INTRODUCCIÓN:
Esta es la última práctica y debe consistir en un análisis detallado de todo lo que se ha ido tratando en el resto de ejercicios prácticos. El que se vayan a tratar presupuestos teóricos que ya han quedado descritos con anterioridad explica que la práctica carezca de una introducción en la que se describan todos los aspectos teóricos que se van a analizar: porque ya han sido descritos en ejercicios anteriores y porque dedicarles un espacio aislado sería como volver a contar todo el contenido visto a lo largo de las clases antes de analizar las muestras concretas.
En cuanto a estas muestras, para esta última práctica he elegido tres: dos canciones de Melendi (con esto me refiero a la versión cantada y al texto transcrito) y el vídeo de la segunda canción, en el que se interpreta el contenido de la canción de forma literal. La decisión de analizar canciones ha venido dictada porque hasta ahora se han estudiado anuncios, titulares, debates políticos, imágenes, series… pero sólo he utilizado una canción en la primera práctica, y no de manera concienzuda.
En cuanto al cantante, al género musical y a la letra de las canciones, es verdad que no es Mozart, Los Beatles, Bach o Bob Dylan. No obstante, es una música muy conocida y de gran rendimiento pragmático. Al margen de que nos guste o no nos guste Melendi, su música o cómo canta, es innegable que sus letras tienen un alto componente pragmático y lingüístico, lo que hace de ellas buenos materiales para las clases de español, y también para una práctica de pragmática.
Sobre el número de canciones, dos, debo señalar que no se trata de un número elegido al azar, sino que con ello pretendo demostrar que la pragmática no está en una sola canción rebuscada y elegida expresamente para la práctica, sino que está presente -en mayor o medida- en todas. Por eso no voy a analizar sólo una, que podría parecer accidental, ni 5, que serían demasiadas a la luz del tiempo del que dispongo, sino que voy a centrarme en dos de manera que queden analizadas en profundidad y que, además, demuestren que se trata de algo generalizado presente en todas las canciones. Esto explica también que ciertos fenómenos no aparezcan en las dos canciones, o que no tengan mucho rendimiento, porque mi intención no es encontrar la canción perfecta que ejemplifique todo lo que hemos estudiado, sino demostrar que todo lo que hemos estudiado se da -más o menos- en cualquier canción.
CUESTIÓN DE PRIORIDADES
Que las palabras sean más lentas que las balas
Que las baladas ya no sean para dos
Que tus latidos que antes eran de cualquiera
Ahora solamente suenan por amor.
Que el prisionero ya no pose con cadenas
Que las melenas no son sólo Rock and Roll
Que una moneda nunca compre un sentimiento
Pues si de algo me arrepiento
Es de haber comprao tu amor
Y que la falda sea tan corta como quieras
Que el problema es del que mira
Y no encuentra explicación.
A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre
Pero si me apuras me dan más pena sus madres
Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia
No entiendo que en pleno año dos mil
A mil kilómetros de aquí
Se están muriendo de hambre.
Que la metralla se convierta en chocolate
Para comerla o fumarla qué mas da
Y que mi hijo sea del sexo que sea
Tenga una salud de hierro y se parezca a su mamá.
Y que en la vida no se pierdan las pateras
Que los desastres naturales se repartan
Que el perro flaco parece todo son pulgas
Nunca he visto un maremoto arrasar quinta «avenue»
Y que las ropas estén sucias o estén rotas
Casi nunca están reñidas con tener buen corazón.
A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre
Pero si me apuras me dan más pena sus madres
Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia
No entiendo que en pleno año dos mil
A mil kilómetros de aquí
Se están muriendo de hambre.
Se están muriendo de hambre y no les damos de comer
Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender
¿De qué?, ¿de quién?
De vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes
Que se den por aludidos son los putos asesinos que
Los estáis matando de hambre.
Competencias:
Las competencias, entendidas como «un sistema de reglas que, interiorizadas por el hablante, conforman sus conocimientos verbales y le permite entender un número infinito de enunciados lingüísticos», pueden ser tres:
– Competencia lingüística: engloba la fonología, la morfología, el léxico y la sintaxis, e implica saber usar las reglas gramaticales de la Lengua.
– Competencia pragmática: supone saber cómo usar las funciones de la Lengua, los procedimientos no lingüísticos.
– Competencia comunicativa: es la suma de las dos competencias anteriores, a las que engloba, y poseerla significa saber usar las funciones en las situaciones comunicativas sociales.
En este caso es obvio que el autor de la canción -supongamos que quien la compuso, además de cantarla, fue Melendi- posee las tres competencias, puesto que hace buen uso del lenguaje y de las funciones de la Lengua en una situación comunicativa social algo especial, porque no está hablando con un amigo o en una entrevista de trabajo, sino que está cantando una canción que puede escuchar cualquiera en cualquier momento. Es por esto que considero más oportuno tratar las competencias desde el punto de vista del receptor que desde la perspectiva del emisor.
Así, Melendi es competente lingüísticamente sólo para algunas personas. Para quienes no conozcan su estilo de música -y las convenciones que trae con él- y no le hayan oído hablar más que en las canciones, puede parecer que no cumple las máximas de la competencia lingüística ya que acorta palabras como en comprao o pa, y es posible argumentar que tampoco en el ámbito sintáctico sigue la norma establecida por la RAE.
Lo mismo se puede decir de la competencia pragmática, dado que puede haber personas que se muestren reacias a considerar como un uso competente de la pragmática la forma en que se refiere a los gobernantes o, incluso, el contenido de la canción, que puede ser considerado por muchos como inadecuado.
No obstante, como ya se ha dicho, es una canción, y pertenece a un género y a una tradición determinada. Y es necesario tenerlo en cuanta, porque si Melendi escribiese todas sus canciones en base a la norma lingüística, y sólo propusiese cierta temática para agradar a quienes consideran que estos temas no son adecuados en esta situación comunicativa social, entonces no sería Melendi, ni quedaría dentro del estilo de Pop en el que puede ser incluido.
Deixis:
Como ya se dijo en la Práctica I, la deixis consiste, según Lyons, en «la localización e identificación de personas, objetos, eventos, procesos y actividades de las que se habla, o a las que se alude, en relación con el contexto espacio-temporal creado y sostenido por la enunciación y por la típica participación en ella de un solo hablante y al menos un destinatario». Además, y antes de empezar con el análisis detallado, es importante recordar que los elementos deícticos se caracterizan porque aunque cambie el referente, el significado se mantiene siempre constante.
Asimismo, es necesario volver a referirnos a la rentabilidad que tiene la deixis en las canciones, que apela a cada receptor con un «tú» que no tiene un nombre concreto y podemos ser todos, y con un «yo» que tampoco está muy definido y que no es sólo el cantante, porque en ese caso tendría nombre. Esa vaguedad es buscada, y el efecto se logra, como vamos a ver, gracias a la deixis.
