Práctica II

INTRODUCCIÓN A LOS ENUNCIADOS CONSTATIVOS Y PERFORMATIVOS:

En principio, lo que Austin dijo al respecto de estos dos tipos de enunciados -y que Mª Victoria Escandell recogió en su Introducción a la pragmática- es que los enunciados performativos son «aquellos que están ligados a la ejecución de ciertos tipos de actos convencionales o ritualizados». Además, frente a los constativos, «que describen estados de cosas y se evalúan en términos de verdad o falsedad», los performativos o realizativos «sólo pueden considerarse adecuados o inadecuados».

No obstante, como señaló el propio Austin, la distinción entre ambos no es sencilla, y en muchos casos no vale con considerar como performativo cualquier enunciado en primera persona del singular del presente de indicativo, ni tampoco todos los que posean verbos típicamente performativos como llamar.

En general puede llegar a decirse, como hizo el autor, que no hay diferencia entre ambos enunciados puesto que es performativa toda expresión «reducible, expandible o analizable de modo tal que se obtuviera una forma en primera persona de singular del presente de indicativo en voz activa». Esta teoría -por la que en todos los enunciados hay un predicado performativo implícito- dio lugar, en los años setenta, a la hipótesis realizativa, de la que habló Ross.

Sin embargo, bien es verdad que entre los enunciados no existe una equivalencia absoluta y, además, la forma lingüística y el tipo de acto realizado no se corresponden siempre.

Al margen de esta discusión sobre si realmente es rentable diferenciar o no estos enunciados, y en base a que parte de la práctica consiste precisamente en ejemplificar ambos tipos, considero oportuno diferenciar las expresiones constativas como aquellas de carácter descriptivo que, como hemos dejado translucir antes, pueden ser verdaderas o falsas; y las expresiones performativas como las que permiten que se realicen acciones a través del lenguaje y que pueden ser afortunadas o desafortunadas. Además, estas últimas expresiones se dividen en enunciados: judicativos o veredictivos, ejercitativos o decretos, compromisorios, comportativos y expositivos.

Por último, es necesario señalar que metodológicamente esta práctica va a tener dos partes, de forma que los dos tipos de enunciados de los que se ha hablado hasta ahora van a ser analizados y ejemplificados a continuación, aportando un ejemplo para cada tipo, y estudiándolos con detenimiento; mientras que a los actos de habla nos referiremos a continuación, en un apartado distinto.

ENUNCIADO CONSTATIVO

En esta tira cómica «no pude esquivarlo» es una expresión descriptiva que puede ser verdadera o, como este ejemplo, falsa. No obstante, como ya se ha descrito en la introducción, hay quienes consideran que este tipo de enunciados en realidad no existen porque pueden entenderse como una oración implícita semejante a «(Yo [Calvin] te digo que) no pude esquivarlo». Si realmente se acepta esta oración implícita, entonces ya no se puede hablar de si es verdadera o falsa, sino que habría que describirla en términos de afortunada o desafortunada y estaría considerada dentro del grupo de los enunciados performativos o realizativos.

ENUNCIADO PERFORMATIVO

Antes de pasar a ejemplificar todos los tipos de expresiones performativas que existen, al menos según Austin, sería interesante abordar un par de cuestiones que afectan a todas ellas y que resultaría repetitivo y poco relevante abordar en cada ejemplo.

En primer lugar, los enunciados performativos, como ya hemos señalado, «están ligados a la ejecución de ciertos tipos de actos convencionales o ritualizados». Además, son aquellos que permiten realizar acciones a través del lenguaje y pueden ser afortunados o desafortunados.

Para que una expresión de este tipo sea afortunada es necesario que haya un procedimiento convencional aceptado en el que unas personas concretas emitan ciertas palabras en un momento en determinado. Esto, que es muy evidente en un juicio o cuando alguien jura un cargo, resulta algo menos obvio en los ejemplos que expondré a continuación. No obstante, cabe plantearse si cuando Calvin se queja de la programación de la televisión no es algo convencional -de hecho el humor de esta tira resulta no sólo de su convencionalidad sino, en mi opinión, de la topicidad del enunciado-, que tiene sentido porque lo pronuncia quien está viendo la televisión mientras la ve, y no su madre mientras friega los platos.

Además, las circusntancias y las personas deben de ser las adecuadas y todos los participantes deben seguir los pasos, lo que explica que sea Mafalda quien prometa estarse callada y no sea Felipe quien prometa que Mafalda vaya a estarse callada, o que sea él quien se enfada cuando no cumple su promesa y no ella.

