogaciones salpicados durante esas primeras escenas. Me refiero a casos como:

-¿Verdad?, ¿Tú no?: estas interrogaciones se corresponden más con muletillas propias de la función fática de Jakobson, que con interrogaciones propias del discurso interaccional o transaccional.

-¿Cuándo me iba a decir que le pidió el ADN a Rabb?: es un claro ejemplo de una interrogación-reproche, en la que el emisor no espera una respuesta, sino que busca demostrar su enfado ante una situación concreta.

-¿Agente Gibbs? ¿Hablamos sobre la retirada de los cargos?: en estos dos casos, los enunciados son indudablemente interrogativos y, sin embargo, en ambos subyace un mandato, una orden, un imperativo. Con la primera interrogación se le pide al testigo que responda a la pregunta, y con la segunda se le «obliga» a la Acusación a retirar los cargos. No obstante, en ninguno de los dos casos, sobre todo en el segundo, se siente el destinatario coaccionado, y esto es porque, como se ha explicado en el ejemplo anterior, el emisor recurre al discurso interaccional y, en particular a la cortesía negativa.

Por supuesto, se trata de un juicio ficticio, de una serie de televisión, pero ese «juego» entre el emisor, el receptor y el destinatario se da también en los juicios reales y en muchas otras situaciones en las que quien formula una pregunta conoce la respuesta de antemano y, sin embargo, sigue tratándose de un intercambio de información en cuanto a que sí hay quien desconoce esos datos. Y, por supuesto, los casos en los que se utilizan interrogaciones como muletillas, como reproches o como mandatos «enmascarados» son numerosos, muy frecuentes y cotidianos.

MAFALDA

Sobre esta muestra, me gustaría aclarar, antes que nada, que aunque sí que es un soporte escrito, he considerado que se trata más de una imagen acompañada de un pequeño texto, que de un texto propiamente dicho, lo cual explica por qué lo he incluido en un trabajo en el que no podían tratarse textos.

Además, aporta una perspectiva que no he tratado hasta aquí y sobre la cual no he encontrado mucha información.

En principio, ¿y si es la felicidad? es una interrogación formulada en un diálogo ficticio entre madre e hija y, conociendo el contexto, parece que puede tratarse de un discurso transaccional en el que Mafalda considera que su madre conoce la respuesta, que ella ignora, y le formula la pregunta esperando incrementar su conocimiento.

Sin embargo, el análisis se complica si se tiene en cuenta que quien escribe la pregunta es Quino y a quien se dirige es a los lectores de la tira cómica. En este caso Quino no busca una respuesta, de hecho sabe que esa respuesta no existe. Tampoco se trata de un reproche, de una aserción o de un discurso interaccional. En mi opinión, se trata de una categoría distinta, en cierta medida semejante a aquella que albergaría al «to be or not to be?» de Hamlet. Ambas son preguntas sin respuesta, que no la buscan, y que no tienen una finalidad pragmática en sí mismas, más allá de hacer pensar al lector/público. Y es que puede que esta sea su categoría, la de mover al destinatario a pensar, a reflexionar, si bien a sabiendas de que no hay una respuesta.

Con todo esto no pretendo infravalorar a este tipo de interrogaciones, si es que es posible agruparlas de esta forma realmente. Sólo busco resaltar que, en ciertos casos, las clasificaciones con las que he trabajado y que sí han cubierto prácticamente todas las interrogaciones posibles, no terminan de establecer una categoría para casos como este.

THE BIG BANG THEORY (SIRI)

SIri          Siri (español)

Este es otro caso original, como los juicios o las preguntas que no buscan una respuesta pero que a la vez no son propiamente retóricas. Se trata de una relación máquina-persona, de las preguntas que se le formulan a este aparato, y de la idea general de poder establecer una conversación con un teléfono.

Obviamente, esta muestra es una parodia, no es real. Y sin embargo, la aplicación Siri existe de verdad, se puede hacer preguntas, dar órdenes y muchas otras cosas, a una máquina, para que ésta te conteste o haga aquello que le pides. No obstante, no hay una persona detrás de esta aplicación.

Se trata de este hecho en concreto que me gustaría resaltar. En este vídeo, en el fondo se trata de mantener una conversación con una persona a través de un teléfono. Pero en la realidad no hay una persona detrás, sino que es el propio aparato el que contesta, y esto es lo interesante, el punto de vista que me gustaría establecer a la hora de analizar este fragmento. ¿Qué pasa si en los últimos segundos no se viera que en realidad es una mujer de verdad? ¿Y si Raj estuviese hablando con un teléfono, como en realidad se puede hacer con la aplicación?