– Que tus latidos que antes eran de cualquiera/ahora solamente suenan por amor: en estos dos versos de la canción hay más que un elemento deíctico. «Tus latidos» pertenece a la dimensión personal y es una deixis ad oculos -el significado es siempre el mismo, y los latidos son siempre del interlocutor. No obstante, el referente, los latidos, pueden ser de la novia de Melendi cuando canta él, o de cualquiera que cante esa canción después – y social -porque no son sus latidos de usted, sino que Melendi trata al interlocutor de tú, lo cual no cambia al referente, pero sí al valor social de la relación. Este tipo de deixis va a ser muy recurrente a lo largo de la canción, y para evitar repetirme innecesariamente, cuando suceda esto, simplemente señalaré el tipo de deixis que es, obviando la descripción y explicación que acabo de desarrollar.
«Antes», «ahora», son deixis temporales que pueden incluirse en el grupo am Phantasma ya que se refieren a algo que no puede señalarse con el dedo, una realidad abstracta. Es obvio que son egocéntricas, porque dependen del momento en el que se sitúa el enunciador, pero aunque el significado es siempre el mismo, el referente cambia, y lo que ahora es «antes» para nosotros, pudo ser «ahora» cuando estaba componiendo la canción.
– Pues si de algo me arrepiento/es de haber comprao tu amor: «me arrepiento», «tu amor»… vuelven a ser ejemplos de deixis personal, egocéntrica, ad oculos y social (en el segundo caso).
– Y que la falda sea tan corta como quieras: en este «como quieras» hay otra vez una deixis personal, social y ad oculos, pero más importante que este tipo de deixis, que ya hemos visto y que seguiremos viendo, es «la falda», que es una deixis analógica. Esto quiere decir que una falda, «la falda», en realidad representa todas las faldas, y es posible que también la ropa en general, de forma que el verdadero significado sea algo así como «y viste como quieras».
– Que el problema es del que mira/y no encuentra explicación: este ejemplo nos permite hablar de la deixis anafórica, puesto que lo que se mira, y a lo que no se encuentra explicación es a la falda que ha mencionado antes. Aunque en este caso no hay un elemento deíctico como hubiera sido un «la», la frase entera depende del antecedente, ya que si este variara, el referente sería distinto.
– A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre: de nuevo nos encontramos ante una deixis personal y ad oculos, pero en esta ocasión el elemento comparativo resulta importante porque hace referencia a todos esas situaciones como la de la falda que se ha mencionado con anterioridad y que para él son menos importantes. Se puede aducir que se trata de otra deixis anafórica, aunque algo menos explícita en este caso.
– Pero si me apuras me dan más pena sus madres: «si me apuras» es una deixis personal, social y ad oculos, acompañada de otra deixis anafórica, puesto que «sus madres» se refiere a las madres de «los niños que mueren de hambre» y que ya ha mencionado. Este último ejemplo de deixis, además, es no egocéntrica, puesto que las madres van a ser las mismas con independencia de quién hable de ellas.
– Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia: «sus gobernantes» es un ejemplo de deixis personal, am Phantasma y social: trata de «usted» a unos gobernantes a los que no puede señalar porque en el fondo son casi nombres abstractos, son quienes ostentan el poder, pero no tienen nombres porque no son entes concretos. Por supuesto «mía ignorancia» es otro ejemplo de deixis personal y am Phantasma, ya que ignorancia es claramente un concepto abstracto.
– No entiendo que en pleno año dos mil: aunque es obvio que «en pleno año dos mil» no es un elemento deíctico, porque no varía el significado ni tampoco el referente si la situación de enunciación es otra, sí que es deíctico el «no entiendo» y de nuevo es personal y ad oculos.
– A mil kilómetros de aquí: «aquí», que sería una deixis representacional si lo dijera señalando el lugar en un mapa, es en realidad una deixis espacial y am phantasma, semejante a los ya vistos «antes» o «ahora».
– Se están muriendo de hambre: como ya hemos explicado, quienes se están muriendo de hambre son los niños a los que se ha referido con anterioridad, de forma que vuelve a incurrir en una deixis anafórica.
– Que la metralla se convierta en chocolate/para comerla o fumarla qué mas da: en este caso la deixis anafórica sí que se centra en un pronombre, enclítico en este caso. «Comerla» y «fumarla» alude, indudablemente a la metralla, pero su referente es ese sólo en esta situación y podría ser otro de ser diferente el contexto, si bien el significado siempre se mantendría constante.
– Y que mi hijo sea del sexo que sea: como ha pasado hasta ahora, esta frase significa siempre lo mismo, pero el referente depende de quién lo diga. Por esto, se trata de una deixis personal y ad oculos.
– Tenga una salud de hierro y se parezca a su mamá: como esta frase sigue a la anterior, es obvio que se refiere a su hijo, de forma que se puede considerar una misma frase o, en caso contrario, una deixis anafórica. No obstante, donde no hay duda es en «su mamá», que claramente se refiere a la mamá del hijo del que ya hablado, incurriendo en la deixis anafórica.
– Se están muriendo de hambre y no les damos de comer: la primera parte ya la hemos analizado con anterioridad, pero en la segunda nos interesa el «les», una deixis personal y obviamente egocéntrica, que aunque siempre significa lo mismo, no siempre se refiere a lo mismo.
– Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender: en este caso vuelve a haber más de una deixis: «nos» es una deixis personal cuyo referente depende de quién lo enuncie, al igual que «podernos». Por otro lado, «todo» es una deixis am Phantasma, porque se trata de una idea abstracta que depende de quién lo diga: todo no es lo mismo para Bill Gates que para un estudiante.
– De vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes: al margen del léxico utilizado -más o menos apropiado-, «vuestros» es otra deixis personal y egocéntrica cuyo significado es siempre el mismo pese a que el referente sea distinto en función de quién lo diga.
– Que se den por aludidos son los putos asesinos que/los estáis matando de hambre: «son» es otro caso de una deixis personal, al igual que «estáis», que conlleva también una deixis social por tratar de «tú» y no de «usted». Además, está «los», que alude a los niños que se mueren de hambre y que lo convierte en una deixis anafórica.
Interrogaciones:
Las interrogaciones, como espero poder demostrar, no sólo sirven para preguntar, sino que también pueden pedir, invitar, reprochar… A continuación se van a analizar las dos únicas interrogaciones que aparecen en esta canción, y que además serán las únicas porque en la segunda canción no hay ninguna.
– ¿De qué?: dado que se trata de una canción, es importante tener en cuenta que no es un debate o una conversación, en la que se formula una pregunta y alguien puede responderla, sino que esta pregunta en realidad es una interrogación intersaccional -en la que domina el aspecto social y no el informativo. Es una situación en la que el conocimiento del enunciador y del receptor son similares y no aumentan con la pregunta.
Por otro lado, crea un efecto peculiar en el oyente cuando oye la respuesta. No es lo mismo declarar que «nos lo gastamos todo en tanques para podernos defender (…) de nuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes» que incluir la pregunta, que ralentiza el ritmo, enfatiza la respuesta y crea la sensación de que el receptor está de acuerdo, de que esa es su respuesta.
Puede decirse que en general, al menos en cuanto a que no espera una respuesta, es lo que tradicionalmente se ha conocido como una pregunta retórica.