ENUNCIADO PERFORMATIVO JUDICATIVO O VERIDICTIVO

Los enunciados performativos judicativos o veridictivos son aquellos con los que se emite un juicio tras un cierto proceso, y siguen el modelo del acto de emitir un veredicto. El propio Austin propone como ejemplos «declaro al acusado culpable», «culpable» o «fuera de juego». En los dos primeros casos la expresión será afortunada si, en base a las pruebas, realmente creemos que el acusado fue el responsable. Además, como sucede en el tercer ejemplo, se trata de algo definitivo, aunque sea un veredicto injustificado o incorrecto, lo que convierte a la expresión en insincera, no nula.

En este caso concreto considero que «¡Me quejo de la calidad de la programación!» puede incluirse en esta categoría en cuanto a que lo que hace Calvin es emitir un juicio que no puede tildarse de verdadero o falso sino, en todo caso, de desafortunado por insincero -como él mismo reconoce al final.

ENUNCIADO PERFORMATIVO EJERCITATIVO O DECRETO

Las expresiones performativas ejercitativas o decretos consisten, según Austin,«en dar una decisión en favor o en contra de cierta línea de conducta, o abogar por ella. Es decidir que algo tiene que ser así, como cosa distinta de juzgar que algo es así. Es abogar porque algo sea así, como cosa opuesta a estimar que es así. Es otorgar una indemnización, como cosa opuesta a determinar su monto. Es un fallo judicial, como cosa opuesta al veredicto de un jurado. Los arbitradores y los jueces emplean ejercitativos, y también emiten judicativos».

En el ejemplo que aquí nos concierne los Reyes Magos, en su calidad de reyes y con el poder que esto les aporta, abogan por considerar el trabajo de los maestros como un trabajo realmente importante.

ENUNCIADO PERFORMATIVO COMPROMISORIO

Estas proposiciones comprometen a quien las usa a cierta línea de acción y siguen el modelo de quien expresa una promesa, como en este caso, en el que Mafalda se compromete, primero prometiendo y después jurando, a no interrumpir las explicaciones de Felipe.

Como es obvio, el primer enunciado compromisorio resulta desafortunado en cuanto a que Mafalda no cumple con lo prometido, pero como sucede con todas las expresiones performativos, esto no nos permite hablar de enunciado verdaderos o falsos sino, como mucho, desafortunados e insinceros. No obstante en este caso la insinceridad resulta cuestionable si se considera que Mafalda, al enunciar la promesa es sincera y quiere mantenerla aunque al final no lo haga.

Además, es importante, como se puede ver en esta muestra, que no vale con la manifestación lingüística, sino que muchos de estos enunciados van acompañados de ciertos gestos convencionales y necesarios. La mano derecha sobre el corazón y la izquierda en alto implica un juramento tanto si éste se enuncia como si no se articula verbalmente. Y aunque en este trabajo nos centremos en la vertiente lingüística, no está de más aludir a casos como estos o a las bendiciones en las celebraciones religiosas, que tienen una gesticulación propia y muy relevante.

ENUNCIADO PERFORMATIVO COMPORTATIVO

Esta clase de enunciados expresan actitudes derivadas del comportamiento de los demás y su uso guarda relación con el comportamiento social. Además, Austin, en su obra, diferencia entre performativos explícitos (pido disculpas), impuros (lo siento) o descriptivos (estoy compungido).

Según lo que acabamos de exponer «¡Feliz primavera!» no entraría en esta categoría en cuanto a que Mafalda no felicita a su padre por su comportamiento. No obstante, el acto de felicitar -y lo que éste implica- es muy semejante tanto si se le desea una feliz primavera como si se le felicita por un ascenso. De todas formas, si se considera que puede incluirse en este tipo de enunciados, es importante establecer que se trataría de una expresión performativa comportativa impura, muy distinta del enunciado explícito «yo te felicito».

ENUNCIADO PERFORMATIVO EXPOSITIVO

Por último, hay otro tipo de enunciados que son aquellos que clarifican y describen nuestras razones y que ponen de manifiesto cómo se incluyen las palabras en el discurso. Como en este caso, se usan para expresar opiniones tales como «le repito que lo de la humedad está claro».

En palabras de Austin «los expositivos se usan en los actos de exposición que suponen expresar opiniones, conducir debates, y clarificar usos y referencias».

INTRODUCCIÓN A LOS ACTOS DE HABLA:

Fue Austin quien primero expuso la teoría de los actos de habla, que luego fue matizada y ampliada por Searle. En general, se considera que un acto de habla es la unidad mínima de la comunicación lingüística, con la que se realiza una acción. Hay tres tipos distintos que se diferencian teóricamente en base a unas propiedades distintas, pero todos ellos se realizan simultáneamente.

Austin distinguió:

- El acto locutivo: es el acto de emitir un enunciado, es poco pragmático y comprende tres actos:

+El acto fónico: supone emitir ciertos sonidos.

+El acto fático: implica emitir las palabras en un orden gramatical determinado.

+El acto rético: es el acto de emitir las secuencias gramaticales con un sentido concreto.