Desde esta perspectiva que acabo de exponer, querría analizar ciertas cuestiones en particular:

-¿Hola?: en el fondo, esta interrogación bien podía no serlo. No se trata de intercambiar información como sucede en los discursos transaccionales, sino que busca establecer un contacto. Se puede decir que domina la vertiente social en cuanto a que puede incluirse como un ejemplo de cortesía positiva, pero también puede no ser más que una duda, asimilable a «¿estás ahí?», en cuyo caso sí sería un discurso en el que lo importante es el intercambio de información entre el emisor que lo desconoce y el destinatario que se supone que lo sabe.

-¿Cómo te llamas?, ¿Estás soltera?, ¿Qué estás haciendo en este momento?, ¿Por qué no les gusto a las mujeres?: todas estas interrogaciones son ejemplos del discurso transaccional, en el que el emisor busca incrementar su conocimiento preguntando al receptor, que conoce esta información. Además, tienen un claro componente social en cuanto a que son enunciados interrogativos que muestran un interés. No obstante, no pueden considerarse como enunciados interaccionales propiamente dichos porque el emisor realmente desconoce la respuesta.

-¿Qué tal un café?: este es un caso curioso, en el que Raj formula la pregunta como una invitación y, sin embargo, Siri la entiende como un caso de cortesía negativa, de discurso interaccional, y cree que le está pidiendo, ordenando, que busque cafeterías cercanas.

-¿Qué estoy haciendo?: es otro ejemplo de lo que Leonor Ruiz Gurillo llama una interrogativa eco, que ya ha sido descrito con anterioridad.

-¿Perdón?, ¿De acuerdo?: se trata, otra vez, más de muletillas que corresponden a la función fática que a interrogaciones propiamente dichas, aunque es verdad que ambas buscan una reacción del receptor, lo que en cierto modo hace que sea algo más que mantener la conversación. Con la primera se busca que el que acaba de hablar, Sheldon, repita algo que no se ha entendido o que se cree que no se ha entendido, no se trata de una disculpa. En el segundo caso se busca la aprobación, si bien muchas veces ni siquiera se espera a la respuesta, sino que adquiere ese valor de muletilla, de frase hecha, muy bien vista socialmente, pero de poco valor en la mayoría de los casos.

-¿Cómo deberíamos presentar a Siri para la cena?: esta si que puede considerarse como una pegunta retórica, sobre todo en cuanto a que Raj no espera una respuesta, sino que prosigue hablando, como si no esperase una contestación. No obstante, hay que señalar que no se trata de uno de esos casos en los que el emisor trata de que se perciba como universalmente aceptado su punto de vista, sino que se trata más bien de una pregunta auto-formulada a si mismo.

-¿En qué puedo ayudarte?: esta interrogación vuelve a ser un híbrido entre los dos discursos. Se enmarca en el discurso transaccional en cuanto a que el emisor posee un grado de conocimiento menor que el del receptor, desconoce en qué puede ayudarle. Pero, además, es un claro ejemplo de cortesía positiva. Si bien no cumple con que las escalas del conocimiento de ambas partes no estén contrapuestas, está claro que muestra un interés por la situación del receptor.

Por supuesto, de nuevo cabría establecer la distinción entre la conversación original y la traducción al español, pero en este caso, a diferencia de la deixis, la distinción no es tan grande al abordar las interrogaciones desde una perspectiva pragmática, si bien sí lo es si atendemos a la sintaxis o a la fonética.

CONCLUSIONES:

En último lugar, a modo de resumen, me gustaría destacar un par de ideas. Primero, la presencia de la deixis en prácticamente todos los intercambios comunicativos, desde discursos bélico-políticos hasta señales, pasando por canciones, vídeos… Y, en segundo lugar, además de que las interrogaciones también tienen una presencia similar, la gran variedad que hay de estas últimas pese a que muchas veces se las considere a todas como preguntas, si bien las intenciones y los tipos no podrían ser más variados.

Espero haber incluido en esta primera práctica algo más que una tipología que ya ha sido descrita por muchos expertos antes. Mi objetivo no es tanto ofrecer ejemplos de cada tipo, que creo que he aportado, como añadir ejemplos dudosos, que surgen al querer analizar textos reales (en cuanto a no arreglados, no atendiendo a si son ficticios o no) y clasificarlos en unos grupos establecidos a priori.

BIBLIOGRAFÍA:

– Los apuntes de clase.

http://www.youtube.com/?gl=ES&hl=es (consultado el 3 de marzo del 2012)

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=deixis (consultado el 3 de marzo del 2012)

http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/deixis.htm (consultado el 4 de marzo del 2012)

http://lengua.laguia2000.com/gramatica/deixis (consultado el 4 de marzo del 2004)

– Escandell, Mª Victoria, 2006, Introducción a la pragmática, Ariel, Barcelona, pp. 175-191.

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=interrogaci%C3%B3n (consultado el 7 de marzo del 2012)

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