-¿De quién?: esta interrogación también es intersaccional, pero en este caso me inclino por clasificarla de acuerdo con la tipología establecida por Leonor Ruiz Gurillo, de forma que puede considerarse una interrogativa eco. Defiendo esta categorización porque en el fondo esta interrogación lo que hace es prácticamente repetir la anterior, aportando únicamente el matiz de persona frente al de cosa de la interrogación previa.
Enunciados constativos y performativos:
Hay que partir de la idea de que las expresiones constativas se caracterizan por ser descriptivas, lo que hace que puedan ser verdaderas o falsas, mientras que con las performativas se realizan acciones, lo que las hace susceptibles de ser afortunadas o no, pero nunca verdaderas o falsas.
– Pues si de algo me arrepiento/es de haber comprao tu amor: es un enunciado performativo judicativo o veridictivo: puede ser afortunado o desafortunado pero no verdadero o falso, y se trata de emitir un juicio tras un cierto razonamiento, que en este caso aparece explícito en la canción.
– A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre: este enunciado es como el anterior: performativo judicativo o veridictivo.
– Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia: en este ejemplo se trata de un enunciado performativo comportativo que expresa la actitud del cantante frente al comportamiento de los demás y que tiene que ver con el comportamiento social.
– A mil kilómetros de aquí/se están muriendo de hambre: a diferencia de las expresiones anteriores, este enunciado es constativo, porque lo que hace es describir un hecho y, como tal, puede ser verdadero o falso.
– Los estáis matando de hambre: se trata de otro ejemplo de expresiones constativas. El cantante describe una situación y puede estar en lo cierto o no, pero no se puede decir que el enunciado en sí sea afortunado o desafortunado.
Actos de habla:
Los actos de habla que describió Austin y que después matizó Searle son tres, que se realizan de forma simultánea y tienen propiedades diferentes. Cada enunciado engloba los tres actos -locutivo, ilocutivo y perlocutivo- pero, no obstante, a nosotros lo que nos interesa no es tanto ir analizando enunciado por enunciado los distintos actos -porque nos llevaría mucho tiempo y espacio para acabar concluyendo que lo que varía es el acto locutivo mientras que los otros dos se mantienen más o menos constantes a lo largo de toda la canción-, como analizar la canción en su conjunto, lo que nos permitirá demostrar en qué consiste cada acto y el sentido global de la letra.
– Acto de habla locutivo: está formado por todas y cada una de las palabras que conforman la canción, y se subdivide a su vez en tres actos: el acto fonético -son los sonidos que emite el cantante-, el acto fático -está formado por el orden gramatical en el que se emiten esos sonidos- y el acto rético -es el sentido de las palabras, de los sonidos.
– Acto de habla ilocutivo: es la denuncia que Melendi hace a través de su canción y, como expuso Searle, será un acto ilocutivo bueno, con fuerza ilocutiva, si consideramos que Melendi es la persona adecuada para realizar esta denuncia, si creemos que es sincero al cantar y si su intención es llegar al receptor. En este caso considero que, para quienes crean que cumple las tres condiciones, se trata de una canción con una gran fuerza ilocutiva.
– Acto de habla perlocutivo: consiste en la respuesta de los oyentes. Si quienes escuchan la canción responden de la forma que tenía en mente el cantante al componer la canción, entonces el acto de habla ha sido afortunado. Melendi no explicita en ningún caso cuál es su intención, qué pretende al cantar esta canción. No obstante, es fácil inferir que busca denunciar situaciones con las que no está de acuerdo y, al mismo tiempo, ofrecer un punto de vista polémico, inusual, en cierta medida rompedor, lo cual explica el lenguaje que utiliza, aunque esto último pertenezca al acto de habla locutivo.
Implicaturas y presuposiciones:
En este caso, a diferencia del anterior, sí que quiero analizar la canció línea a línea, e ir mostrando las presuposiciones e implicaturas que encierra cada enunciado. No obstante, me limitaré a señalarlas e indicar las máximas que se violan, sin repetir las explicaciones en cada caso, porque al final resultaría redundante, repetitivo y muy poco práctico. De todas formas, para poder hacerlo así, considero que debo dar las explicaciones antes, de forma que pueda referirme a ellas después.
Toda esta teoría se basa en el según el cual decimos menos de lo que comunicamos, lo que depende de más factores que lo dicho. Fue Grice quien demostró que la comunicación es más que decodificar un mensaje, también hay que tener en cuenta las implicaturas y el contexto del acto comunicativo. Esta teoría se basa en la confianza de nuestro interlocutor que -conocido o desconocido- nos escucha porque cree que le vamos a comunicar algo. Todo esto quedó englobado en el Principio de cooperación de Grice, que pretende explicar la comunicación en base a una serie de máximas:
– Relación: «diga cosas relevantes».
– Cantidad: no dé más ni menos información de la requerida en la conversación.
– Cualidad: «intente que su contribución sea verdadera».
– Modalidad: «sea claro».
A partir de esto se deduce que las implicaturas se pueden generar cuando el hablante obedece las máximas, cuando parece violarlas pero no lo hace, cuando viola una para no violar otra más importante o cuando viola una máxima de forma deliberada. Además Grice estableció una tipología por la cual las implicaturas pueden ser:
– Presuposiciones: son convencionales, están relacionadas con el valor «veritativo» y no son ni calculables ni cancelables ni separables. Derivan del significado de las palabras.
– Implicaturas no conversacionales: son no convencionales -derivan de factores contextuales-, no están relacionadas con el valor veritativo y son separables y no calculables ni cancelables. Se basan en principios estéticos, sociales, morales…
– Implicaturas conversacionales particularizadas: son no convencionales, no están relacionadas con el valor veritativo y son calculables y cancelables pero no separables. Dependen directamente del contexto de emisión.
– Implicaturas conversacionales generalizadas: son no convencionales, no están relacionadas con el valor veritativo y calculables y cancelables pero no separables. No dependen directamente del contexto de emisión.
A continuación presento el análisis, que nos remitirá a esta explicación cada vez que se clasifique una presuposición o una implicatura y no se desarrolle de forma amplia lo que ya se ha descrito.
– Que las palabras sean más lentas que las balas: Presuposiciones: existen las palabras y las balas, las balas son rápidas, las palabras pueden ser más rápidas que las balas… Implicaturas: «Que se recurra a la comunicación antes que a la violencia», es una implicatura conversacional generalizada. Podría decirse que viola la máxima de cantidad al no explicitar lo que conlleva que una palabra sea más rápida que una bala.
– Que las baladas ya no sean para dos: Presuposiciones: existen las baladas, las baladas pueden ser para dos… Implicaturas: «Que las baladas sean para todos», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de manera porque no es del todo claro su significado.
– Que tus latidos que antes eran de cualquiera/ahora solamente suenan por amor: Presuposiciones: los latidos existen, pueden ser de alguien, suenan, pueden sonar por amor… Implicaturas: «Antes tu corazón latía por cualquiera, pero ahora sólo por amor», es una implicatura conversacional generalizada. Viola la máxima de cualidad porque el cantante sabe que el corazón no late por amor.