- El acto ilocutivo: se produce al decir algo, es la realización de una función comunicativa e implica una intención. En palabras de Searle: «en una situación de habla típica que incluye un hablante, un oyente y una emisión del hablante, existen muchas clases de actos asociados con la emisión del hablante. El hablante habrá movido característicamente su mandíbula y su lengua y habrá producido ruidos. Además, habrá realizado característicamente algunos actos pertenecientes a la clase que incluye informar o irritar o aburrir a sus oyentes; habrá realizado también característicamente algunos actos pertenecientes a la clase que incluye referirse a Kermedy o a Kruschev o al Polo Norte; y habrá realizado asimismo actos pertenecientes a la clase que incluye hacer enunciados, plantear preguntas, dar órdenes, emitir informes, saludar, y aconsejar. Los miembros de esta última clase son lo que Austin llamó actos ilocucionarios».

- El acto perlocutivo: es la reacción del interlocutor ante lo dicho por el emisor, si bien no depende de éste. Tiene lugar porque se dice algo.

Además de esta clasificación, hay que tener en cuenta a los actos indirectos. Son aquellos que se producen cuando el hablante quiere decir algo distinto de lo que expresa de forma literal. Estos actos hacen temblar a la teoría que acabamos de exponer, puesto que pone en evidencia que no es necesaria una relación constante entre la forma gramatical y el acto ilocutivo. A este respecto son múltiples las propuestas: para Gordon y Lakoff lo importante es la sinceridad de las peticiones; según Searle hay que tener en cuenta la información que comparten el emisor y el receptor, y la capacidad de este último de inferir; de acuerdo con Morgan se trata de actos convencionales.

Todo esto, que ha quedado más o menos explicado teóricamente, es lo que espero poder ejemplificar con las imágenes que voy a analizar a continuación.

LOS ACTOS DE HABLA

Con este ejemplo pretendo analizar los tres actos de habla expuestos por Austin y desarrollados más tarde por Searle.

Este ejemplo tiene dos partes. Por un lado la intervención del primer hombre, después la intervención del segundo y, por último, la viñeta vista como un todo.

En la primera intervención:

- El acto de habla locutivo es «¡Oh, Dios todopoderoso, no puedes abandonarme así! ¿Por qué a mi? ¡Yo siempre te he amado, temido, respetado; ayúdame, socórreme, dame con qué sobrevivir en este desdichado trance!!». Este acto engloba, a su vez, un acto fonético que son los sonidos que emite el hombre, un acto fático que es el orden gramatical en que ha pronunciado las palabras, y un acto rético que es el sentido que tienen esta palabras.

- El acto de habla ilocutivo es la súplica del hombre que está expresada de manera directa. En principio se trata de un enunciado con bastante fuerza ilocutiva, puesto que produce un efecto en el receptor, que le envía una caña de pescar con la que pueda sobrevivir.

- El acto de habla perlocutivo es la respuesta de Dios, que le envía la caña de pescar para que pueda alimentarse.

En la segunda intervención:

-El acto de habla locutivo es «¡Shuóóóó-íki ham-ham!». Se trata de un buen ejemplo en cuanto a que el autor, Quino, ha jugado con que este acto no presenta un acto fónico, un acto fático o un acto rético que comprendamos, conozcamos o podamos estudiar y, sin embargo, parece que sí es comprensible para Dios.

- El acto de habla ilocutivo es la oración del hombre que suponemos que le pide de comer a Dios. En este caso la fuerza ilocutiva es un aspecto muy interesante. Dado que no sabemos con certeza qué ha dicho este hombre, no podemos establecer que su enunciado haya tenido una gran fuerza ilocutiva puesto que podía haber pedido una sombrilla, por ejemplo. Además, aunque sería muy fácil decir que, suponiendo que el hombre ha pedido lo mismo que el otro, la fuerza de este segundo acto de habla ha sido mayor porque el acto perlocutivo ha sido más acertado, no podemos. Hay que tener en cuenta que el primer hombre ha pedido ayuda y Dios le ha ayudado, con lo que ambos habrían conseguido lo que habían pedido.

- El acto de habla perlocutivo es la reacción de Dios, que le da una lata de comida.

Considerando el cómic como un todo:

- El acto de habla locutivo incluye lo dicho por los dos hombres -y los tres actos que engloban y que ya han sido descritos- y, aunque no sea un acto de habla propiamente dicho por no formar parte de una posible comunicación acústica, considero que el mensaje que transmiten los dibujos también debería incluirse, en cierto modo, aquí. Al menos por lo que transmiten.

- El acto de habla ilocutivo es la sátira y la intención de divertir de Quino. La performatividad de este acto de habla no es tan directa como en los casos anteriores porque Quino en ningún caso explicita su intención, por lo que se trata de una implicatura.