– Que el prisionero ya no pose con cadenas: Presuposiciones: los prisioneros y las cadenas existen, los prisioneros pueden posar con cadenas… Implicaturas: «Que no se prive de libertad a los prisioneros», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad porque de nuevo no explicita el sentido del gesto.
– Que las melenas no son sólo Rock and Roll: Presuposiciones: existen las melenas y el Rock and Roll, las melenas son Rock and Roll… Implicaturas: «Que podamos tener el aspecto que queramos sin que nos juzguen por ello», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad.
– Que una moneda nunca compre un sentimiento/pues si de algo me arrepiento/es de haber comprao tu amor: Presuposiciones: existen las monedas, los sentimientos y el amor, se puede comprar un sentimiento, uno puede arrepentirse… Implicaturas: «Que nadie pueda comprar un sentimiento como yo hice ganándome tu amor con dinero», es una implicatura conversacional generalizada. No viola ninguna máxima.
– Y que la falda sea tan corta como quieras/que el problema es del que mira/y no encuentra explicación: Presuposiciones: existen las faldas y las explicaciones, las faldas pueden ser de distintas larguras, alguien puede tener un problema, se puede mirar, puedes no encontrar una explicación a la largura de una falda… Implicaturas: «Viste como quieras que el problema lo tiene quien te juzga, no tú», es una implicatura conversacional generalizada.
– A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre: Presuposiciones: existen los niños y el hambre, se puede morir, se puede morir de hambre, los niños mueren de hambre, que los niños mueran de hambre puede preocupar… Implicaturas: «Lo que debe preocuparnos es que haya niños que mueren de hambre», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad al no explicar exactamente por qué eso le preocupa más.
– Pero si me apuras me dan más pena sus madres: Presuposiciones: existen las madres, puede apurarse a alguien, se puede dar pena, las madres pueden dar pena… Implicaturas: «Peor que la situación de los niños que mueren de hambre es la de las madres que los ven morir impotentes», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad de nuevo por no explicar la razón.
– Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia: Presuposiciones: existen los gobernantes, la ignorancia y la posibilidad de perdonar, los gobernante pueden perdonar la ignorancia de alguien… Implicaturas: «Realmente no necesito que me perdonen, pero así me muestro humilde y cortés», es una implicatura conversacional generalizada. Viola la máxima de cualidad porque lo que dice no es verdad, no quiere que le perdonen y tampoco se considera ignorante.
– No entiendo que en pleno año dos mil/a mil kilómetros de aquí/se están muriendo de hambre: Presuposiciones: existe el año 2000, los kilómetros y el hambre, se puede morir de hambre, se puede no entender que la gente muera de hambre … Implicaturas: «No concibo cómo hoy en día no tan lejos puede haber niños que se mueran de hambre», es una implicatura conversacional particularizada.
– Que la metralla se convierta en chocolate/para comerla o fumarla qué mas da: Presuposiciones: existe la metralla y el chocolate, el chocolate se puede comer o fumar, la metralla se puede convertir en chocolate … Implicaturas: «Acabemos con las armas, da igual cómo», es una implicatura conversacional generalizada . Viola la máxima de cualidad porque la metralla no se puede convertir en chocolate, y el cantante lo sabe.
– Y que mi hijo sea del sexo que sea/tenga una salud de hierro y se parezca a su mamá: Presuposiciones: los hijos y las madres existen, se puede ser de más de un sexo, se puede tener una salud de hierro, puedes parecerte a tu madre … Implicaturas: «Lo importante no es el sexo del niño, sino que nazca sano», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad al no explicar por qué es bueno parecerse a la madre.
– Y que en la vida no se pierdan las pateras: Presuposiciones: las pateras y la vida existe, se pueden perder las pateras… Implicaturas: «Que las personas no tengan que huir en pateras y morir en el intento», es una implicatura conversacional particularizada. De nuevo viola la máxima de cantidad.
– Que los desastres naturales se repartan: Presuposiciones: existen los desastres naturales, los desastres naturales se pueden repartir… Implicaturas: «Que no pasen las desgracias naturales siempre en los mismos sitios», es una implicatura conversacional generalizada. No viola ninguna máxima.
– Que el perro flaco parece todo son pulgas: Presuposiciones: existen los perros y las pulgas, los perros pueden ser flacos… Implicaturas: «Las desgracias siempre les pasan a los mismos», es una implicatura conversacional generalizada.
– Nunca he visto un maremoto arrasar quinta “avenue”: Presuposiciones: existen los maremotos y quinta «avenue», un terremoto puede arrasar algo, ningún terremoto arrasa quinta «avenue» … Implicaturas: «Los ricos nunca sufren desgracias naturales», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad al no informar sobre la trascendencia de este hecho.
– Y que las ropas estén sucias o estén rotas/casi nunca están reñidas con tener buen corazón: Presuposiciones: existen las ropas y el buen corazón, las ropas pueden estar limpias o sucias, se puede tener buen corazón, tener buen corazón no depende del estado de las ropas… Implicaturas: «No hay que juzgar por la ropa», es una implicatura conversacional generalizada. No viola ninguna máxima.
– Se están muriendo de hambre y no les damos de comer: Presuposiciones: se puede morir de hambre, se puede dar de comer … Implicaturas: «Nosotros, que podemos, no hacemos nada para evitar que mueran de hambre», es una implicatura conversacional generalizada. Viola la máxima de manera al no explicitar que el problema es que sí que podríamos darles de comer.
– Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender: Presuposiciones: los tanque existen, se puede gastar en tanques, los tanques sirven para defenderse… Implicaturas: «Lo gastamos todo en armamento», es una implicatura no conversacional.
– ¿De qué?, ¿de quién?/de vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes: Presuposiciones: los ombligos existen y pueden ser mercenarios y arrogantes… Implicatura «De vosotros que sois unos mercenarios y arrogantes», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de manera si se considera que no es claro al identificar a los gobernantes con sus ombligos.
– Que se den por aludidos son los putos asesinos que/los estáis matando de hambre: Presuposiciones: existen los asesinos, uno puede matar y darse por aludido, los asesinos los están matando de hambre… Implicaturas: «Sois vosotros los que los estáis matando al gastar todo el dinero en armamento y no en comida», es una implicatura conversacional particularizada. Viola la máxima de cantidad al no explicar del todo por qué son ellos los que los están matando.
Teoría de la relevancia:
La teoría de la relevancia fue descrita por Sperber y Wilson, quienes acotaron una de las máximas de Grice, proponiendo una manera distinta de entender la comunicación. De acuerdo con su planteamiento, al comunicarnos cooperamos unos con otros porque esperamos ampliar nuestro conocimiento del mundo, lo que compensa el esfuerzo que invertimos.
En general, puede decirse que todo queda reducido a la relevancia del enunciado, la cual se calcula dividiendo los efectos cognoscitivos que se logran entre el esfuerzo que requiere.
Según esto, podríamos ir señalando, como hemos hecho con las presuposiciones y las implicaturas, qué esfuerzo requiere cada enunciado, qué efectos cognoscitivos conlleva y deduciendo así su relevancia. No obstante, dado que ésta no puede medirse de forma objetiva y además es gradual, daría lugar a una serie de descripciones repetitivas y monótonas en la que se trataría de establecer diferencias muchas veces insignificantes. Así, me propongo señalar únicamente un par de casos obvios en los que la relevancia sea muy grande o muy pequeña, y hablar de la canción, de nuevo, como un todo.
-Que las baladas ya no sean para dos: en este caso, al menos para mí, la relevancia es escasa porque requiere un esfuerzo muy grande y aún así el efecto cognoscitivo que provoca es nulo. Las baladas son canciones románticas, y el romanticismo, normalmente, se da sólo entre dos personas…
– Que el perro flaco parece todo son pulgas: por el contrario, este enunciado es tan recurrente y está tan fosilizado que no presenta ningún problema. Cualquier persona que conozca su significado obtendrá un efecto cognoscitivo muy alto frente a un esfuerzo casi nulo, lo que resulta en una alta relevancia.
En cuanto a la canción en general, se trata de una canción «divulgativa» dirigida a un público grande de personas jóvenes que no escuchan esta música por su dificultad o por su calidad. Esto explica que prácticamente todos lo enunciados y desde luego el texto visto como un todo, tengan una relevancia bastante grande: desde luego que el esfuerzo es mínimo en la mayoría de los casos, y el efecto cognoscitivo aunque no es inmenso, sí que es importante, lo que hace que la canción sea relevante en general y enunciado por enunciado.
Cortesía y descortesía lingüísticas:
La cortesía lingüística tiene que ver con la manera con que se transmite la información, y con si esto permite alcanzar una comunicación eficaz entre enunciadores y receptores. Supone acabar con las barreras del interlocutor que nos impiden entrar en su “terreno” o lograr que nadie entre en el nuestro. Puede ser ritual si está fijada socialmente o estratégica si depende de la situación y de los hablantes.
En general, en esta canción, hay varios ejemplos de cortesía y descortesía, los cuales van a ser enumerados a continuación:
– Y que la falda sea tan corta como quieras/que el problema es del que mira/y no encuentra explicación: este enunciado es cortés porque busca reforzar los lazos que comparte con la mujer, porque respeta las máximas de Leech de tacto, generosidad, aprobación, acuerdo y simpatía, porque es un acto sociable que apoya la cortesía, porque el coste es mínimo para el destinatario y para el receptor, mientras que a ella le beneficia en gran medida… Pero sobre todo es cortés por los elementos atenuadores -el subjuntivo, culpar a otro…- que convierten al enunciado en un mero consejo amistoso.
– Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia/no entiendo que en pleno año dos mil/a mil kilómetros de aquí/se están muriendo de hambre: este enunciado, si se considera de forma aislada y sin tener en cuenta cómo acaba la canción, resultaría cortés al principio porque el cantante pide disculpas y se muestra humilde, ambos atenuadores de la de descortesía. No obstante, el resto es un reproche, y esta idea queda reforzada a lo largo de la canción, lo que convierte a esta expresión en tremendamente descortés. Pero así tiene que ser, porque el tipo de crítica y denuncia que está llevando a cabo no puede hacerse de manera cortés y estrechando alzos de camaradería, sino que deben enfrentarse las posturas.
– Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender/¿De qué?, ¿de quién?/de vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes/que se den por aludidos son los putos asesinos que/los estáis matando de hambre: aquí el enfrentamiento se ha llevado al extremo. Al principio se incluye en la frase, lo que potencia la descortesía, sin embargo después formula las preguntas que son demasiado directas para ser corteses, y tras eso el cantante ya no forma parte del grupo de asesinos. No sólo se impone a los gobernantes pese a la diferencia social existente, sino que los insulta -tildándolos de asesinos, arrogantes y mercenarios-, y los trata de tú cuando correspondería un trato formal y diferenciador.
Argumentación:
Como todas las denuncias, el autor trata de defender su punto de vista y convencer al receptor para que piense como él. En este caso es obvio cómo considera al receptor, el cual influye en el tipo de argumentos que ofrece, en cómo los ordena y también en el lenguaje que utiliza para exponerlos.
Obviamente, el tema es la denuncia de las injusticias que cometen quienes tienen el poder, el protagonista es el cantante que no entiende cómo puede estar sucediendo lo que sucede, el antagonista son «los putos asesinos» que dejan que pase, la opinión es que no sería así si tuviéramos las prioridades claras -si se hablara en vez de disparar, si no se juzgara por el aspecto, si no se pudiera comprar el amor, si lo importante fuese la salud del bebé y no su sexo… si no se destinara el dinero a comprar armamento en vez de invertirlo en comida para quienes la necesitan. Estos argumentos no los ha elegido al azar, sino que están dirigidos claramente a un público joven, rebelde, que quiere cambiar las cosas, que no quiere que le digan cómo hablar, cómo vestirse… Por supuesto la conclusión es clara, ya el título la explicita: es todo cuestión de prioridades.
En cuanto al tipo de argumentación, ésta es por ejemplificación: el cantante ofrece numerosos ejemplos en los que las prioridades no siempre han sido las correctas, y termina con el ejemplo más fuerte, el de los niños que mueren por no tener ni comida mientras los gobernantes, las gente con poder y recursos, invierte su dinero en armamento para defenderse unos de otros.
LOS PREMIOS PINOCHO
Piedra tijera o papel,
pase lo que pase contigo siempre me tocará perder
Si yo pido nones,
salen pares nones no,
he dejao de ser el botones,
del hotel de tus lagrimones,
no me quieras conceder,
la exclusiva de la moto que me quisiste vender ayer
tus palabras no lo arreglan todo corazón
las heridas no pasan solas
no las confundas con las modas,
y hoy a partir de ya me voy
fundiendo con el sol
de este nuevo amanecer,
lo siento,
yo no soy de madera,
ni miento,
mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho,
y en los premios pinocho,
y tus armas de mujer,
no quisiera yo decirte por dónde te las puedes meter,
está bien que lleve ella los pantalones,
pero lo que yo ya no llevo,
que los lleve en dos relaciones,
no me sale de la piel
y los que me cuelgan no te pienses tampoco lo llevan bien
se acabó lo que sentía por ti descansa en paz,
en un cementerio alejado, sucio y muy bien apuntalado
y hoy a partir de ya me voy
fundiendo con el sol
de este nuevo amanecer,
lo siento,
yo no soy de madera,
ni miento,
mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho
y a los premios pinocho.
Según pasa el tiempo empieza a florecer mi vida lejos de ti,
me doy cuenta que eres tú la herida que sangraba dentro de mi piel
lo siento,
yo no soy de madera
ni miento
mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho
y a los premios pinocho.
Cómo pude creerte eres mala actriz.
Competencias:
Las competencias en este caso no merecen mucha más explicación que la que ya se ha dado, puesto que se presupone que el autor sigue siendo el mismo, y las canciones son tan similares que también los posibles oyentes tenderán a considerarlo competente, o no, en base a lo que ya ha quedado explicado en el caso anterior.