- El acto de habla perlocutivo es la reacción que tiene quien lee la viñeta. El acto de habla en general será bueno si el receptor reacciona tal y como el emisor lo esperaba.

LOS ACTOS DE HABLA INDIRECTOS

En este ejemplo el acto de habla literal es evidente: en todos los canales hay televisión. No obstante, la fuerza ilocutiva de este enunciado deriva del hecho de que Quino -por boca de Mafalda- expresa algo diferente de lo que dice.

A la hora de explicar esta tira, la teoría de Gordón y Lakoff a la que hemos aludido antes no resulta de gran ayuda, ni tampoco la de Morgan. No obstante, lo expuesto por Searle sí que nos ayuda. Mafalda nos comunica algo más basándose en que todos sabemos que la programación de la televisión suele dejar que desear. Este conocimiento no lingüístico que compartimos, sumado a nuestra capacidad de inferencia, nos permite entender que lo que de verdad quiere decir Mafalda es que no hay nada bueno en la televisión, lo cual es algo tan habitual que parece casi inherente a la televisión.

Este ejemplo es algo diferente porque en este caso el conocimiento no lingüístico no es tan generalizado. No todos sabemos lo que siente Mafalda por la sopa.

En principio, es obvio que Mafalda no pretende transmitir de verdad que el mundo es una sopa. Y eso, probablemente, lo infiera cualquier lector. No obstante, el verdadero sentido de este acto de habla indirecto puede ser menos claro. Para entenderlo es necesario saber que Mafalda detesta la sopa. Una vez que se conoce este detalle es fácil comprender que se trata de una crítica velada a este mundo que tanto le preocupa a la creación de Quino.

*          *          *

Los dos casos anteriores, como espero haber argumentado, son ejemplos de actos de habla indirectos. No obstante, es evidente que no son como el famoso «¿puedes pasarme la sal?». La principal diferencia es que la intención de los emisores es distinta. Quino no busca una respuesta física como puede ser acercar un salero, sino que pretende un fin humorístico y hay que entender que el que el lector se ría o encuentre graciosa la viñeta será semejante a acercar la sal. Además, igual que quien responde «sí, puedo», quien no entiende que el enunciado no es literal, no llevará a cabo el acto perlocutivo que Quino pretende.

CONCLUSIONES:

Para finalizar, no queda mucho por señalar. Sóloo destacar que tanto los enunciados performativos/constativos, como la teoría de los actos de habla, fueron pensados y estudiados con la comunicación verbal en mente. Esto explica que la única forma de abordar otros tipos de comunicación como pueden ser los cómics -dentro de la producción escrita- sea considerándolos casi como transcripciones de conversaciones.

Además, sobre todo en la primera parte de la práctica, resulta mucho más sencillo decir que una boda, un juicio… son ejemplos de enunciados performativos, que centrarnos en el nivel de lo cotidiano, de las frases que utilizamos todos los días y que no están tan formalizadas como las otras. Aunque las hemos tratado casi como iguales, el juramento de un testigo en un juicio está mucho más ritualizado y es más claramente un acto realizativo, que Mafalda diciendo «lo juro».

Por último, me gustaría volver a señalar que el acto de habla perlocutivo no tiene que ser algo físico, como acercar el salero en el caso de los actos indirectos, sino que puede ser una sonrisa o el que el receptor experimente un sentimiento determinado.

BIBLIOGRAFÍA:

- Lavado, Joaquín Salvador, (1992) Todo mafalda, Lumen, Barcelona.

-Lavado, Joaquín Salvador, (2004) De viaje con Quino, Lumen, Barcelona.

-Lavado, Joaquín Salvador, (2005) Yo no fui, Lumen, Barcelona.

- Arenós, Enric, (2009) La escuela vista con humor, CSS, Madrid.

- Watterson, Bill, (2007) En todas partes hay tesoros, Grupo Zeta, Barcelona.

- Watterson, Bill, (2007) Cada cosa a su tiempo, Grupo Zeta, Barcelona.

- Los apuntes de clase.

- Escandell, Mª Victoria, 2006, Introducción a la pragmática, Ariel, Barcelona, pp. 45-78.

Cómo hacer cosas con palabras (consultado el 21 de marzo del 2012).

- Enunciados constativos y realizativos (consultado el 22 de marzo del 2012).

- “¿Qué es un acto de habla?” (consultado el 23 de marzo del 2012)

- “Acto de habla” (consultado el 23 de marzo del 2012)

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About María de Andrés Marquiegui

Después de pasar un año de Erasmus en Dundee (Reino Unido), esta vez toca cruzar el charco y vivir nuevas aventuras enseñando y estudiando español en Kalamazoo, Michigan, EEUU. After spending a year as an Erasmus student in Dundee (UK), now it's time to cross the pond and live new adventures teaching and learning Spanish in Kalamazoo, Michigan, USA.
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