No obstante, no quiero desaprovechar la oportunidad de mencionar ciertos rasgos que podrían argumentarse en contra de su competencia lingüística, tales como: «dejao», «los que me cuelgan» o incluso «lagrimones», un léxico que no aparece en cierto tipo de música y que puede desconcertar a determinados receptores.
Deixis:
– Pase lo que pase contigo siempre me tocará perder: «contigo» es un ejemplo de deixis personal, ad oculos y social, como ya he demostrado en el ejemplo anterior. Y «me» es otro ejemplo de deixis personal, solo que en este caso no interviene el aspecto social porque no hay una distinción semejante al «tú» y «usted» que sí se daba en «contigo».
– Si yo pido nones: de nuevo «yo», un ejemplo de deixis personal y obviamente egocéntrica.
– La exclusiva de la moto que me quisiste vender ayer: como ya ha quedado descrita en la muestra anterior e incluso en ésta, los casos de «tú», «yo», «tuyo» o «contigo» van a ser obviados para no repetir demasiado la misma idea. No obstante, me gustaría señalar la deixis que se da en «ayer». Se trata de una deixis temporal cuyo significado se mantiene pese a que al decirlo hoy o hace 15 días su referente varía.
– Tus palabras no lo arreglan todo corazón: en este caso parece que «todo» es un ejemplo de deixis representativa, pues realmente no engloba la totalidad de los problemas susceptibles de ser arreglados, sino que se refiere con ello sólo a ciertos problemas de pareja, a las mentiras y los engaños.
– Y hoy a partir de ya me voy: con «hoy» y «ya» sucede algo que ya hemos visto en «ayer». Son ejemplos de deixis temporales cuyo referente varía dependiendo del momento en que se enuncie, si bien siempre significará «el día en el que se está» o «el momento presente».
– De este nuevo amanecer: de la misma forma que en las deixis anteriores, «este nuevo amanecer» no tiene el mismo referente si se dice hoy por la madrugada o si fue hace 15 años, lo que hace que sea una deixis temporal.
– No quisiera yo decirte por dónde te las puedes meter: «dónde» es una deixis espacial curiosa porque obviamente puede tener diferentes referentes según el contexto pero, normalmente, este tipo de expresiones siempre tienen el mismo referente que, por otra parte, no siempre se hace explícito. En cuanto al «las», esta deixis es anafórica, y alude a las armas de mujer a las que acaba de referirse.
– Está bien que lleve ella los pantalones: «ella» sorprende porque se corresponde con el «tú» al que se ha estado refiriendo con anterioridad. Sin embargo lo que importa en este caso son «los pantalones», que en realidad es una deixis referencial puesto que la prenda sirve para referirse a quien tiene la autoridad en una pareja, y no a los pantalones en sí mismos.
– Y los que me cuelgan no te pienses tampoco lo llevan bien: «los que me cuelgan» pueden considerarse una deixis ad oculos puesto que si lo dijese una chica con pendientes largos o con dos niños colgando del cuello, entonces el significado sería el mismo, pero el referente sería muy distinto. «Lo», por otro lado, es una deixis anafórica que alude a la situación que está viviendo el protagonista, que ya ha sido explicada antes.
– Según pasa el tiempo empieza a florecer mi vida lejos de ti: «lejos de ti» obviamente es una deixis espacial que depende de quiénes sean él y ella, dónde esté ella y cuánto considere él lejos, para adjudicarle un referente.
Enunciados constativos y performativos:
– Si yo pido nones: es un enunciado performativo ejercitativo porque al expresarlo el enunciador está ejerciendo un poder y puede hacerlo de manera afortunada o desafortunada, pero nunca será verdadero o falso.
– No me quieras conceder: se trata de una expresión performativa ejercitativa similar a la anterior en la que alguien tiene el poder de conceder algo (en este caso una exclusiva).
– Lo siento: éste puede ser considerado como un enunciado performativo comportativo en cuanto a que expresa una actitud frente a un comportamiento, si bien no se trata del comportamiento de los demás, sino de la forma de actuar del enunciador.
– Ni miento: es una expresión performativa expositiva que describe las razones y argumentos del emisor del enunciado.
– Mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho: «nominar» hace que el enunciado sea performativo judicativo o veridictivo en cuanto a que se trata de emitir un juicio tras un razonamiento.
– Se acabó lo que sentía por ti descansa en paz: como otros ejemplos que ya han sido analizados, este enunciado es constativo porque se limita a describir algo, no se realiza ninguna acción por decirlo, y puede ser verdad o no.
Actos de habla:
De nuevo, como en la canción anterior, vamos a evitar ir analizando enunciado a enunciado, y nos vamos a centrar en la letra de la canción como un todo:
– Acto de habla locutivo: como en el caso anterior, es el acto que realiza el cantante al cantar, al decir algo, y tiene tres partes: el acto fonético -se limita a la emisión de los sonidos-, el acto fático -supone que los sonidos emitidos siguen un orden gramatical determinado- y el acto rético -que tiene que ver con el sentido y el significado de las palabras utilizadas.
– Acto de habla ilocutivo: si volvemos a considerar que Melendi es la persona adecuada para decir lo que dice la canción, que es sincero al cantarlo y que pretende tener un efecto en la audiencia, entonces podemos decir que el acto de describir su situación amorosa y simpatizar con quienes le escuchan es afortunado y tiene una gran fuerza ilocutiva.
– Acto de habla perlocutivo: se realiza si la canción logra que el oyente se ponga en el papel del cantante y esté de acuerdo con la descripción de sus sentimientos, si logra simpatizar con su situación.
Implicaturas y presuposiciones:
Como se verá a la hora de hablar de la teoría de la relevancia, esta canción nos aporta algo que no tiene la anterior, y es que el vídeo que alguien ha creado en base a la letra es especialmente revelador. Todo lo que vamos a hacer a continuación nos va a demostrar que en esta canción, como en la anterior, se comunica mucho más de lo que se dice. No obstante, el creador del vídeo se ha limitado a crear una sucesión de imágenes que representan únicamente lo que dice la letra, quedándose en el nivel de la presuposición y obviando todas las implicaturas.
– Piedra tijera o papel,/pase lo que pase contigo siempre me tocará perder: Presuposiciones: existen la piedra, el papel y la tijera, se puede perder… Implicatura: «Pase lo que pase, siempre saldré perdiendo», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de cantidad porque no se aclara que la piedra, el papel y la tijera representan lo fortuito, el azar.
– Si yo pido nones,/salen pares nones no: Presuposiciones: se pueden pedir nones, pueden salir pares… Implicatura: «Jamás me salen las cosas como quiero», es una implicatura no conversacional.
– He dejao de ser el botones,/del hotel de tus lagrimones: Presuposiciones: se puede der el botones, existen hoteles, existen los lagrimones, se puede ser botones de un hotel… Implicatura: «Ya no estoy pendiente de tus sentimientos», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de cualidad porque el cantante sabe que nunca fue, de forma literal, el botones del hotel.
– No me quieras conceder,/la exclusiva de la moto que me quisiste vender ayer: Presuposiciones: ayer existió, las motos se venden, las exclusivas se conceden, de puede conceder una exclusiva sobre la venta de una moto… Implicatura: «No intentes explicarme por qué me has engañado», la implicatura es conversacional particularizada. Se viola la máxima de manera por no se claro y poder dar lugar a un malentendido acerca de si la moto es de verdad o forma parte una frase hecha.
– Tus palabras no lo arreglan todo corazón: Presuposiciones: existe el corazón y las palabras, las palabras pueden arreglar cosas… Implicatura: «Ya no vale con palabras», es una implicatura conversacional particularizada. De nuevo se viola la máxima de manera por no quedar claro si se refiere a ella como «corazón» o si está hablando con su corazón como si fuera su conciencia..
– Las heridas no pasan solas/no las confundas con las modas: Presuposiciones: las heridas y las modas existen, las modas pasan solas, las heridas no… Implicatura: «Me has hecho daño y no se va a solucionar rápidamente», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de cantidad al no explicar exactamente de qué tipo son las heridas o por qué han surgido.
– Y hoy a partir de ya me voy/fundiendo con el sol/de este nuevo amanecer: Presuposiciones: el sol y el amanecer existen, uno puede fundirse, uno puede irse, puedes fundirte con el sol, el amanecer es nuevo… Implicatura: «Voy a empezar una nueva vida lejos de aquí», es una implicatura conversacional generalizada. Se viola la máxima de cantidad.
– Lo siento,/yo no soy de madera: Presuposiciones: se puede sentir, la madera existe, se puede ser de madera… Implicatura: «Tengo sentimientos y los has herido», la implicatura es conversacional particularizada. Se viola la máxima de relevancia.
– Ni miento: Presuposiciones: se puede mentir.
– Mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho,/y en los premios pinocho: Presuposiciones: se puede nominar, existen los premios pinocho y el año 2008, se puede nominar en los premios pinocho… Implicaturas: «No es la primera vez» y «Eres una mentirosa», la primera es convencional y la segunda conversacional particularizada. En el segundo caso se viola la máxima de la relevancia.
– Y tus armas de mujer,/no quisiera yo decirte por dónde te las puedes meter: Presuposiciones: existen las mujeres y las armas de mujer, se puede decir y meter … Implicatura: «Tus engaños me traen sin cuidado», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de manera con la ambigüedad sobre si las armas han sido diseñadas para que las empuñen mujeres o si son recursos femeninos.
– Está bien que lleve ella los pantalones: Presuposiciones: los pantalones existen, se pueden llevar pantalones, llevar pantalones puede estar bien… Implicatura: «No me importa que tengas la autoridad», es una implicatura conversacional particularizada. Para quienes no conozcan la expresión, la máxima que se viola vuelve a ser la de manera.
– Pero lo que yo ya no llevo,/que los lleve en dos relaciones: Presuposiciones: existen las relaciones, se puede tener dos relaciones… Implicatura: «No aguanto que me sea infiel», es una implicatura conversacional generalizada.
– No me sale de la piel/y los que me cuelgan no te pienses tampoco lo llevan bien: Presuposiciones: existe la piel y los que cuelgan, se puede llevar bien algo, te puede salir algo de la piel… Implicatura: «No me gusta», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de manera por no ser claro acerca del sentido de salir de la piel o «los que me cuelgan».
– Se acabó lo que sentía por ti descansa en paz,/en un cementerio alejado, sucio y muy bien apuntalado: Presuposiciones: existen los cementerios, pueden estar alejados sucios y bien apuntalados, se puede sentir, se puede acabar lo que se sentía, se puede descansar en paz, se puede descansar en paz en un cementerio… Implicaturas: «Antes sentía algo por ti» y «Ya he superado lo que sentía por ti», la primera implicatura es convencional, y la segunda conversacional generalizada. Se viola la máxima de cantidad porque el cantante da más información de la necesaria, resultando redundante.
– Según pasa el tiempo empieza a florecer mi vida lejos de ti: Presuposiciones: el tiempo pasa, puede empezar a florecer, la vida puede florecer, puede haber una vida lejos de ella… Implicatura: «Empiezo a estar mejor», es una implicatura conversacional generalizada. Se viola la máxima de cualidad porque la vida realmente no florece.
– Me doy cuenta que eres tú la herida que sangraba dentro de mi piel: Presuposiciones: puedes darte cuenta, se puede ser una herida, la herida puede sangrar, se puede sangrar dentro de la piel… Implicatura: «Eras tú quien me hacía sufrir», es una implicatura conversacional particularizada. Se viola la máxima de cualidad.
– Cómo pude creerte eres mala actriz: Presuposiciones: se puede creer, se puede ser actriz, hay actrices malas…
Teoría de la relevancia:
En este caso, como acabo de señalar, no sólo nos importa la canción, sino también el vídeo. Tal y como he hecho en la canción anterior, voy a presentar la relevancia en base a dos enunciados y al texto como un todo. No obstante, en este caso creo que también merece una mención aparte el videoclip y la interpretación que hace de la letra.
– Mientras que a ti te han vuelto a nominar en dos mil ocho,/y en los premios pinocho: este enunciado es muy relevante porque no requiere mucho esfuerzo para un receptor occidental y sin embargo si que produce un gran efecto cognoscitivo, y es que nos deja claro que la chica es una mentirosa y que no es la primera vez que miente.
– Según pasa el tiempo empieza a florecer mi vida lejos de ti,/me doy cuenta que eres tú la herida que sangraba dentro de mi piel: en este caso no se trata de si el esfuerzo es grande o no, sino que es poco relevante porque el efecto cognoscitivo es mínimo. Él se aleja de ella y descubre que ella era la que le hacía daño. Es verdad que el esfuerzo que hay que hacer es mínimo, pero es que el efecto que se logra es aún menor.
De nuevo se trata de una canción destinada a una gran mayoría y como tal su relevancia reside más en no exigir ningún esfuerzo que los efectos cognoscitivos que pueda producir, si bien es verdad que también los produce y que cualquiera que escuche la canción puede entender su contenido, su mensaje, sin que tenga que hacer ningún esfuerzo especial, salvo en el caso de que no comparta el conocimiento cultural del cantante.
En cuanto al vídeo, si lo viéramos sin sonido, no nos resultaría difícil recrear las palabras, una a una basándonos en las imágenes. No obstante, la relevancia de este ejercicio sería nula, porque el esfuerzo que requeriría unir la revista de cotilleos con la moto o el premio de los Oscar con el 2008 y Pinocho sería inconmensurable en relación con el resultado, que sería nulo. Algo similar sucede en el vídeo que aparece a continuación y que, aunque no forma parte estrictamente de la práctica y no va a ser analizado, sí que nos ofrece una idea acerca de la relevancia de interpretar algo de forma literal, sin contemplar las posibles implicaturas. Por supuesto, en este ejemplo no sólo hace una interpretación literal, sino que también juega con la fonética y las palabras homófonas, pero la idea general es que ante el vídeo de Melendi nosotros somos como estas dos chicas que se colocan cascos insonorizados y tienen que adivinar una canción que comunica mucho más de lo que dice (que es lo que David Armand representa):
Cortesía y descortesía lingüísticas:
Otros ejemplos de cortesía y descortesía lingüística de esta canción son:
– Lo siento: no hay elemento más cortés que una disculpa, una felicitación, un saludo… Pese a que en este caso se esté disculpando por sentirse herido ante una infidelidad, no deja de ser una manera tremendamente cortés.
– No quisiera yo decirte por dónde te las puedes meter: obviamente el contenido no es cortés, sin embargo, el modo en el que lo expresa, con el subjuntivo condicional, sin explicitar exactamente por dónde… todo esto convierte un enunciado tremendamente descortés en una expresión comedida, cortés en cierto modo. Esto, junto con el ejemplo que sigue, no es algo azaroso. Hemos comprobado que el cantante puede ser terriblemente descortés, como en la canción anterior, pero aquí no lo es por una razón. De acuerdo con la temática de la canción tiene que mostrarse herido, dolido, reponiéndose de una ruptura en la que la mala ha sido ella… y no puede hacerlo siendo descortés, sino que tiene que mostrarse «correcto» para dar credibilidad a su historia.
– No me sale de la piel/y los que me cuelgan no te pienses tampoco lo llevan bien: de nuevo transmite un contenido descortés de forma velada, indirecta, de manera que no resulta tan descortés, sino que queda atenuado. Alguien que no tiene reparos en llamar a los gobernantes «putos asesinos» no debería mostrarse reticente a utilizar el tabú que se intuye en este enunciado. Y sin embargo utilizarlo hubiera sido vulgar, poco cortés y desde luego no hubiera sido apropiado para la temática de la canción.
Argumentación:
Con esta canción el autor no quiere convencernos de que nuestros gobernantes son unos arrogantes que no tienen las prioridades claras, sino que busca que compartamos su opinión y coincidamos en que está mejor sin ella, que es quien le hacía daño.
Para ello el tema es su relación amorosa con ella, el protagonista vuelve a ser Melendi mientras que en esta ocasión la antagonista es ella. El razonamiento que nos plantea es que desde que ya no está con ella -y no tiene que aguantar las lágrimas, las mentiras, las infidelidades…- está mucho mejor, ha vuelto a la vida. Los argumentos son principalmente las descripciones de cómo era estar con ella y cómo es estar sin ella. Y, por último, la conclusión vuelve a ser explícita y evidente: ella fue una mentirosa, una mala actriz, que le hirió, pero por la que ya no siente nada.
En este caso, los argumentos son acerca de la causa: a lo largo de la canción se nos explica por qué está nominada a los premios Pinocho, qué había hecho ella para herirle tanto… y todo esto nos conduce a que él esté mejor ahora, a que haya empezado una nueva vida.
CONCLUSIONES:
Después de analizar dos canciones con tanto detalle, las conclusiones son múltiples. En primer lugar es evidente que las canciones están repletas de elementos pragmáticos, de implicaturas, presuposiciones, argumentos, elementos deícticos, acto de habla… y en menor medida de interrogaciones. Aunque es verdad que podía haber elegido alguna canción con un mayor número de interrogaciones, considero que al no hacerlo estoy reflejando un hecho y es que las canciones no suelen desbordar interrogaciones. No es recurrente, y esta práctica es fiel a las estadísticas.
Por otro lado, como espero haber sabido demostrar, las canciones están llenas de implicaturas, comunicando muchísimo más de lo que dicen, violando máximas con frecuencia, y cargadas de relevancia -como poco por exigir un esfuerzo muy reducido.
Asimismo, están repletas de elemento deícticos, un recurso perseguido porque da una sensación de vaguedad al mismo tiempo que hace que sean aplicables para muchas más situaciones que la que tiene en mente el autor, muchos más momento que ese que está viviendo, y muchas más personas que sólo él y la mujer de la que habla.
También es destacable la argumentación que llevan a cabo. No se trata sólo de tocar instrumentos o cantar melodías vacías y sin sentido, sino que buscan transmitir algo -más o menos, relevante o intrascendente-, convencer al receptor de que tienen razón, y para ello se sirven de una estructura, unos recursos… como lo hacían los oradores clásicos y como se hace hoy en los discursos.
Además, aunque no es imprescindible, en general los cantantes deben poseer las tres competencias que se han descrito y que en principio posee Melendi. Digo en principio porque, como he dicho, hay quienes no estarían de acuerdo con la afirmación. No obstante es obvio que el cantante es capaz de argumentar y de convencer mediante su música, y para esto es indispensable poseer la competencia comunicativa, que engloba la pragmática y la lingüística.
Por último me gustaría señalar algo importantísimo. Todo este análisis que nos ha llevado un tiempo y un espacio considerables, lo hemos realizado todos de forma instantánea nada más escuchar las canciones. Quizás no con la nomenclatura técnica, o puede ser que no de forma ordenada, pero todos hemos entendido los elementos deícticos, las presuposiciones, las implicaturas, el sentido de las interrogaciones, los argumentos… Y es que es algo que no deberíamos olvidar: esto que hacemos, analizando, dando nombres, explicando teóricamente… nuestro cerebro lo hace en milésimas de segundo sin necesidad de conocer las teorías de autores como Lakoff o Grice.
BIBLIOGRAFÍA:
– “Acto de habla” (consultado el 21 de mayo del 2012)
– Cómo hacer cosas con palabras (consultado el 21 de mayo del 2012).
– Con o sin permiso: saber invadir el espacio del otro (consultado el 21 de mayo del 2012).
– Deíxis (consultado el 21 de mayo de 2012).
– (Des)cortesía, agresividad y violencia verbal en la sociedad actual (consultado el 21 de mayo del 2012).
– Enunciados constativos y realizativos (consultado el 21 de mayo del 2012).
– Escandell, Mª Victoria, 2006, Introducción a la pragmática, Ariel, Barcelona, pp. 45-111-160, 175-191, 219-231.
– How do you insult someone legally? (consultado el 21 de mayo del 2012).
– Implicature (consultado el 21 de mayo de 2012).
– Leach, Edmund R., «Relevance: Communication and Cognition by Dan Sperber; Deirdre Wilson», American Ethnologist , Vol. 14, No. 4 (Nov., 1987), pp. 806-807.
– Los apuntes de clase.
– Principio de cooperación (consultado el 21 de mayo de 2012).
– “¿Qué es un acto de habla?” (consultado el 21 de mayo del 2012).
– Sweetser, Eve. E, «Relevance: Communication and Cognition by Dan Sperber; Deirdre Wilson», American Anthropologist , New Series, Vol. 90, No. 3 (Sep., 1988), pp. 744-745 .
– The Top 10 Misconceptions about Implicature (consultado el 21 de mayo de 2012).
-Wilson, Deidre y Dan Sperber, «Truthfulness and Relevance», Mind , New Series, Vol. 111, No. 443 (Jul., 2002), pp. 583-632 .





























